miércoles, 28 de enero de 2015

Suave es la noche de Francis Scott Fitzgerald

Rosemary Hoyt, una jovencísima actriz de cine norteamericana cuya fama va en ascenso imparable, llega con su madre a la Riviera francesa para pasar unas breves vacaciones. En la playa del hotel donde se aloja conoce al matrimonio Diver, Dick y Nicole, dos guapos compatriotas suyos que destacan del resto de los turistas por su elegancia y su gracia. Rosemary cae rendidamente enamorada del doctor Dick Diver, prendida del halo de glamour y diversión que rodea a la pareja allá por donde pasan. Cuando tiempo después, Rosemary y Dick vuelven a coincidir en París, embriagados por el champán y la diversión de los años veinte del siglo XX, algo cambia en la percepción del médico que, por primera vez, se plantea enturbiar la imagen de perfecto héroe y caballero honorable que siempre ha intentado forjarse de si mismo.

"En aquel momento, los Diver representaban en apariencia el estadio más perfecto de la evolución de una determinada clase, y por eso la mayoría de la gente parecía deslucida a su lado."


Leí Suave es la noche hace algunos años, en un intento por reconciliarme con el autor de El gran Gatsby, y tenía buen recuerdo del libro. Seguramente porque, al leerlo de nuevo, me he dado cuenta de que mis recuerdos se aferraban felices a la primera parte del libro; una primera parte brillante y luminosa, divertida, mordaz, descubridora. Una novelización, una ficción, basada en la experiencia del matrimonio Fitzgerald en sus años locos (esos locos años 20 del siglo XX) en París.

"A mí me gusta Francia, donde todo el mundo se cree que es Napoleón. Aquí (en Roma) todo el mundo se cree que es Jesucristo."

En esa primera parte, Fitzgerald descubre ante el lector, al seductor matrimonio Diver, una especie evolucionada que contrasta con sus compatriotas americanos de tourneé por Europa.

"De los contactos que McKisco había tenido con gente de la alta sociedad norteamericana se le habían quedado grabados su esnobismo indeciso y desmañado, su complacencia en su propia ignorancia y su grosería deliberada (...)."

Fitzgerald carga las tintas contra los americanos ricos que viajan por Europa en esos años felices, justo cuando el recuerdo de la Primera Guerra Mundial transitaba del dolor al romanticismo, y justo antes de que siquiera se anunciase la crisis del 27 y el auge de los totalitarismos que desembocarían en la Segunda Guerra Mundial. El autor, a su vez americano de viaje por Europa, critica a la clase alta norteamericana por su estupidez y su incapacidad de relajarse y entender el París de esa época. Entre sorbos de champán y fiestas surrealistas, entre música absurda y charleston, los mejores personajes de Suave es la noche pasean sus trágicos destinos: Abe North, un músico genial en horas bajas, empeñado en destripar a un camarero para ver de qué está hecho por dentro, o capaz de perder un barco con destino a su país por no perderse la última publicación de una novela por entregas; o Tommy Barban, un soldado enfermo de romanticismo con un amor imposible y siempre en busca de una batalla en la que morir luchando.

En esta primera parte, entre humor y sátira, entre comentarios brillantes y diálogos ingeniosos (que el lector no pase por alto la cena del capítulo VII o el duelo con pistolas del capítulo X), Fitzgerald vuelve la mirada a las mujeres de su entorno.

"Las tres mujeres que había en la mesa eran perfectos ejemplos del enorme flujo de la vida norteamericana. Nicole era nieta de un capitalista (...), Mary North era hija de un empapelador y descendiente del presidente Tyler. Rosemary pertenecía a la clase media y su madre la había lanzado a las cumbres inexploradas de Hollywood."

Desde la inestable y rica Nicole, con una fortuna heredada de un padre selfmade, a la que no da importancia, hasta la acomplejada y dependiente del éxito de su marido, Mary North; pasando por Rosemary, de quien su madre dice que a la hora de enamorarse es libre como un chico porque es ella quién gana su propio dinero: "Has sido educada para trabajar, no para casarte."

Una primera parte, en fin, genial y brillante, que el lector disfrutará sin condiciones. Lástima que la segunda parte, el flasback sobre la juventud de Dick y Nicole y sus inicios como pareja, no siga a la altura y altere el ritmo narrativo de la historia para aportar menos de lo que debería. Y una tercera parte algo repetitiva, deslucida respecto al brillante arranque de la historia, y con unos personajes protagonistas, el matrimonio Diver, insoportablemente planos y sin evolución ninguna, en mi opinión. Sin embargo, la prosa de Fitzgerald, su ingenio, su particularísima manera de contar y describir ("Era un compendio de todas las mujeres que habían amado a Lord Byron") y sus curiosos y acrobáticos saltos narrativos (atención a las continuas elipsis temporales que dotan de un peculiar ritmo y dinamismo a la narración) son de por sí razones para que Suave es la noche sea una aventura literaria que merece la pena explorar.

Lector, una novela para adentrarse curioso en una época de champán, Chanel nº16 y luz parisina en el matrimonio de Francis S. y Zelda Fitzgerald. Su primera parte y sus personajes secundarios bien merecen la pena, así como sus escenas más geniales y divertidas.

Si te apetece escuchar algo de la encantadora banda sonora vintage que acompaña a los personajes de esta novela, aquí te dejo alguna de las canciones que aparecen:



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lunes, 26 de enero de 2015

Una del oeste, de José Javier Abasolo

El joven juez bilbaíno Estepan Azkarate está recibiendo presiones de las altas instancias para que cierre con rapidez un caso que parece bastante claro: el asesinato de un charcutero, Emiliano Etxebarria, a manos de un yonki al que le salió mal el atraco de su tienda. Sin embargo, Etxebarria resulta ser el autor de la famosísimas novelas del oeste de Colt Duncan y la pistola con la que fue asesinado tenía una única bala. Azkarate cree que en ese crimen hay muchas piezas que no acaban de encajar como debiesen. Con la ayuda de María, una policía implicada en la investigación del asesinato de Etxebarría, decide ir más allá. Su camino pronto se cruzará con el de Asier Uribe, un profesor de literatura de pasado algo turbio que ha recibido una extraña oferta por parte de una de las editoriales más importantes del país: la publicación de todos sus libros a cambio de encontrar el manuscrito de la novela póstuma de Colt Duncan.

"-Eso significa que si apareciera una obra póstuma, lo beneficios editoriales, y más teniendo en cuenta las circunstancias excepcionales de la muerte del autor, serían inmensos."


Una del oeste es una divertida y entretenida novela negra que rinde un entrañable y simpatiquísimo homenaje a las novelas del oeste del siglo XX escritas por Estefanía, Mallorquí o Ledesma (Silver Kane), entre otros muchos. Con un juez protagonista que se rebela ante el rumbo gris, encorsetado y casposo que estaba tomando su vida y la alternancia en capítulos de la novela póstuma de Colt Duncan, José Javier Abasolo se mete al lector en el bolsillo desde las primeras páginas.

Con mucho sentido del humor y una prosa clara llena de paralelismos y giros coloquiales, Abasolo crea personajes simpáticos, antihéroes como el juez Azkarate o héroes como Colt Duncan, que pese a sus circunstancias consiguen sorprenderse a ellos mismos y al lector. Con mucho ingenio y sin perder la sonrisa, el autor rinde homenaje a un género tradicionalmente considerado como menor o popular, pero también se ríe con mucha ternura del ego de los escritores, de los rigores y falsedades del mundillo literario, del género negro (el lector disfrutará de un sinfín de referencias y guiños que van desde El Halcón Maltés hasta el compañero editorial de Abasolo, Jon Arretxe) o de algunos tópicos sociales y culturales de Bilbao en concreto y del público en general.

"(...) no era un escritor de verdad, sencillamente tenía la intuición necesaria para juntar las palabras de manera que un público poco preparado e inculto se encandilara con ellas. En realidad, por lo que sé yo, jamás entró en una librería, todo lo que leyó en su vida lo compró en algún kiosco, supongo que de ahí le vino su querencia por las novelas del Oeste."

El resultado es una novela que gusta por su originalidad y por el cariño con el que está escrita. Y aunque la trama de investigación no es nada del otro mundo (el interrogatorio de Uribe y su novia a Escarlata y a su padre sufre de exceso de metraje, por ejemplo), lo cierto es que la historia funciona bien por el humor de su narrador (narradores, porque son dos novelas en una) y por su ambientación entre bambalinas y bichos literarios.

Lector, si recuerdas a tu abuelo con unas gafillas de concha leyendo novelas de Estefanía o de Silver Kane, te encandilará Una del oeste.

Gracias a Laky (Libros que hay que leer), a Editorial Erein y a José Javier Abasolo por el envío del ejemplar.


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Una del Oeste

jueves, 22 de enero de 2015

Leyendas de la Tierra Límite. Las Tierras Blancas, de Ana González Duque

La batalla final entre la Luz y las Sombras se decidirá en la Tierra Límite. La vida de la Sanadora Mayor se apaga, su pode decrece por momentos, y el velo de protección que separa las Tierras Blancas de las Tierras Oscuras se debilita. Para evitar que los Oscuros campen a sus anchas por las Tierras Blancas, sembrando la muerte y el terror a su paso, es necesario que la Sanadora recupere sus poderes y restaure el Aura. Por eso la misión de Aïa, una hermosa Sanadora futura heredera de su preceptora, es vital: debe encontrar a Guil de Merabal, el único hombre capaz de salvar a la Sanadora Mayor. Aïa consigue convencer a Guil de su necesidad, pero pronto se les hace evidente que la aventura de salvar las Tierras Blancas y combatir a los Oscuros no ha hecho más que empezar y que sus destinos, así como sus dones, están más entrelazados de lo que nadie habría vaticinado nunca.

"Esa franja de tierra constituye la linde entre la luz y las sombras. De ahí su nombre: Tierra Límite (...). La Tierra Límite tiene un escudo de Luz de Vida: el Aura. Los Oscuros solo pueden pasar a este lado cuando existe una fisura en el Aura. Y eso solo ocurre cuando la Sanadora Mayor pierde su poder porque ella es la que más contribuye a la formación de ese escudo."


Uno de los mayores peligros de crear un mundo fantástico desde cero es aburrir o desbordar al lector con una explicación sin fin sobre geografía, personajes, razas, poderes o leyendas. Por muy increíble que sea ese mundo y muy extraordinarios sean sus protagonistas y sus respectivas historias, es necesario que la trama fluya para prender el interés y mantenerlo. Leyendas de la Tierra Límite. Las Tierras Blancas es una novela de fantasía, la primera de Ana González Duque en este género, que atrapa desde el principio precisamente por la habilidad de su autora para alternar acción trepidante con los antecedentes históricos, geográficos y legendarios de todos y cada de uno de sus personajes.

Empezar a narrar la historia precisamente por el momento cumbre del encuentro de dos de sus más potentes protagonistas es todo un acierto. Pero dotar a cada uno de los personajes de esta novela de un pasado que los completa y les proporciona entidad propia (quede el lector avisado de que aquí no valen los personajes planos, ni los malos-malos porque sí o los buenos-buenos) es otra de las bazas que dota de personalidad propia y mucho encanto a Las Tierras Blancas. Y si el lector tiene aseguradas muchas sorpresas con Aïa y Guil, tampoco se librará de encantarse con algunos otros personajes secundarios y sus mochilas emocionales (Laua, Baesha, Flamia, Tarus o Kiraeth, entre otros) . Y es que Ana González Duque, con el humor, la gracia y los buenos diálogos que la caracterizan, escribe una novela llena de aventura y magia, pero también de romanticismo, de acción y de suspense.

Lector, la eterna lucha entre la luz y las tinieblas en una historia que te atrapará por su frescura y su buen ritmo. 

El blog de la autora: El Fogón

A continuación encontrareis enlazadas las reseñas de todos los participantes en la Lectura Conjunta de Leyendas de la Tierra Límite: Las Tierras Blancas (#TierraLímite)

Loquemeahorro
Bibliofilosis Letrae
Cajita de Capítulos

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lunes, 19 de enero de 2015

La chica de Los Planetas, de Holden Centeno

No importa cuántos libros de Bukowski le robes a tu hermano; ni que algunas perlas de sabiduría sobre la vida vengan de un tipo vestido con chándal; ni siquiera importa cuántas salas del tanatorio seas capaz de visitar en una sola noche; cuando en la facultad te giras en tu asiento y te topas con la portada de Pop de Los Planetas en la pantalla de la blackberry de la chica más extraordinaria del mundo conocido no te queda más remedio que empezar a escribir para no volverte loco. Loco de amor, de desamor, de hambre, de tristeza, de pasión, de Nietzsche, de Wagner, de clarinetista, de ciudad, de soledad, de tormento... 

"La última vez que crucé su portal fue en abril y cuando abrí la puerta para salir de él, como hacía ya dos diciembres, comenzó a llover suavemente, pero esta vez ella ya no me acompañaba bajo la lluvia. Su portal era distinto. De hecho, es la primera y única vez que he conocido un portal que es capaz de3 guardar todas mis verdades."

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Esta es una historia y una voz narrativa que gustará (o no) a muchos lectores. Pero solo aquellos que alguna vez han vivido algo similar al guiño del destino que supone encontrarse una taza londinense desterrada en el lugar más peregrino, para pedir a gritos volver a formar parte de tu vida, comprenderán en realidad de qué está hablando Holden Centeno en La chica de Los Planetas.

Sospecho que no comparto generación con el autor aunque sí coincidimos en algunos gustos literarios (sobre todo en cuanto a clásicos se refiere) y musicales (muy pocos). Pero no hace falta sentirse afín al universo que envuelve a Holden Centeno para conectar con su prosa apasionada y sin concesiones, sincera y sin complejos. Tras algunos relatos de tanteo con el lector, Centeno suelta finalmente las riendas y le sale a borbotones esta historia de amor desesperada con la chica de las aceitunas. Una historia que primero fluye casi salvaje, incontrolada, como el principio de todos los enamoramientos, y que con las páginas va retomando un pulso más reposado pero siempre igual de cristalino y falto de trampas. 

Cuenta Pablo Álvarez, en el prólogo del editor de La chica de los Planetas, que Holden Centeno tiene influencias beat, pero también de Auster y de Salinger, y la sencillez de Bécquer o la riqueza Galdós. Sin embargo, es la singularidad en la escritura de este autor, esa voz propia y personalísima, la que convence al lector más allá de su herencia literaria. Seguro de sí mismo, pese a todo, contundente hasta el final, convencido de la única verdad que conoce, el lector encontrará en este autor que se estrena en papel con esta novela testimonial y biográfica una perspectiva distinta de narrar una historia de amor tan extraordinaria como solo lo son las verdaderas.

Lector, no importa lo ajeno que te confieses de la literatura beat cuando la voz narradora es auténtica.

Nota: No me digáis que ese gorro con orejeras del avatar del autor no os recuerda al prota de La conjura de los necios de John Kennedy Toole ;-)

Este libro llegó a mí gracias a la iniciativa de El búho entre libros y Leyendo en el bus: muchas gracias a Holden Centeno, a Pedro y a Teresa por hacerme llegar el ejemplar firmado. 

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En el blog de Holden Centeno encontrarás más sobre esta historia.

También te gustará: Devuélveme mi noche rota

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La chica de Los Planetas

jueves, 15 de enero de 2015

Serendipia Recomienda 2015: Elige tus lecturas

A continuación os dejo las recomendaciones de todos los participantes para que podáis elegir lecturas. Por favor, no os olvidéis de enlazar las reseñas de las mismas (cuando las tengáis) a la entrada que habéis publicado en vuestros blogs.

Dejaré la lista abierta hasta el lunes día 19 por si queda algún rezagado.

Si queréis saber más sobre las lecturas que se recomiendan, por favor haced clic sobre el nombre del participante: veréis que he enlazado la entrada original de cada uno de vosotros y allí podéis encontrar las reseñas y los comentarios sobre las lecturas. 

Disculpad si me he dejado a alguien por el camino, avisadme y lo corregiré lo antes posible. Este año hemos batido récords de participación y además hay verdaderas joyas entre los libros recomendados, ¡muchísimas gracias por salir a jugar!

Elige tres lecturas de entre todas las recomendadas:


En otro lugar, de Gabrielle Zevin. Niña de 15 años muere atropellada, el lugar a donde va después de muerta, sí que parece un cielo.
La tierra silenciada, de Graham Joyce. Una historia con mucho suspense, con un final casi esperado, algo triste, pero eso es querer hasta la muerte.
Cuando todo cambió, de Donna Milner. El giro tan drástico y dramático que nos desvela casi al final de la novela me dejó alucinada.


Ánima, de Wajdi Mouawad
Stoner, de John Williams
Sostiene Pereira, de Antonio Tabucchi


Elegí Vivir, de Daniela García. Ella es un extraordinario ejemplo de resilencia y su libro me encantó, y le ha gustado mucho a todos a quienes se lo he regalado.
Por 13 razones, de Jay Asher. En un tiempo donde el bullying es una realidad en la mayoría de las escuelas, este libro te muestra lo que es estar del lado del agraviado.
En Tiempos de las Mariposas, de Julia Álvarez. Un libro que cuenta la historia de tres mujeres dominicanas, que lucharon para que su país fuera un mejor lugar.


El reflejo de las palabras, de Kader Abdolah, una novela mágica sobre los padres y los hijos, de las mejores que leí en 2014.
Pájaros ciegos, de Úrsula Poznansky, una novela policíaca clásica aunque muy moderna, y con poesía como uno de los elementos cruciales de la trama.
Nápoles´44, de Norman Lewis, un libro de no-ficción sobre la ocupación aliada de Nápoles y alrededores durante 1944; una crónica de su tiempo y prueba de que hay partes del mundo inmunes al cambio; el mejor libro que leí el año pasado.


El pantano de las mariposas, de Federico Axat (Narrativa-Aventuras-Misterio) No se cómo calificar la novela. Una de mis mejores novelas de siempre; tiene magia y con un giro brutal e inesperado al final. 
Forastera (Outlander), de Diana Gabaldon (Histórica-romántica) Una de las mejores sagas que he leído, tiene todo: historia, romance, misterio, y muchas aventuras. Un libro que nos trae como protagonista los viajes en el tiempo y los highlanders.
Recuerda que me quieres, de W. Davies (Romántica-juvenil) Un cuento hecho libro. Peter Pan y Wendy modernizados; absolutamente mágico y arrollador.


Años de gracia, de Margaret Ayer Barnes, único libro publicado en castellano de esta autora y que me atrapó desde la página uno.
Mi padre, mi madre, los Bentley, el caniche, Lord Kitchener y el ratón, de Sylvia Townsend, un libro de relatos brillante y divertido que os entretendrá como lo hizo conmigo.
La amiga estupenda, de Elena Ferrante. Una maravilla de historia ambientada en mi país favorito, Italia, que seguro no os dejará indiferente. 


Falsos Dioses, Peter Joseph. Un thiller histórico y muy cinematográfico sobre la Segunda Guerra Mundial. 
Paradero desconocido, Kressman Taylor. Las cartas entre un judío y un alemán, un libro breve e intenso. 
Alehop, José Antonio Fortuny. Comedia negra que en forma de metáfora narra una crítica a la sociedad. Las altas esferas son los amos del circo de la vida. 


El patio inglés, de Gonzalo Garrido
La mil y una historias, de A. J. Fikry de Gabrielle Zevin
Los muertos no aceptan preguntas, de Antonia Romero


El peligro de llamarse Nerea, de Elisa Cotarelo. Una novela negra que me sorprendió mucho por el tema tan actual que toca y por unos personajes muy reales, muy humanos.
Detrás del cristal, de Mayte Esteban. Una novela con personajes inolvidables, tiernos, que nos van a hacer reír y también, a veces, llorar.
Un hotel en ninguna parte, de Mónica Gutiérrez. ¿Queréis pasar unas buenas vacaciones? Unas vacaciones relajadas, con buen ambiente, entre amigos... Pues este libro os da todas estas cosas y más. 


El macedonio, de Nicholas Guild (novela histórica) una historia apasionante sobre la vida de Filipo, el padre de Alejandro Magno, y el nacimiento de un imperio.
La lección de August, de R. J. Palacio (narrativa contemporánea) una bonita historia llena de bondad, amor y grandes dosis de humanidad.
El faro de Alejandría, de Gillian Bradshaw (novela histórica) la historia de Caris una mujer valiente y decidida para su época, una vida llena de aventuras, intriga y amor.


Lolita, de Vladimir Nabokov.
Veronika decide morir, de Paulo Coelho.
La emperatriz de los Etéreos, de Laura Gallego


El sueño de la aldea Ding, de Yan Lianke (novela) El autor nos expone un hechos reales, una epidemia de SIDA en la China de los noventa pero lo hace como quien narra un cuento. Entre otras razones la censura no permite llamar a las cosas por su nombre. Es un libro delicado en sus formas, precioso y con mucho trasfondo, me pareció casi mágico. 
El nadador en el mar secreto, de William Kotzwinkle (novela breve) Un ejemplo más de que las lecturas de corto recorrido pueden estremecer. Una historia sobre un embarazo deseado, basado en una experiencia personal del autor. Intensa y hermosa. 
El paso de la hélice, de Santiago Pajares (novela) Una novela con un toque de misterio, encontrar en el Valle de Arán a un escritor con seis dedos. Francamente agradable y bien ejecutada, me parece muy recomendable y poco difundida por las blogosfera pese a que podría gustar a muchos lectores.


Caballo de batalla, de Michael Morpurgo. Una historia preciosa y emotiva ambientada en la Primera Guerra Mundial y en la que los caballos son los auténticos héroes de guerra.
El confidente, de Hélène Grémillon. Una novela muy interesante tanto por la temática como por el periodo en el que se ambienta y que mantiene la intriga hasta su sorprendente final. 
El fuerte de las nueve torres, de Qais Akbar Omar. Una de mis mejores lecturas del año pasado, basada en la historia personal del autor y ambientada en Afganistán. 


El niño 44, de Rob Tob Smith. (Novela negra). Es una novela negra ambientada en la Rusia comunista con un buen planteamiento criminal y una gran ambientación histórica.
El lenguaje secreto del Jin Shei, de Alma Alexander. (Fantasía-Histórico). Novela que nos traslada a un reino chino en el que existe una hermandad compuesta únicamente por mujeres. Me gustó tanto por el estilo de la autora como por la historia de amistad contada.
La evolución de Calpurnia Tate, de Jacqueline Kelly. (Infantil-juvenil). Calpurnia nos cuenta su lucha por conseguir conocimientos científicos en Texas de 1899. Un libro precioso.

Isi

La estrella peregrina, de Ángeles de Irisarri: me parece que es una autora buenísima que a muchos les falta por descubrir; esta es la primera novela suya que leí.
La niña de nieve, de Eowyn Ivey: una novela sobre los primeros pioneros de Canadá, con un toque de fantasía que creo que hará las delicias de los lectores que se adentren en sus blancos parajes.
Saber perder, de David Trueba: es una novela con personajes que pasarán a formar parte de ti.


Luna de verano, de P.G.Wodehouse.
La mansión embrujada, de Mary Stewart
Un mago de Terramar, de Úrsula K. Le Guin. 


La desheredada, de Benito Pérez Galdós. Género: novelón alucinante. Una manera de iniciarse en las novelas más personales del mejor escritor español de todos los tiempos. Y esto lo digo con ánimo de polémica, vale, de polémica no, sino para que alguien se anime y la lea y me diga si le parece mejor o peor que Cervantes (que es quien se menciona siempre).
Abajo el colejio, de Ronald Searle. Género: Humor del bueno. Sí, "colejio", ya la recomendó Mónica en este mismo blog y nunca dejaré de recomendarla yo porque es muy divertida y muy inteligente. Especialmente recomendable para los amantes de lo british.
Las reglas del juego, de Will Eisner. Género: Cómic con mayúsculas. Cómic muy denso y demoledor, sobre "las reglas del juego" que determinan la vida de una familia. No es solo lo que cuenta, sino cómo lo cuenta, la expresividad de algunos personajes resume magníficamente páginas y más páginas de descripciones.


Dejar las cosas en sus días, de Laura Castañón: una historia coral sobre la importancia de la memoria, con personajes inolvidables y una ambientación exquisita.
Niños en el tiempo, de Ricardo Menéndez Salmón: tres pequeñas historias aparentemente independientes, se entrelazan para hablarnos acerca de distintos modos de entender la niñez.
Cartas de una pionera, de Elinore Pruitt Stewart: el relato epistolar de una mujer auténtica que rompe esquemas.


Una y otra vez, de Kate Atkinson: La autora hace un trabajo de relojería con esta historia que son muchas historias diferentes según Úrsula va cambiando su destino.
Las Inviernas, de Cristina Sánchez-Andrade: un drama en la Galicia rural de los años 50 con un humor negro y sarcástico para descubrir.
Azul Vermeer, de Mar Mella: una primera novela maravillosa sobre el mundo de la pintura; una trama apasionante, perfectamente documentada y con un final para recordar.


Las aventuras de un libro vagabundo, de Paul Desalmand: este es un libro ma-ra-vi-llo-so que todo bibliófilo debería leer: ¡seguro que lo disfrutan mucho si le hacen hueco!
Las intermitencias de la muerte, de José Saramago: uno de los mejores libros que he leído en los últimos años; mi querido Saramago plantea una historia poco convencional que engancha desde el principio... 
Xingú, de Edith Wharton: esta pequeña novelita me pareció deliciosa, sobre todo por la ironía con la que se plantea su tema central; además, ¿no les apetece descubrir qué significa Xingú?


El tercer final, de Juan G. Tapia. Una novela histórica, autopublicada con su dosis de misterio. La disfruté como una loca, ambientada en la Península bajo gobierno romano. Una vez que te haces con el lío de nombres, la historia fluye rápidamente y con muchísimo interés, con un montón de tramas que aderezan la principal. Muy muy recomendable.
El último Catón, de Matilde Asensi. No tengo claro si este es o no famoso, pero creo que no es ultra conocido. La forma de narrar de la autora me encanta, es una historia rodeada de mucho misterio, con personajes inolvidables y muchas escenas de tensión e investigación interesantísimas. Además, acerca a La divina comedia, ya que los protagonistas tienen una investigación entre manos relacionada con ese libro.
Las damas del fin del mundo, de Ángeles de Irisarri. Una historia sobre muchas mujeres y algunos hombres, me cautivó por completo la historia de Doña Uzea, como acepta a cada persona que pasa por su hogar, sus reacciones, pero lo mejor de todo es el humor de este libro. Divertídisimo y entrañable como sus personajes.


Alehop, de José Antonio Fortuny. Es una novela de humor. Pero no solo tiene humor, lo tiene todo. Para no enrollarme (estaba a puntito), os dejo la reseña. 
Intersecciones, de Pablo de Aguilar González. Pues qué decir sino que me gustaría que muchos lectores se intersecaran (es así, lo he buscado en el diccionario) con esta novela tan injustamente poco conocida y tan particular que cambió un poco mi forma de ver la literatura. Ya van para dos años que la leí y parece que fue ayer... Ahí lo dejo.
Una colmena en construcción, de Luis Durán. Cómic. La última recomendación es algo distinta, pero no la subestiméis, porque yo lo hice y me dio con las tapas en las narices. Puede que el hecho de ser cómic eche a alguien para atrás, pero os animo a acercaros a las sensaciones que me provocó y decidir si es o no para vosotros.


Los cuadernos secretos de Agatha Christie, de John Curran. Porque siempre apetece volver una y otra vez a esta gran autora policíaca, desde otro punto de vista.  
La señorita Julia, de August Strindberg. Porque es una obra de teatro adaptada al cine y es una historia de roles, clases y costumbres, siempre vigente, más actual que nunca. 
La hija de Robert Post, de Stella Gibbons. Porque está catalogada como la novela cómica más perfecta de la literatura inglesa del siglo XX.  


Una madre, de Alejandro Palomas: me encanta su mezcla de drama y humor y la relación de Amalia y Fer. Para mí, una obra muy muy recomendable.
La edad de la ira, de Fernando J. López: una novela muy interesante para acercarse a los jóvenes de hoy en día.
Un hotel en ninguna parte, de Mónica Gutiérrez: no, no es peloteo. Es que de verdad me parece una novela para recomendar. ¡Y mucho!


El café del búho, de Ana Mª García Estrada
Las cosas del campo, de Antonio Muñoz Rojas
La escondida, de Marta M. del Fresno

L

El mayor Pettigrew se enamora, de Helen Simonson.
Una temporada para silbar, de Ivan Doig.
Su mano sobre mi frente, de Nafisa Haji. De este libro no tengo reseña porque lo leí bastante antes de comenzar el blog, pero guardo buen recuerdo de él. Una lectura que nos acerca a otra cultura.


Out, de Natsuo Kirino. Crimen y Misterio. Escalofriante historia de misterio en el que seguiréis las andanzas de 4 mujeres y un asesinato que es mucho más complejo de lo que en principio parece.
Reencuentro y Un alma valerosa, de Fred Uhlman. Novela ambientada en la II Guerra Mundial. Historia sobre una preciosa amistad explicada desde el punto de vista de ambos amigos. Son libros muy finitos de apenas 100 páginas cada uno.
Serpiente del sueño, de Vonda N. Mclntyre. Ciencia Ficción. Una extraordinaria aventura, un viaje especial. Extraordinaria de principio a fin.

Tana

La muerte llega a Pemberley, de P.D. James
Lo que no sabes de mi amor, de Delphine Bertholon
El libro de la Señorita Buncle, de D. E. Stevenson

Reportera literaria

Brooklyn follies, de Paul Auster (novela). Una de las obras menos conocidas y más optimistas de Auster donde el protagonista es un tipo que renace por casualidad a los 60 años y que nos demuestra que en la vida nunca es tarde.
Sostiene Pereira, de Antonio Tabucci (novela). Escrita en forma de declaración, este libro narra el despertar de un periodista portugués en plena dictadura salazarista. Todo ello enmarcado en la preciosa ciudad de Lisboa y otros maravillosos rincones de Portugal.
La familia Fang, de Kevin Wilson (novela). Caleb y Camille son dos artistas obsesionados con el arte vivo (happening), aquel que suscita reacciones extremas en la gente  que tienen a su alrededor. Un buen día desaparecen sin dejar rastro. ¿Verdad o performance?

MaraJSS

La habitación, de Emma Donoghue. Una de mis últimas lecturas de 2014, una preciosa novela de ésas que dejan poso, que se te quedan unos días dando vueltas en la boca del estómago, resistiéndose a marcharse. "La habitación" es la historia de Jack, un niño de cinco años que nos enseñará la crueldad del mundo adulto a través de sus ojos.
Un mundo peor, de Claudio Cerdán.Ángela, de Polvo de libros, fue la hacedora de otro de mis grandes descubrimientos de 2014. Gracias a ella llegó a mis manos esta novela. Una novela negra al uso aderezada de una tristeza inmensa, palpable. "Un mundo peor" nos habla de justicia, de resignación, pero sobre todo, de la capacidad para perdonar y salir adelante. Si no conocéis a este autor, os animo a descubrirle.
La fundación, de Antonio Buero Vallejo. Sí, yo era siempre la rara de la clase que disfrutaba con las lecturas obligatorias del instituto. Esta fue una de ellas. Y aunque el reto nos pide que elijamos títulos no demasiado conocidos, creo que casi ninguno de nosotros somos habituales lectores de teatro, así que ¿por qué no? A mí me encantaría releerlo este año.

Los libros al sol

La última noche en Tremore Beach, de Mikel Santiago: Aunque es un libro que ha tenido fama, ya que creo que va por su séptima edición y han vendido sus derecho a diferentes países, creo que es un libro que, para la calidad que tiene, ha pasado bastante desapercibido. No sé si seréis muchos los que aún no lo habéis leído, pero sin duda lo recomiendo.
Una madre, de Alejandro Palomas: Ha sido una lectura realmente bonita y emotiva. Todo se desarrolla en la noche del 31 de Diciembre, en una casa como otra cualquiera en la que, por una vez, se reúne la familia completa. Conoceremos a todos sus miembros y las historias que les define.
El pantano de las mariposas, de Federico Axat: Es un libro precioso protagonizado por un grupo de niños y las aventuras que viven un verano. No quiero contar mucho, pero posiblemente de los mejores finales que he leído.

Ángela León

La pintora de estrellas, de Amelia Noguera porque me encantan las sagas familiares y unos personajes que me han tocado el alma con un lenguaje delicioso. La escritura hecha lujo.
La última vuelta del scaife, de Mercedes Pinto Maldonado por unos personajes entrañables que no se olvidan fácilmente y una historia de pasión y lucha.
Regreso a Venecia, de Francisco Granados porque con una gran maestría el autor convierte a la ciudad de Venecia en la gran protagonista de esta obra de misterio. En parte por su recuerdo, este año pasado volví a viajar esa mágica ciudad.

Teresa

Azul Vermeer, de Mar Mellá. La primera novela de la autora, y ya me declaro fan incondicional suya. Me encantó su manera de escribir, las páginas vuelan en tus manos sin que te des cuenta.
El brillo de las luciérnagas, de Paul Pen. La descubrí por una lectura simultánea, y no comenté mucho porque me enganchó de tal manera que en menos de dos días terminé con su lectura.
El eterno legado, de Elisabeth Castany. Aún no he hecho la reseña, pero es una novela que me ha encantado. Me enganchó desde el minuto uno, y devoré las páginas queriendo saber más y más.

Montse

Hijos del ancho mundo, de Abraham Verghese. Narrativa contemporánea. 640 páginas. Una historia preciosa sobre el amor entre hermanos y como telón de fondo, la India.
La tienda de los paraguas, de Elin Hilderbrand. Narrativa contemporánea. 352 páginas. Primero me enamoré de la portada y después del interior, una historia digna de leer y disfrutar que trata sobre las relaciones humanas.
La playa de los ahogados, de Domingo Villar. Narrativa policíaca. 448 páginas. Si no os recomiendo una novela de intriga, me muero. Es mi género preferido. Tiene muchos detalles y sobre todo los diálogos llenos de ironía entre el inspector Caldas y su ayudante son su mejor atractivo. Para disfrutar.

Mork

En lugar seguro, Wallace Stegner: porque no se puede escribir de una manera más exquisita.
El lobo, de Joseph Smith: por original.
El arte de escuchar los sonidos del corazón, de Jan-Philipp Sendker: una novela que te emocionará.

Meg

Vidas rotas, de Bénédicte des Mazery
La chaise-longue victoriana, de Marghanita Laski
Tombuctú, de Paul Auster

Zazou

Los seres queridos, de Evelyn Waugh. Ya sabéis que tengo especial querencia por la literatura británica y por el humor y la ironía, así que ésta es una recomendación bastante lógica viniendo de mi parte: una sátira social en la que los animales, a la hora de la muerte, se ven tratados igual que los humanos. Para quien aprecie el humor negro.
Nieve, de Maxence Fermine. Una breve novela sobre la vida, la muerte y la poesía que hay en ambas, que evoca parajes japoneses a través de la relación entre un poeta que escribe haikus y un pintor ciego. Blanca y delicada como la nieve que le da título, para quien gusten de historias sencillas con un toque de lirismo.
La loca de la casa, de Rosa Montero. Un juego entre la literatura y la memoria que mezcla los recuerdos de la autora, su pasión por los libros, fantasía y realidad. Narrar, leer, soñar. Para quien ame la  literatura, sin más.

lunes, 12 de enero de 2015

Matemos al tío, de Rohan O'Grady

El barco que llega del continente, deja a unos pasajeros inusuales en la costa de una islita remota del Canadá británico: Barnaby Gaunt, un niño de diez años encantadoramente travieso, y Christie MacNab, una niña de ciudad acostumbrada a vivir con muy poco. Para el sargento Coulter, el único hijo de la isla que volvió con vida de la Segunda Guerra Mundial, son una auténtica pesadilla. Los niños, sueltos todo el verano por la pacífica isla, son un torbellino de problemas, desastres (no todos intencionados) y travesuras. Sin embargo, para las viejas familias de la localidad, la visita infantil resulta toda una bendición para sus aburridísimas vidas. Las cosas se complican cuando Barnaby le confiesa a su amiga Christie que su tío desea matarlo para quedarse con su cuantiosa herencia paterna y Christie le promete que le ayudará a evitarlo... matando primero ellos al malvado tío. El sargento Coulter, trágicamente enamorado, preocupado por el regreso de un puma al que le falta una oreja, suspicaz ante el excéntrico tío de Barnaby y golpeado por la ignominia de dos estatuas etruscas falsas, tendrá que desentrañar la madeja del caso más misterioso y peliagudo de su carrera mientras evita que dos niños algo siniestros acaben por robarle el corazón.

"-Perdone, señor -dijo- ¿Sabe de algo que disuelva el chicle? Pero que no disuelva a un perro...
El primer oficial y el sobrecargo intercambiaron miradas.
-¿Ellos otra vez? -preguntó el primer oficial.
-Sí, señor. Uno de los border collie de la bodega. Tiene el bozal pegado al morro. Pensaron que le apetecería una bolita de chicle, los muy cabroncetes."


La imagen de la cubierta y del interior es de Edward Gorey, y ha sido recuperada por Impedimenta de la edición original de 1963 de Let's kill uncle

Rohan O'Grady es el seudónimo de la escritora canadiense June Skinner (Vancouver, 1922) y publicó Matemos al tío, considerada una de las obras góticas más relevantes del siglo XX, en 1963. Sin duda, una verdadera joya de la literatura del siglo pasado que encanta al lector por su humor, sus personajes y su narración tan inquietante como divertida.

O'Grady narra con soltura y muchísimo sentido del humor (inglés) las peripecias de dos niños con un aplastante sentido común y una inocencia maquiavélica que volverá loco al inefable sargento Coulter. El escenario de una isla sin jóvenes (todos muertos en la guerra), con un cementerio invadido por los hierbajos, un bosque habitado por un puma deprimido con mucha personalidad y una playa mortal, es perfecto para esta historia de planes homicidas y personajes inolvidables. Tal y como apunta la siempre estupenda Editorial Impedimenta en su contraportada, "Matemos al tío es una lectura deliciosamente perversa. Oscura y mortalmente ingeniosa." Una novela que se disfruta con una sonrisa en los labios y los dedos impacientes por girar las páginas y descubrir el misterio que esconden todos los protagonistas de esta islita canadiense. Un libro para disfrutar, disfrutar y disfrutar.

"In an idyllic, peaceful island setting
two charming children on summer holiday
conspire to execute the perfect murder
-and get away with it."

Lector, cuando termines esta novela lo único en lo que podrás pensar es en lo agradecido que sientes con Rohan O'Grady por haberla escrito. Encantadoramente escalofriante.

También te gustará: La tienda de los suicidas; ¡Abajo el colejio!; Constable and Toop (próximamente en Serendipia)

Si quieres hacerte con un ejemplar haz clic en el siguiente enlace:
Matemos al tío

domingo, 11 de enero de 2015

Ganador del sorteo Serendipia Recomienda 2014

Como detallito a todos los que han conseguido completar el Reto Serendipia Recomienda del año pasado, sorteo un ejemplar en papel de En picado de Nick Hornby.

El sorteo se ha realizado con random.org, el primer número generado del 1 al 10 de los participantes. Y el ganador es...
Mork

¡Enhorabuena! Envíame un correo cuando puedas con tus datos postales.

Gracias a todos por participar, os espero en la edición de este año.