martes, 12 de agosto de 2014

Za Za, emperador de Ibiza de Ray Loriga

Zacarías Zaragoza Zamora, Za Za, es un ex vendedor de droga al por menor retirado en la no siempre idílica isla de Ibiza. Instalado cómodamente en la cincuentena, aspirante a una vida tranquila de viejo precoz, pasa su tiempo sin grandes pasiones, distraído con pequeñas apuestas deportivas y ocasionales ligues otoñales. Sin embargo, cuando un enorme barco de recreo (el más grande del mundo) llamado precisamente ZA ZA, atraca en el puerto ibizenco se desatan una serie de malentendidos destinados a acabar con la apacible vida de jubilado de Za Za. El barco resulta ser el centro de distribución de una nueva droga, la droga definitiva de todas las drogas, que procura una euforia sin límites y ni siquiera es ilegal. De repente, todos creen que Za Za es su distribuidor, pese a que él asegura estar retirado de ese mercado desde hace años, y todo se le empieza a complicar de manera algo surrealista. Hasta que empieza a llover sobre Ibiza.

"Lo que restaba del día de Za Za no hubiese merecido mención si no fuera por un par de rusos que se empeñaron en darle una paliza cuando trataba de volver a casa."


Dicen algunos críticos literarios de postín que Ray Loriga es uno de los autores que en la actualidad están cambiando la forma de narrar ficción. En realidad, lo primero que sorprende de Za Za, emperador de Ibiza, sobre todo al lector que nunca ha tenido ninguna otra novela de Loriga entre las manos, es precisamente esa manera de narrar: como un monologo continuo, sin guiones diálogos (aunque los haya) sin incisos ni concesiones (aunque los tenga). Y es esa escritura distinta, personal, es el principal ingrediente fuerte de la receta de esta novela.

Za Za emperador de Ibiza empieza con una satírica distorsión de la actualidad que nos rodea (como, por ejemplo, ese puntilloso mes de "junlio" porque el gobierno entre tanto recorte ha decidido recortar los meses y fusionarlos) pero pronto se pierde entre las disquisiciones de la vida de Za Za y con ello en una mirada crítica y brutal sobre el mundo del narcotráfico. Cuando entra en liza el desagradable doctor Zlatan, la trama toma empuje y se presenta divertida, curiosa, con cierto grado de misterio alrededor de esa nueva droga y sus efectos. Y aunque el resto de la historia se sigue con una sonrisa en los labios y la intriga de ver hacia dónde nos acaba conduciendo el autor, lo cierto es el que final naufraga en cierta indeterminación, por desgracia. Las disquisiciones de Loriga, tan aceradas y punzantes al principio de la novela, y sus reflexiones universales, irónicas y algo nihilistas, se van espaciando a medida que avanza la trama. Y, aunque su prosa sigue siendo sorprendente y extraordinaria a lo largo de toda la novela, el lector pierde cierta conexión y se queda a la deriva de una historia que podría haber dado mucho más de si en varios sentidos.

Lector, una novela sorprendente y divertida para acercarse al narrador singular que es Ray Loriga.

Este libro llegó a mí gracias al sorteo y maratón de lectura organizado por Isi ¡Muchas gracias!


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miércoles, 6 de agosto de 2014

Netherwood de Jane Sanderson

A principios del siglo XX, no es ningún secreto que la enorme fortuna de los condes de Netherwood, Teddy y Clarissa, se fundamenta en la explotación de sus ricas minas de carbón. El abuelo del actual conde fundó el pequeño poblado de Netherwood, apenas unas cuantas casas de alquiler para alojar a sus trabajadores de las minas. La diferencia con otros patrones de la época radica en que Teddy tiene cierta conciencia y más humanidad que sus iguales a la hora de velar por el bienestar de las familias que viven de la extracción del carbón. Una de esas familias es la de Arthur y Eve Williams y sus tres hijos. Arthur es un minero de larga experiencia y Eve una extraordinaria ama de casa y mejor cocinera. Cuando las primeras huelgas del sector empiezan a manifestarse en pueblos lejanos, la intrépida Eve no duda en acercarse a ofrecer su ayuda a los compañeros de profesión de su marido. Sin embargo, los tiempos están cambiando y el destino de los Williams de repente da un giro tan inesperado que pondrá la vida de Eve patas a arriba y la obligará a demostrar hasta dónde es capaz de reinvertarse una mujer en los inicios del siglo XX.

"En cualquier caso, a Eve todo eso le importaba bien poco. Nunca se había dejado llevar por la falta de confianza en ella misma y, si había una cosa que manejaba mejor que cualquier otra en el mundo, eso eran los pasteles con levadura."



Netherwood es la historia de Eve Williams, una mujer con talento para cocinar y con la suficiente valentía como para no tenerle miedo a la vida, una historia de superación personal en el Yorkshire de principios del siglo XX, ligada a las duras condiciones de vida de los mineros del carbón. Pero también es la historia de Henrietta Netherwood, digna heredera de los negocios y el título de su padre pero que no puede ejercer su inteligencia debido a su género. Y la historia de Amos, un minero que predica en el desierto de la sumisión suicida de sus compañeros y aboga por los primeros sindicatos y la denuncia de los abusos de la nobleza sobre los trabajadores casi esclavizados. O la historia de un pueblecito minero que experimenta la transformación de los primeros vientos de la industrialización y el comercio.

Jane Sanderson orquesta, con mucha gracia y acierto, toda una galería de estupendos personajes que entrelazan los hilos de sus respectivos destinos (a veces de manera sorprendente e inesperada). Las piezas de este puzle de época que es su trama van encajando con milimétrica precisión para contarle al lector una historia llena de interés humano, excepcionalmente bien documentada históricamente, y que pronto se desvela alejada de otras novelas del género por su originalidad y buen ritmo. Unos diálogos libres de cualquier afectación o dramatismo, con carácter, no exentos de cierto ocasional sentido del humor, y unos personajes muy bien dibujados, con la suficiente profundidad y evolución psicológicas como para resultar interesantes, son algunos de los puntos fuertes de Netherwood que el lector disfrutará.

Si bien es cierto que las diferencias sociales de clase son un tema recurrente y señalado en la trama, la autora también abre una puerta a la cocina de las grandes casas nobles de la Inglaterra de la época y muestra las tensiones de rango que también se dan entre su personal. El encanto de los personajes de Eve y de Henrietta, la amenidad con la que Sanderson enfoca la elaboración de las recetas de la protagonista o la recreación histórica de algunas tareas cotidianas, brillan con fuerza en una novela en la que los caracteres femeninos destacan con fuerza.

Lector, una historia de época que seduce por la excepcionalidad de sus protagonistas pero también por la buena labor de ambientación histórica de su autora.
Este libro llegó a mis manos gracias a editorial Bóveda y a Marisa, administradora del blog Books & Co. 

Nota bene: Muy buena la edición de la editorial Bóveda, cuidada y elegante. Además los puntos de discusión para comentar la lectura, la entrevista con la autora y las recetas de Eve Williams (rescatadas de la época original), son un extra que el lector agradecerá especialmente.

Ah, y atención, porque avisa Jane Sanderson que habrá trilogía (aunque Netherwood tiene un estupendo final y puede leerse de manera totalmente independiente).

También te gustará: El jardín de Dachau; La casa de Riverton; La gardenia blanca de Shanghái

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Netherwood

lunes, 4 de agosto de 2014

El jardín de Dachau de Ellen Marie Wiseman

"Para Christine Bölz, que entonces tenía diecisiete años, la guerra empezó con una inesperada invitación a la fiesta de Navidad de los Bauerman. Aquel radiante día de otoño de 1938 era imposible imaginar los horrores venideros."

El mundo de Christine se tiñe de felicidad cuando Isaac Bauerman la besa por vez primera y la invita a la cena de Navidad de sus padres. Pese a la diferencia social y religiosa de ambos, Christine es la hija mayor de una humilde familia del pueblecito alemán de Hessental e Isaac el primogénito de una acaudalada familia judía de la localidad, los jóvenes están dispuestos a luchar por su amor. El problema es que en 1938 Hitler ya está en el poder y los bandos con prohibiciones y nuevos reglamentos contra los judíos empiezan a aparecer en el tranquilo Hessental por cortesía de las temibles patrullas de las SS. Christine, valiente y decidida ante la injusticia, no duda en plantar cara a la locura que parece haber invadido su país. Pero su padre es llamado a filas, la comida escasea en casa, las SS confiscan todo el metal disponible (incluso las sartenes para cocinar) además de robar a placer en las casas que inspeccionan y el régimen del terror se impone en las calles del antes apacible Hessental. Ni siquiera cuando a los Bauerman se los llevan a un campo de concentración, o cuando los bombardeos aliados empiezan a aterrorizar a los famélicos habitantes del pueblo y su padre cae prisionero en el frente oriental, Christine piensa en rendirse. Luchadora, llena de esperanza y dispuesta a luchar por los suyos hasta el final, plantará cara al horror que la rodea para salvar lo que más ama en el mundo.


Título: El jardín de Dachau
Autora: Ellen Marie Wiseman
Género: ficción histórica
Páginas: 560
Publicación: abril de 2014
ISBN: 978-84-15497-33-2
Precio: 18 euros 

Si bien es cierto que las novelas ambientadas en Alemania durante la II Guerra Mundial son numerosas, también lo es que a veces una de ellas vuelve a sorprendernos. Este es el caso de El jardín de Dachau de Ellen Marie Wiseman, una historia ficticia sobre una muchacha alemana que sufrió las políticas nazis, los bombardeos aliados y el internamiento en Dachau y fue capaz de sobrevivir y salvar a su familia ¿Por qué El jardín de Dachau es distinta a otras novelas de similar temática? Seguramente, por la fuerza de sus personajes, las ideas reivindicativas de la autora sobre la necesidad de reconocer a culpables y a víctimas inocentes de ambos bandos y por una vivencia del conflicto desde una pequeña aldea Alemana, lejos de la capital y el politiqueo del Reich. 

El lector disfrutará especialmente con la fuerza de la protagonista, Christine Bölz, un personaje excelentemente construido, de psicología compleja y buen recorrido dramático. Además, Wiseman arropa a su protagonista por una familia bien perfilada (estupendos los personajes de los padres y los hermanos de Christine) y un entorno cambiante que simboliza perfectamente el horror general de la guerra: el tranquilo pueblecito de Hessental aterrorizado primero por los nazis, después por las exigencias de una guerra que aborrecen, pasando por los bombardeos aliados y finalmente por la ocupación norteamericana y los coletazos de tropas rusas y francesas llenas de rencor y desesperación. 

Ellen Marie Wiseman aborda el horror y el sufrimiento de las políticas de Hitler contra la población alemana (campos de concentración, brutal racionamiento de la comida incluso para los niños, régimen del terror de las SS, alistamientos forzosos, niños y ancianos manejando cañones, extenuación del ejercito, requisición de propiedades...) pero también de la reacción bélica de los aliados: "los bombardeos en alfombra" sobre poblaciones alemanas de más de cien mil habitantes (Hamburgo en julio de 1943 con 45.000 civiles muertos, o Dresde en febrero de 1945 con 135.000 civiles carbonizados), o las atrocidades de soldados rusos y franceses sobre la población civil a su paso por Alemania. En realidad, la voz de la autora es alta y clara cuando escribe: "Toda Alemania pagará por nuestros pecados (los de Hitler y sus partidarios). Y, sin embargo, las acciones brutales solo se convierten en crímenes de guerra si las ha cometido el bando perdedor".

Ellen Marie Wiseman escribe con fluidez y buen ritmo, con una sintaxis precisa y un bien mesurado efecto dramático. Inspirada en el pueblo de sus abuelos y las vivencias infantiles de su madre alemana, la autora se documenta exhaustivamente para ofrecer al lector una obra de ficción bien sustentada históricamente y con argumentos contundentes contra el horror de la guerra y la capacidad del ser humano para sobrevivir en las peores circunstancias.

Lector, una protagonista inolvidable que aporta un punto de vista algo distinto a la literatura del género.

Felicidades a Editorial Bóveda por la cuidada edición y muchas gracias por el envío del ejemplar.

Esta reseña forma parte de la Lectura Conjunta de El jardín de Dachau iniciativa del Equipo de Redactores de Momentos de Silencio Compartido. 

También te gustará: La viola de Tyneford house; La gardenia blanca de Shanghái; La casa de Riverton

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El jardín de Dachau

jueves, 31 de julio de 2014

¡Abajo el colejio! de Geoffrey Willans, ilustrado por Ronald Searle

Ola, mi nombre es Nigel Molesworth y en este libro os voy a ablar un poco de como es mi colejio, mis profesores y el direztor. Mi colejio se yama san custodio y apenas quedamos un puñado de balientes y agerridos muchachos porque casi todos son unos barbilindos, como mi ermano molesworth-2. Este colejio de San Custodio es un sitio a donde los padres nos lleban para desacerse de nosotros, prebio pago de tope dinero. En lo mas alto de la cadena alimenticia esta el direztor, que solo piensa en como atizarnos bien atizados y en escaquearse todo lo posible mientras recauda fondos entre los padres mas ricachos del colejio. Luego estan los profesores, que suelen ser más o menos pasables dependiendo de sus asijnaturas. Y por ultimo estamos nosotros, los pazientes heroes que sobrebiben dia a dia a esta tortura colejial.

"Mientras tanto se descubrieron los libros y un montón de gente aprendió a leer. Tampoco es que sea para tanto por que asta alguien como molesworth-2 sabe leer, pero ellos pensaron que era fabuloso y eso llebó a una trajedia muy grande: de paso inbentaron el colejio... Tanbién llebó al CONOCIMIENTO."


La siempre extraordinaria Editorial Impedimenta vuelve a deleitar (y sorprender) a los lectores con ¡Abajo el colejio! una estupenda historia con el más genuino humor inglés contada desde el punto de vista de Nigel Molesworth, un alumno de armas tomar. Sarcástico, desesperanzado sobre las posibilidades de San Custodio, pero siempre valiente y demoledoramente sincero a la hora de informar sobre asignaturas y profesores, Nigel ofrece todo un manual de supervivencia para el colegial inglés.

"La historia enpezó mal y desde entonces ha ido a peor. Pasa como cuando a peason y a mi nos descubren cada vez que vamos a fumar al jardín ¡Sienpre caen los mejores onbres! (...) Por último nos machacaron los yankis que tiraron nuestro té en el puerto de boston vestidos de indios. Ese fue el fin de todo." (Sobre la asignatura de Historia).

¡Abajo el colejio! es una lectura divertida e ingeniosa que mantiene la sonrisa del lector de capítulo en capítulo y que resulta muy refrescante por su capacidad de sorprender y noquear a golpe de consejo disparatado. Además, las ilustraciones de Ronald Searle son tan ingeniosas y divertidas como el texto de Willans. Y la magnífica traducción de Jon Bilbao, que tuvo que luchar a brazo partido con su corrector de word y sus diccionarios, hace de esta lectura un placer inesperado.

Lector, para adictos al humor británico de internado inglés.

También te gustará: Y a mi sobrino Albert (...); Doctor en Irlanda; Jovencitos con botines

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¡Abajo el colejio!

lunes, 28 de julio de 2014

Frankenstein de Mary Shelley

Guiado por su sed de descubrimientos, de aventuras, de pasar a la posteridad, Robert Walton escribe a su hermana desde los confines del globo a bordo de un barco mercante que ha de llevarle hasta el Polo Norte. En sus cartas, relata cómo en medio del hielo ha rescatado a un extraño hombre llamado Frankenstein que parece consumido por unas extrañas fiebres. El extranjero, tras recuperarse brevemente de sus penurias a bordo del barco de Walton, encuentra la fuerza de voluntad para referirle al capitán su terrorífica y extraña historia. Frankenstein era un joven alegre y prometedor, con ideas propias y el convencimiento de triunfar en lo que se propusiera, hasta que su padre le envía a la universidad y allí queda totalmente poseído por la sed de conocimientos científicos. Fascinado por todas las posibilidades que abre ante sí el avance científico, el joven se embarcará en un peligroso y soberbio experimento que desafía las leyes de la naturaleza y trasgrede todo conocimiento humano hasta la fecha.

"Al principio dudé si debería intentar crear a un ser como yo u otro que tuviera un organismo más sencillo; pero mi imaginación estaba demasiado exaltada por mi gran triunfo como para permitirme dudar de mi capacidad para dotar de vida a un animal tan complejo y maravilloso como un hombre."


Esta es mi edición, de Austral (febrero 2014), con introducción y traducción de José C. Vales, transcripción del borrador original de Mary Shelley tal y como ella lo concibió, en 33 capítulos y dos volúmenes.

Como el lector ya conoce, Mary Shelley (por aquel entonces todavía Mary Wollstonecraft) escribió el relato que habría de convertirse en Frankenstein durante el verano de 1816, cuando tenía 18 años. Desanimados por el desapacible tiempo de ese extraño verano en villa Diodati, en las cercanías de Ginebra, Percy Bysshe Shelley, Claire Clairmont, John W. Polidori, Lord Byron y la propia Mary, decidieron escribir un relato de terror para entretenerse. Y fue la que habría de convertirse poco después en la señora de Pierce Shelley  quién escribió, sin duda, la historia más terrorífica de todos los tiempos. Porque Frankenstein, querido lector, no solo destila el terror y lo tenebroso del más puro romanticismo del que los huéspedes de villa Diodati fueron precursores, sino que también contiene un horror moral y existencial que va más allá de los límites de la naturaleza humana.

"¡Creador insensible y despiadado! Me otorgasteis sensaciones y pasiones, y luego me arrojasteis al mundo para desprecio y horror de la humanidad."

Victor Frankenstein desafía a la propia Naturaleza y, armado con las razones de la ciencia, crea vida. Mary Shelley plasma con una prosa alegórica pero siempre precisa y directa, las tribulaciones de un creador que abandona a su criatura (¿quién es el verdadero monstruo?), el dolor, el arrepentimiento, el dilema moral, existencial y filosófico del hombre que trasgrede las leyes de la naturaleza amparado en la razón de la ciencia y enajenado por su propio poder; pero también el horror del monstruo, de su soledad, de su propósito y descubrimiento del paraíso vedado; y el relato de suspense y terror que constituye toda la historia de Frankenstein, pues ¿existe un miedo mayor que el de perder lo que más amamos? 

Mary Shelley creó el mito de Frankenstein, una historia simbólica sobre el castigo que espera a aquellos hombres a los que su soberbia les impide aceptar las leyes de la naturaleza. En definitiva, un mito que, como tal, no ha desmerecido ni un ápice con el paso de los siglos y que se disfruta (se sufre) por la magnífica narración de Mary Shelley pero, sobre todo, por la invitación de la autora a la consideración de algunas cuestiones humanas, naturales y divinas. 

Lector, olvida las numerosas adaptaciones cinematográficas, o de cualquier otra naturaleza, y abre el Frankenstein original porque éste supera (en todos los sentidos) con creces a todos los demás.

Nota (1): Imaginad un barco casi atrapado por enormes extensiones de hielo, camino del polo norte a finales del siglo XVIII, en medio de la nada y en apuros. En medio de aquella enormidad blanca desolada, lejos de cualquier civilización, aparece un hombre medio muerto en un trineo tirado por perros. El capitán del barco le rescata y una vez a bordo, ¿qué os imagináis que se dicen?

Hombre rescatado: "Seguramente he despertado su curiosidad, como la de esa buena gente (la tripulación), pero es usted demasiado considerado como para hacerme preguntas."

Capitán del barco: "Está usted en lo cierto. De todos modos, sería una impertinencia y una desconsideración por mi parte molestarle con cualquier curiosidad."

¿Son británicos o no?

Nota (2): Atención a las referencias literarias y científicas que cita Mary Shelley a lo largo de la novela (Dante, Coleridge, Pierce Shelley...) así como las lecturas básicas del monstruo (Paraíso perdido, de Milton, Vidas, de Plutarco y Desventuras de Werther de Goethe).

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Frankenstein

martes, 15 de julio de 2014

Los colores de una vida gris de Pilar Muñoz Álamo

Cinco mujeres, tan ricas como despreciables, juegan peligrosamente a que son amigas, están aparentemente aburridas y hastiadas, y necesitan algo de emoción para paliar el vacío de sus conciencias y su falta de escrúpulos. Las cinco están casadas, pero no todas han elegido a su esposo por amor, sino que son capaces de reconocer que quieren más su riqueza, su actual tren de vida, que no a ellas mismas o a sus parejas. Cinco mujeres sin alma, sin principios, sin estima, aunque alguna de ellas guarda más de un secreto, un deseo de venganza, un instinto de conservación, un pasado que la acecha. Y, de repente, para una de ellas todo cambia radicalmente, el castillo de naipes se desmorona, y debe aprender a vivir de nuevo; está vez, a vivir de verdad, con todos los colores del arco iris.

"Al igual que todos los colores del arco iris confluyen en el blanco cuando se mezclan, también sus sentimientos entrecruzados consiguieron neutralizar completamente lo que se suponía que debía de sentir, dejándola vacía por dentro, ausente, como si divisara la escena desde un plano superior ajeno a ella."


No creo que descubra ningún secreto si a estas alturas os cuento que Pilar Muñoz Álamo tiene una escritura tan elegante y envolvente que resulta imposible mantenerse impasible ante las historias que cuenta. Independientemente de si al lector le agrade o no esta historia, me atrevo a garantizarle que será un placer leerla.

Me he encontrado en algunas reseñas sobre Los colores de una vida gris que los lectores diferencian radicalmente la primera parte del libro de la segunda y la tercera, y confiesan que han disfrutado mucho más de las dos últimas. No me sorprende en absoluto; Pilar Muñoz crea en la primera parte unas "personajas" tan escalofriantemente materialistas y vacías, unas relaciones tan envenenadas, y pone en ello tanta psicología y realismo, que la sensibilidad lectora siente un comprensible rechazo ante tremendas vidas sin alma. Por el contrario, en la segunda parte del libro, la autora nos cuenta una extraordinaria historia de superación personal, un "comenzar de nuevo", un aprendizaje vital entrañable y sincero, tan auténtico y emocional que conmueve y simpatiza del lector. Temas como la amistad, el valor, la maternidad o la autoestima se plantean con acierto y originalidad, y resultan mucho más cercanos e interesantes que el horror vacuo de las cinco mujeres del principio.

Los colores de una vida gris es una historia que mantiene la intriga y la emoción durante todas sus páginas, y que cuenta con los puntos fuertes de unos personajes bien construidos y con una evolución dramática y psicológica muy sólida (seguramente deudora de la formación profesional de la autora). Pilar Muñoz Álamo vuelve a tener como protagonistas a mujeres singulares en una novela escrita con sensibilidad, elegancia y la sorpresa de un argumento desarrollado con cierta originalidad.

Lector, que no te asusten las arpías del principio y descubre cómo Pilar Muñoz Álamo le saca los colores a sus personajes.


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Los colores de una vida gris

jueves, 10 de julio de 2014

Los muertos no aceptan preguntas, de Antonia Romero

Pese a que Nela ya es adulta y tiene su propia vida, nunca ha dejado de ser esa niña maltratada y asustada que creció a la sombra de un hombre cruel y psicópata. Nela sabe que pese al terror de su infancia, pese al suicidio de su madre y el horror de su padre, todavía le quedan dos puertos hacia los que nadar y sentirse segura: su amigo Jaime y toda su acogedora familia, y su abuela, que pese a llevar años muerta, le sigue hablando y vela por su bienestar emocional. Pero este verano, en su casita cerca de la playa, donde vive, trabaja como traductora y esconde secretos en la buhardilla, todo va a cambiar: Nela ha conocido a un atractivo y apasionado pintor y, desde Galicia, llega la llamada inesperada de un familiar que no creía tener con un mensaje póstumo de su madre. De repente, pasado y presente giran vertiginosamente a su alrededor y muchos de los secretos y de los horrores que todavía la acompañan empiezan a tomar nuevos significados. Si los muertos no contestan a sus preguntas, Nela tendrá que buscar sus propias respuestas.

"-No has de tener miedo de nada, cariño. El miedo es el mayor enemigo de la cordura (...).
Nela no dijo nada. No quería decirle a su abuela que el miedo también puede salvarte.
-Abuela, ¿puedo preguntarte algo?
-Pregunta lo que quieras, prenda -lo dijo sonriendo con sorna. Nunca había respondido a sus preguntas.
-¿Qué hacéis todo el tiempo?
-¿Tiempo? ¿Qué tiempo, hija?"


Los muertos no aceptan preguntas es una novela de secretos familiares con mucho suspense, apasionadas historias de amores imposibles y un discreto toque sobrenatural que pone un punto de redondez argumental a toda la historia. Se trata de la última novela de Antonia Romero, autora de La tumba compartida, Peso cero y de la trilogía Los cambiantes.

Si el lector ya ha leído con anterioridad a Antonia Romero no será ninguna sorpresa encontrarse con su buena prosa, precisa y cuidada. Leer a esta autora siempre es un placer, por la fluidez de sus historias, la estupenda construcción de sus personajes y la clarividencia de sus diálogos. Sin embargo, en esta ocasión, Antonia aporta algo más que en novelas anteriores: la madurez, la experiencia y la seguridad de su buen hacer como escritora. Los muertos no aceptan preguntas tiene personajes carismáticos y muy bien trabajados, como Nela, Rodrigo, Gabriela (aunque el lector la conozca a través de su diario) o la familia de Jaime. Son caracteres creíbles, que evolucionan y mantienen su coherencia dramática pero, sobre todo, son personajes que emocionan, que horrorizan, que conmueven, que hacen sentir al lector. Por eso, una de las mejores bazas de esta novela es la de emocionar al lector sin necesidad de artificios ni poses dramáticas, con el simple (¡cómo si fuera sencillo!) toque de varita de Antonia Romero.

En conclusión, una historia magníficamente contada de la mano de una autora que ha sabido crecer con cada libro y que aporta el valor añadido de su seguridad a las ya buenas maneras que prometía su prosa. Una novela en donde se mantiene con acierto el suspense de esos inconfesables secretos familiares, bien pautados por las preguntas y las investigaciones de su protagonista, con el paisaje frecuente de fondo de mares y océanos cercanos, y con la contraposición del amor y el odio (¿no tratan de eso todas las buenas historias?) enturbiando presentes y pasados.

Lector, una buena historia para disfrutar y emocionarse.

Nota: Atención al título de cada capítulo, ¡cuánto buen gusto y encanto!

Los muertos no aceptan preguntas participa en el Concurso de novelas indie organizado por El Mundo y Amazon, así que si te ha gustado, no dudes en apoyar a Antonia Romero dejando tu comentario en Amazon o difundiendo.

También te gustará: La tumba compartida; Detrás del cristal; Los colores de una vida gris

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Los muertos no aceptan preguntas