viernes, 17 de febrero de 2017

Sorteo de un ejemplar de "El aviso de los cuervos", de Raquel Villaamil

¿Os apetece un sorteo fantástico y romántico? Pues no os perdáis este porque si os gusta la literatura fantástica El aviso de los cuervos os va a encantar. Os dejo información sobre el libro y después os explico las bases del sorteo.

Título: El aviso de los cuervos
Autora: Raquel Villaamil
Editorial: Roca Editorial
Fecha de publicación: 26 de enero de 2017
ISBN-10: 8416700516
ISBN-13: 978-8416700516


Sinopsis de la editorial

El aviso de los cuervos constituye un soplo de aire nuevo en el género de la novela de fantasía romántica.

Brigit regresa a su ciudad de nacimiento en búsqueda del único familiar que le queda, su abuela. De los escasos recuerdos que guarda, poco queda en la casi abandonada ciudad de Ballymote. Sus calles, casas y bosques esconden misterios que parecen retroceder a los tiempos en que de las leyendas surgió algo real, algo monstruoso.

Brigit tendrá que encontrar todas las respuestas, buscar entre sus pesadillas y descubrir la verdad en un mundo que ya no es el suyo, y que se rebela de entre las sombras cuando avisan los cuervos.

Biografía del autor

Raquel Villaamil nació en Madrid. De madre norteamericana y padre asturiano, estudió Arquitectura y en la actualidad es guionista de videojuegos.
Es autora de la serie Manhattan Beach, que ha sido traducida en Italia.

Bases del sorteo

Se sortea un ejemplar en papel.

El sorteo es nacional.

El último día para apuntarse será el 28 de febrero

Es requisito obligatorio ser seguidor del blog para participar (con esto tienes 1 punto)

Para participar, deja un comentario en esta entrada con todos tus puntos y los enlaces correspondientes.

Puntos adicionales

+3 por ser seguidor antiguo de Serendipia (hasta Rafi Ortega)

+2 Puntos por cada red social en la que anuncies el sorteo

+5 Si anuncias el sorteo en tu blog

Gracias por participar.

martes, 14 de febrero de 2017

Entre puntos suspensivos, de Mayte Esteban

No parece muy buena idea escaparse en un viaje en moto por los románticos parajes del Lago de Sanabria con el amor de tu vida cuando estás intentando olvidarle. Tampoco es el colmo de la sensatez compartir habitación en encantadoras posadas rurales, cruzar el Tera en primavera o asomarse a un faro asturiano, de la mano de alguien a quien deseas y amas desde siempre en contra de los designios del destino. Pero eso es justamente lo que comparten Javier y Paula cuando la desaparición de Mario, el padre de ella, les embarca en un viaje desesperado por encontrarle. Un viaje que se complicará con la tormenta de sus emociones y la incapacidad de ignorar el dictado de sus corazones pese a los miedos y los malentendidos del pasado. Y es que su historia es única entre miles, un amor verdadero que por fin parece haberse asomado al filo del precipicio y que debe resolverse de una vez por todas con un final... o un nuevo principio.

"—¿Qué quieres que seamos tú y yo? -pregunta ella. (...)
—Lo que fuimos, Paula. Lo que empezábamos a ser cuando lo dejamos y lo que somos a veces, cuando me permites entrar en esa fortaleza que te has fabricado."


"Evitar conversaciones o dejarlas en puntos suspensivos no conduce a ninguna parte. Tú y yo vivimos colgados de ellos, volviendo a caer siempre en lo mismo. Continuamos nuestra historia hasta que nos volvemos a atascar, pero en lugar de arreglarlo, lo dejamos correr, por si acaso se soluciona solo. "

Entre puntos suspensivos es la historia de Paula y Javier de adultos, esos dos chicos que nos encandilaron con su naturalidad y su desparpajo, que nos hicieron sonreír y enamorarnos, en Su chico de alquiler; es el reencuentro de dos personajes que deben decidir de una vez por todas si es mejor olvidarse el uno al otro en lugar de seguir haciéndose daño mutuamente. La gracia de todo esto es lo bien que nos lo cuenta Mayte Esteban, su simpatía, su sentido del humor y la luminosidad de su narración, capaz de transportarnos con tanta paz a la naturaleza norteña en primavera en esta road movie literaria tan agradable:

"(...) el pueblo es bonito y tranquilo, un remanso de paz que está situado en un lugar privilegiado, rodeado de una naturaleza que explota en primavera en un verde intenso. Que huele a calma y a ritmo suave."

Destaca en esta novela —además de la habitual buena sintaxis de su autora— unos diálogos que caracterizan a la perfección a sus personajes porque reflejan con precisión sus caracteres, una trama ágil y entretenida, un ejercicio sentimental redondo y un buen clímax dramático. Me han gustado especialmente las situaciones más divertidas (¡los despistes de Paula!) y unos flashbacks muy bien medidos por la autora, en perfecta coherencia y continuidad con su novela anterior. Pero sobre todo me han convencido los protagonistas y la química que hay entre ellos, piedra angular de esta historia. La narración en presente y el detonante de la trama en las primeras páginas trasmiten con efectividad e inmediatez, de manera que el lector se queda atrapado en la historia de Paula y Javier desde que abre el libro.

En fin, que me lo he pasado en grande viajando en una Suzuki GSR roja desde el Lago de Sanabria hasta San Martín de Castañeda, visitando el faro de Cabo de Peñas y contemplando pastar a Adelina en Luanco. 

Lector, Entre puntos suspensivos es un libro-vacación, de esas lecturas en las que te embarcas y te vas porque quieres saber qué demonios les pasa a sus protagonistas, dónde diablos está Mario el desaparecido (y por qué ha desaparecido) y disfrutar del paisaje, las risas y el camino.

El blog de Mayte Esteban: El espejo de la entrada


Si quieres hacerte con un ejemplar haz clic en los siguientes enlaces:
Entre puntos suspensivos (para Kindle)
Entre puntos suspensivos (en papel)

miércoles, 8 de febrero de 2017

Patricia Brent, solterona de Herbert George Jenkins

La hermosa e inteligente Patricia Brent lleva algunos años en Londres, trabajando como la secretaria personal de un político de pocas luces agobiado por la ambición desmedida de su detestable esposa. Patricia disfruta de una vida sosegada, sin sobresaltos ni anhelos de ningún tipo, aunque a veces la pensión en la que vive se le torna demasiado vulgar y opresiva. Una noche sorprende a dos de sus vecinas más metomentodo comentando su condición de solterona solitaria y sufre un ataque de indignación que la lleva a inventarse una cita para cenar en el Quadrant con un imaginario prometido. Corren los años de la Primera Guerra Mundial y el azar quiere que Patricia se invente un novio coronel de permiso en Londres. Lo que la chica no puede siquiera sospechar es que la cita de esa noche solo va a ser el principio de una rocambolesca —y a menudo desternillante— historia de mentiras y malentendidos que dejará su orgullo mucho peor parado que la ofensa de que le tengan lástima por solterona.

"—La tía Adelaide es el único miembro de mi familia que sigue vivo, como ella misma se define —dijo Patricia—. Si por mí fuera, no estaría viva ni sería mi pariente pero, por desgracia, es ambas cosas, y mañana a las cinco y media acudirá a la pensión Galvin para recibir una explicación completa de mis actos.


Seguramente os ha pasado muchas veces que tenéis la intuición de que un libro os va a encantar antes incluso de abrirlo por primera vez. Eso fue lo que me pasó con Patricia Brent, solterona, de Herbert George Jenkins (1876-1923), y no solo por las estupendas reseñas que había leído al respecto en vuestros blogs, o por su portada y su sinopsis, sino porque el señor Jenkins había sido durante mucho años el editor de uno de mis escritores fetiche, P.G. Wodehouse. Intuía que un editor con el suficiente sentido del humor y el entendimiento necesarios para reconocer el talento y la gracia de Wodehouse debía tener una pluma tan ingeniosa como su cerebro. Y cuando por fin abrí esta preciosa edición de dÉpoca Editorial y leí la introducción de Ana Belén Alonso González (Qué leería Jane Austen), confirmé que estaba en buenas manos pues ésta mencionaba a mi querida D.E. Stevenson, a Barbara Pym y a Elizabeth Gaskell y a sus ilustres personajes solterones como espejo de Patricia Brent. 

Patricia Brent, solterona es una encantadora comedia romántica, british hasta la médula y con tanto charming que enamora. Divertida, ligera, simpatiquísima y llena de personajes cómicos, esta historia sobre las peripecias de Patricia y su cabezonería te roba el corazón y confirma los orígenes de esa literatura feelgood que tuvo su época dorada justo en un marco bélico similar al de esa segunda década del siglo XX. Sus puntos fuertes son las divertidas caricaturas que Jenkins realiza de sus personajes, sus ágiles diálogos cargados de humor inglés o su estupendo sentido de la casualidad en los engranajes de la trama; y, por supuesto, la romantiquísima historia de amor. Comparada con las novelas de P.G. Wodehouse me ha parecido que la historia de Jenkins tenía un ritmo más comedido, una ironía más diluida y menos complejidad en la intriga, pero sin duda sus personajes eran igual de excéntricos y su optimismo muy similar. A favor de Jenkins diré que se deja llevar más a menudo por la ternura (¡El señor Triggs!) y el romanticismo, y el impecable —e implacable— mayordomo de Lord Bowen, Peel, es un prototipo estupendo para nuestro querido Jeeves (Patricia Brent, solterona se publicó por vez primera en 1918).

Lector, una estupenda comedia romántica clásica británica para olvidarse del frío invierno.


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Patricia Brent, solterona

lunes, 6 de febrero de 2017

Los Inklings, de Humphrey Carpenter

En mayo de 1926, en uno de los cónclaves de la Universidad de Oxford, C.S. Lewis y J.R.R. Tolkien se encuentran por vez primera. Lewis es profesor de literatura inglesa en el Magdalene y Tolkien de anglosajón en el Exeter, y la primera impresión que tienen el uno del otro no es demasiado buena; "Necesita un par de bofetadas", le confiesa Lewis a un amigo al respecto del profesor Tolkien. Pero a medida que coinciden en diversas cenas y reuniones de trabajo, su buena conversación y sus intereses comunes les acercan paulatinamente hasta sentar las bases de una amistad que habría de durar hasta el fin de sus días. En 1927, Tolkien funda el club de los coalbiters, donde se reúne con Lewis y otros colegas del departamento con la pasión común de la mitología nórdica para traducir del islandés sagas literarias de esta índole. Ese fue el núcleo de escritores y pensadores que más tarde se convirtió en los Inklings: Hugo Dyson, Neville Coghill, Charles Williams, Owen Bardfield, Charles Wren, Colin Hardie, Warnie y C.S. Lewis, Tolkien... Los jueves por la noche se reunían en las habitaciones del Magdalene de Lewis y se leían los unos a los otros su últimos poemas, sus relatos, los capítulos de El señor de los anillos... Los Inklings no fueron una corriente literaria, ni siquiera sus respectivas obras recibieron la influencia de sus compañeros, pero constituyeron uno de los núcleos literarios más extraordinarios de la década de los años 40 y 50 del siglo XX, y contribuyeron a cambiar y a desarrollar los estudios de anglosajón y literatura británica con un criterio tan brillante que ha llegado hasta nuestros días.

"Desde que empezó el trimestre he pasado una época maravillosa leyendo un cuento infantil que ha escrito Tolkien (...). Leer su cuento de hadas ha sido un poco desalentador, ya que está escrito como nosotros dos hubiéramos deseado escribir (o leer) en 1916; es decir, cuando uno siente que no está inventando nada, sino describiendo el mundo cuya llave tenemos nosotros."


Humphrey Carpenter, biógrafo de J.R.R. Tolkien y editor de sus maravillosas Cartas, se aproxima a los Inklings en este libro a través de la vida de C.S. Lewis, el otro pilar que mantuvo este club de literatos y lingüistas dando guerra en el Magdalen del siglo pasado. Los Inklings no solo recrea con sentido del humor y sencillez la situación de las licenciaturas de letras en el Oxford de entreguerras, sino que además aporta un retrato vivaz e inteligente de los profesores que marcaron la diferencia durante varias décadas. 

Los Inklings se disfruta por la aproximación a las figuras y las biografías de C.S. Lewis, J.R.R. Tolkien o Charles Williams, pero también por la consolidación de su amistad, de sus debates, de sus dudas religiosas y literarias, de su voluntad para escribir aquello que siempre anhelaron leer; son las circunstancias y la amistad de unos escritores que crearon desde cero la mitología y los mundos fantásticos que hubiesen querido encontrar en sus libros de infancia y adolescencia, pero desde una perspectiva adulta marcada por su realidad académica y moral más actual. Los críticos no se ponen de acuerdo a la hora de señalar a los Inklings como una corriente literaria, ni de si constituyeron una influencia fuera de sus círculos universitarios, o incluso encontrar vestigios de esa influencia entre sus respectivas obras. Pero, movimiento literario o no, estilos concretos o no, influencias o no, los Inklings constituyeron un club de escritores excéntrico y extraordinario que marcó profundamente la historia de la universidad de Oxford del siglo XX y la literatura fantástica británica de su época.

Lector, para fangirlear mucho-mucho.


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Los Inklings (para Kindle)
Los Inklings (en papel)

miércoles, 1 de febrero de 2017

Crónica de una cacería de troles, de James McBryde


En agosto de 1899, tres médicos ingleses, James McBryde, M.R, James y W.J. Stone, son enviados por el Museo Fitzwilliam a tierras escandinavas con la misión de capturar un trol vivo. La expedición se adentra en los horizontes más bellos de Dinamarca con la única voluntad de dar caza a la criatura para poder estudiarla en Londres pero también para causar sensación en una sociedad que a las puertas del nuevo siglo estaba ávida de descubrimientos científicos. El problema es que los tres cazadores improvisados no tienen más que su ingenio y su sentido del humor inglés para soportar las condiciones de la aventura, aunque sus intentos por aprender danés —están convencidos de que los troles se comunican en esta lengua— es más que loable.

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M.R. James era profesor en la facultad de medicina de Cambridge cuando James McBryde empezó a estudiar allí obligado por la tradición familiar. Ese fue el principio de una amistad que habría de perdurar hasta la muerte de McBryde, truncando la carrera de un prometedor e ingenioso ilustrador. Llevado por la nostalgia y el cariño, M.R. James recogió los dibujos y el texto que su amigo había realizado durante una de sus excéntricas expediciones a Dinamarca, y lo publicó con el título de Crónica de una cacería de troles.

La historia funciona magníficamente bien con las ilustraciones, comparten protagonismo, y se destaca por ser divertidísima, original y encantadora. Está escrita en forma de entradas de diario, como bien corresponde a una expedición de esta envergadura. No sé vosotros pero yo me imaginaba a tres ingleses, impecablemente vestidos a la rígida moda de 1899, enfangados y exhaustos, perdidos, en medio de los páramos daneses; consultando su reloj de bolsillo, maldiciendo con exquisita educación por el lamentable estado de sus botines y parando para tomar el té. Me ha encantado esta Crónica de una cacería de troles, por su sentido del humor y la gracia de las ilustraciones pero sobre todo por el derroche de imaginación de tres hombres adultos que fueron capaces de jugar a cazar troles en una expedición científica real del Museo Fitzwilliams.

Lector, para admiradores del espíritu de J.M. Barrie y Lewis Carroll, capaces de ver prodigiosas criaturas en los parajes más insospechados. 


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Crónica de una cacería de troles

lunes, 30 de enero de 2017

Esnobs, de Julian Fellowes

Edith Lavery, la única hija de un matrimonio bien posicionado económicamente, no solo es bastante guapa sino que es tan lista como para comprender que le pesan las ambiciones de su madre. La señora Lavery parece haber contagiado a su hija con sus sueños de grandeza de pertenecer algún día a la aristocracia inglesa. Por eso, cuando el duque Broughton se enamora de Edith ésta cree que por fin va a ver cumplidos esos sueños. El pobre duque, un simplón de corazón de oro, no solo tendrá que vencer la oposición de su conservadora familia ante sus planes de matrimonio sino que tendrá que lidiar con la resistencia de todo su mundo. No es que las costumbres y modales de la clase alta y de la clase aristocrática inglesas sean diferentes en absoluto -incluso la primera suele tener más dinero que la segunda-, es que el mundo de los títulos nobiliarios está cerrado herméticamente para cualquiera que no pertenezca a él por nacimiento. No importa que estén en la última década del siglo XX, las reglas en la Corte no han cambiado apenas desde el medievo. Y aunque Edith sabe que puede enfrentarse a todos ellos y salir vencedora, empieza a no estar tan segura de que merezca la pena el premio.

"Y así aprendió la primera lección de por qué Inglaterra no ha tenido revoluciones, de qué es lo que ha puesto fin a tantas carreras, desde la de la reina de Eduardo IV hasta la de Ramsay MacDonald, a saber: que la manera de enfrentarse con un advenedizo problemático es dejarle entrar en el club, hacer de él un converso con el celo de los conversos y el tiempo hará de él un convencido más papista que el Papa."


Julian Fellowes es actor, director y guionista, ganador de un Oscar al Mejor Guión Original por Gosford Park y creador de la serie Downton Abbey. Para los seguidores de esta serie no será ninguna sorpresa si les comento que Esnobs es un retrato agudo y pormenorizado de la alta sociedad británica. Pero además, esta novela, inglesa hasta la médula, es una divertida comedia sobre el extraño zoológico que constituyen las clases altas y aristocráticas de Gran Bretaña incluso en tiempos de Tony Blair. 

Esnobs es una lectura para pasarlo bien curioseando por las altas esferas y reírse de sus excentricidades, su hipocresía o su falta de sentido común. Y no es que el resto de la sociedad contemporánea sea mejor (simplemente es distinta, y además no tanto), es que el juego del esnobismo es común a todas las personas, sin importar su extracción social o su cuenta bancaria. Lo mejor de este libro de Julian Fellowes son sus cómicas reflexiones sobre la sociedad inglesa y sus estupendos personajes: el encantador narrador, amigo de la protagonista; la suegra de Edith, tan carismática que resulta fascinante; el cuñado, tan imbécil que despierta odio; la autenticidad de algunos secundarios; etc. Edith, la protagonista, no es en absoluto un dechado de gracia con la que el lector empatice al instante -más bien sucede todo lo contrario con ella, que el lector tiene ganas de gritarle por su falta de sentido común e indecisiones- pero sí que constituye un punto de vista genial para echarle un ojo al cerradísimo club de los aristócratas ingleses y seguir con interés el experimento de introducir en su exclusivista seno a una foránea más inteligente que ellos. 

Lector, te lo vas a pasar bien con los modales pomposos, los apodos ridículos, el juego de los nombres y toda esta pandilla de esnobs. Muy recomendable para los que adoran las novelas genuinamente inglesas. 

Si no recuerdo mal, esta lectura llegó a mis manos gracias a la recomendación de la siempre acertada Ana González Duque.


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miércoles, 25 de enero de 2017

El libro de la madera, de Lars Mytting

En Noruega, Emergencias obliga por ley a todos los hogares a tener una fuente alternativa de energía a la electricidad porque cuando están a 40Cº bajo cero y se va la luz, una estufa de leña puede salvarte la vida. Por supervivencia, por cultura, por tradición, por recursos, cortar madera para leña de consumo doméstico es "tan noruego como el esquí de fondo, el salmón ahumado y el bacalao". La exuberancia de sus bosques, su conciencia de repoblación (árbol cortado es árbol plantado), la tecnología punta en la fabricación de estufas de combustión limpia, pasando por ejercicios para eliminar el estrés o una cuestión de autoestima para los jubilados, el arte de talar, serrar, cortar, desramar y preparar la leña forma parte esencial de la vida noruega. Lars Mytting, en este libro lleno de encanto, de naturalidad y de naturaleza, guía al lector en un placentero y relajante recorrido desde los bosques hasta la chimenea, pasando por las herramientas necesarias, las técnicas de apilado, el secado y todos los secretos de la madera y de quienes la trabajan con paciencia y cariño.

"La pila de leña nunca te gastará una broma. No pierde valor en la Bolsa. No se oxida. No te pedirá el divorcio. Se limita a estar ahí, y siempre hace lo mismo: aguarda el invierno. Es una cuenta de capital que te recuerda el trabajo invertido. Cuando lleguen las gélidas mañanas de enero, los leños te harán evocar esos días de primavera en que cortaste, partiste y apilaste la leña, y te cubriste la espalda para el invierno. Recordarás aquel bulto retorcido que no cedía ante el hacha. Verás el leño que metiste atravesado y que derrumbó la pila entera. Vaya, otra vez tú... pero ha llegado el invierno y te vas a las llamas."


La edición de Alfaguara es preciosa y el texto a dos tintas va acompañado por las fotografías originales de Lars Mytting en color.

El libro de la madera es lo que cuenta su título, un ensayo sobre la madera. Va sobre cortar leña, la mejor manera de hacerlo, las herramientas adecuadas, el arte de apilarla (y que no se caiga la pila), las estufas convenientes, el secado ideal, refranes y dichos sobre la leña (atención chicas solteras, para elegir marido nada más profético que observar cómo maneja su motosierra), tipos de madera, etc. Un libro sobre leña que ha arrasado en Europa con el título de Norwegian wood (Hel Ved en su noruego original), y que en diciembre ya iba por la segunda edición en España (Alfaguara lo publicó en noviembre). Sí, un libro sobre leña.

¿Dónde está el secreto? os preguntareis ¿Por qué tantos miles de lectores han caído fascinados a los pies de este hermoso libro? No es novela, no es ficción, no es una historia, no es trepidante, ni siquiera tiene otro protagonista aparte de la madera. Pues no sé cuál es su secreto, ojalá lo supiese. Lo único que sí sé es lo muchísimo que he disfrutado con esta lectura. Me ha dado paz, tranquilidad, me ha infundido optimismo y me ha hecho olvidar la mezquindad del género humano cada vez que tenía que lidiar con infraseres en las fiestas de Navidad (algunos de vosotros los llamáis cuñados y demás parientes). Este libro ha sido mi Navidad, la mejor lectura de 2016 con diferencia. 

Quizás porque Lars Mytting narra con fluidez, con gracia, con encanto. Quizás porque sus claras y bonitas explicaciones sobre la madera resultan hipnóticas. Quizás porque consigue transportarte a los densos bosques noruegos y finlandeses, acercarte a aquel espíritu de Henry David Thoreau en Walden, te mece suavemente con el acompasado ritmo del hacha al caer, el olor de la savia nueva y la resina, el chisporroteo de la chimenea... 

Sea cual sea el misterio, entiendo que El libro de la madera esté arrasando en ventas en medio mundo (aún está por ver si Spain is different o no) porque el hechizo de la naturaleza, la llamada de los bosques, que tan bien pronuncia Lars Mytting, regala momentos de placentera lectura y pacífica evasión en un tiempo en el que el mundo quizás no fuese mejor pero sí que se respiraba bien en él.

Lector, para curiosos excéntricos en busca de paz.

Nota: El problema, después de leer algo así, es que te quedas triste al cerrar el libro por última vez. Me ha gustado tanto que después me costó que otra lectura me atrapase.
Nota (II): Cuentan en Alfaguara que El libro de la madera ha sido el ganador del British Book Industry Award al Mejor Libro de No Ficción del Año.

Esta lectura me la recomendó Silvia Broome

También te gustará: Un año en los bosques

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