domingo, 27 de diciembre de 2009

Orgullo y Prejuicio de Jane Austen

La Sra. Bennet tiene cinco hijas y su único afán es casarlas con hombres ricos que alivien la modesta situación económica de la familia. Cuando un par de solteros acaudalados de Londres alquila una propiedad vecina, su afán casadero se dispara en una vorágine de bailes y tramas conspiratorias. Los recién llegados encuentran vulgar e interesado el proceder de los Bennet con la excepción de las dos hermanas mayores del clan, Jane y Elisabeth, dos muchachas con ideas e intereses propios que poco a poco cautivarán sus orgullosos y altivos corazones.

En la Inglaterra de principios del siglo XIX, la mujer no podía heredar propiedades y, en las familias más modestas, su única esperanza de no resultar una carga para sus padres era conseguir realizar un matrimonio ventajoso. Ese es el punto de partida de las cinco hermanas Bennet, que viven en el campo junto a sus padres y saben que a la muerte del patriarca su situación financiera y su hogar dependerán de la buena voluntad de un primo lejano. Jane Austen, pese al moderado e indirecto estilo de la novela para damas que escribía, nos ofrece una magistral mirada a la sociedad inglesa de esa época. Tras la peculiar y divertida historia de amor del Sr. Darcy y Elisabeth, Austen sabe mostrarnos mucho más, como la tristeza de algunas mujeres atrapadas en un matrimonio de conveniencia, o el sacrificio de otras, o la ceguera y la incultura de otros.

Lector, Orgullo y Prejuicio es mucho más que una novela romántica para damas: descúbrelo.

2 comentarios :

  1. A estas alturas y después de varios millones de revisiones cinematográficas y televisivas no me llama la atención leer a esta buena mujer, pero mira si que me crea cierta inquietud este otro: http://www.papelenblanco.com/fantastico-ci-fi/orgullo-y-prejuicio-y-zombies-revisando-un-clasico

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  2. Sí, lo he tenido en las manos y me parece muy curioso. Parece ser que los herederos de Austen se han indignado por lo que consideran una profanación del clásico. Aunque yo creo que lo único que hace Seth Grahame-Smith es dar una nueva y divertida versión, sin ánimo de ofender. Es que creo que ver a las Bennet como luchadoras ninja le habría parecido un halago incluso a Jane Austen, harta de ser una señorita enclaustrada de la opresiva (con las mujeres) Inglaterra victoriana.

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