domingo, 21 de marzo de 2010

La tumba de Tutankhamón de Howard Carter

Desde los 17 años, Howard Carter (1873-1939) trabajaba en las investigaciones arqueológicas patrocinadas en Egipto por el gobierno británico. En 1907, colaborando con lord Carnarvon, se inició como supervisor de unas excavaciones en el Valle de los Reyes obsesionado con dar con una tumba intacta. En 1922, perdida ya toda esperanza, Carter hace un último esfuerzo e inicia una nueva prospección que cambiará su vida y grabará su nombre en las páginas de la Historia: el descubrimiento de la tumba del rey Tutankhamón.


Howard Carter narra en primera persona el hallazgo y posterior traslado y clasificación de los tesoros y la tumba de Tutankhamón, y lo hace con una voz tan apasionada y vibrante que consigue trasmitir su admiración y entusiasmo desde las primeras páginas. Con una escritura apasionada, fresca, sencilla pero muy descriptiva y cercana, el arqueólogo consigue llegar sin problemas hasta el lector del siglo XXI para relatar la aventura de la búsqueda, la emoción del descubrimiento, el asombro de los tesoros, las dificultades de su traslado, el misterio de su maldición y la gloria de su memoria. Sin embargo, es importante comprender que Tutankhamón no fue más que un rey menor de la XVIII Dinastía, yerno de Akenatón, que murió joven y sin ningún gesto definitorio de su mediocre gobierno. Su trascendencia se debe a que su tumba fue hallada intacta y esto resultó de extraordinario valor para los historiadores y arqueólogos, que pudieron reconstruir ritos funerarios, costumbres y ajuar con mayor fidelidad que en otros sepulcros saqueados. Su tumba era modesta y sencilla, nada comparable a los tesoros y maravillas de faraones de la talla de Ramsés II el Grande, Seti I, Hatsepshut, etc.

Lector, ajústate el salacot, coge las herramientas y adéntrate en la aventura del descubrimiento de tumbas y momias, junto a Howard "Indiana" Carter. Te apasionará.

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