martes, 27 de julio de 2010

Radubis de Naguib Mahfuz

A finales del Imperio Antiguo Egipcio (2350 aC - 2190 aC), la hermosa Radubis ha sido reconocida como la cortesana más bella y encantadora de toda la tierra roja. Radubis domina el arte de la conversación, la discreción y diplomacia de la política, la música, el arte y el baile, pero su corazón sigue frío, indiferente a las decenas de pretendientes acaudalados que la agasajan en su palacio. Sin embargo, una calurosa tarde veraniega, el destino de la hermosa mujer cambia para siempre: Menenra II, el nuevo faraón de la VI Dinastía, se presenta de improviso a sus puertas para conocer en persona a aquella de quien hablan todos los poetas. Su encuentro marcará el inicio de una legendaria pasión más allá de cualquier convención de la época.




En 1988, Maguib Mahfur (1911-2006) se convirtió en el único escritor en lengua árabe en ser distinguido con el Premio Nobel de Literatura. Nacido en El Cairo, Mahfur solía escribir principalmente sobre la vida cotidiana y las costumbres de las gentes de su ciudad, aunque también se embarcó en la aventura de la novela histórica egipcia (La maldición de Ra o Akhenaton, el rey hereje, entre otras). Radubis forma parte de este bagaje de ficción histórico aunque también constituye un increíble ventanal a la vida egipcia a finales del III milenio antes de nuestra era. La elección del faraón Menenra II, que únicamente estuvo un año en el poder, como protagonista de la novela tiene cierto encanto decadente, desesperado, trágico. Un hombre solo, con el peso de un imperio sobre los hombros, que encuentra inesperadamente el amor en brazos de una mujer extraordinaria. Radubis vive la pasión por vez primera, la dicha del compañero encontrado, pero también la maldición de la sombra, del secreto, de la marginación y de la culpa. Una línea argumental brillante y apasionada que contrasta acertadamente con un lenguaje preciso y suave, una narración sencilla y magistral que plasma con precisión y delicadeza el color de la tierra, los olores del incienso, la caricia del Nilo, la inspiración de los artistas, la textura del lino blanco recién perfumado.

Lector, entra en los aposentos de la bellísima Radubis y déjate seducir por sus incitantes pasos de baile porque esta historia, que se apoderará de ti desde la primera de sus páginas, está más allá del tiempo y la leyenda.

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