martes, 7 de septiembre de 2010

Imprimatur de Rita Monaldi y Francesco Sorti

A finales del siglo XVII, el corazón de Roma vive un pequeño misterio. El caballero Mourai ha muerto inesperadamente en una posada y las alarmas del pueblo y las autoridades se desatan puesto que la peste corre todavía reciente por las calles de la hermosa ciudad. Relegados a una estricta cuarentena sin poder abandonar el hostal, los diez huéspedes que en ella se encuentran cuentan con una baza inesperada: el abate Atto Melani, castrato en la corte de Luis XIV, diplomático y agente secreto del todopoderoso Rey Sol, concentra sus especiales dotes de investigación en descubrir las causas de la muerte del anciano Mourai, ¿ha sido la enfermedad o un oportuno asesinato? Melani se adentra en una trama oscura e intrincada llena de peligrosas conspiraciones y ramificaciones inesperadas.


Imprimatur secretum, veritas mysterium. Unicum... Aunque el secreto se divulgue, la verdad continúa siendo un misterio. Sólo queda... Este es el punto de partida que Monaldi y Sorti han elegido para desentrañar las prodigiosas aventuras del abate Melani en el barroco europeo más apasionante. Cada uno de sus libros lleva por título una de las palabras del mencionado acertijo y en castellano ya tenemos publicados los dos primeros: Imprimatur y Secretum. Ambos libros se caracterizan por una rigurosa ambientación histórica en dónde los protagonistas ficticios interactúan sin rubor y con mucha gracia con personajes reales de la talla de Luis XIV, el Papa Inocencio XI, Richelieu, de Condé y muchas otras personalidades de la época. Los autores consiguen plasmar, en una sólida y trabajada prosa, el día a día de un espía francés en sus correrías por una Europa asediada por los turcos y sostenida por las monarquías absolutas y el equilibrio de poderes dinásticos. Con una monumental labor de documentación e investigación histórica, Monaldi y Sorti consiguen que el lector cruce el umbral histórico de finales del siglo XVII para disfrutar de la apasionante labor detectivesca de unos de los espías más inteligentes del momento. Atto Melani se merece entrar en el salón de la gloria de los grandes aventureros de ficción al más puro estilo histórico de Gordiano el Sabueso o fray Cadfael.

Lector, si disfrutas con la Historia acabarás admirando el prodigioso estilo de Monaldi y Sorti. Si abres este libro, disfrutarás de una sólida novela de detectives lujosamente ambientada (incluso con CD musical para cada capítulo) en el barroco europeo más convulso.

¿Hay alguien ahí fuera? de Marian Keyes

Ana ha vuelto a Dublín, a casa de sus padres, convaleciente de un grave accidente de coche. Siente dolor en partes del cuerpo que ni siquiera sabía que existían, tiene la cara deformada por moratones y puntos, y sufre una terrible desorientación causada por sedantes y delirios febriles. Ana no entiende cómo ha llegado hasta su antigua cama de la niñez, dejando atrás su fabulosa vida en Nueva York como responsable de comunicación de una de las más prestigiosas empresas de cosméticos americana. Sabe que allí ha dejado unos amigos increíbles y un marido, Aidan, del que está perdidamente enamorada. Pero los días se suceden, su cuerpo va sanando lentamente y su mente regresa paso a paso a la realidad ¿Dónde está Aidan? ¿Por qué no responde a sus llamadas?


Este es el punto de partida de la que, a juicio de la crítica, se ha convertido en la más conmovedora novela de Marian Keyes. Muy alejada de la trivialidad y delirante comedia de algunas de sus obras, Keyes ofrece al lector una historia hermosa y triste sobre la pérdida y el desconsuelo pero también sobre la esperanza y la ternura. Con un inicio misterioso que intriga desde las primeras páginas, y unos personajes tragicómicos llenos de carisma, la autora narra con su desenvoltura característica una historia agridulce y sencilla, cuyo secreto mejor guardado es la complicidad de la protagonista con el lector. Keyes consigue mantener la intriga gracias unos saltos temporales magistralmente calculados y salpica de sal (tristeza) y pimienta (humor) sus páginas hasta alcanzar un ritmo casi hipnótico, muy agradable de seguir al compás. En esencia, se trata de uno de los libros más serios de esta autora, algo alejado de la línea más "ligera" a la que nos tiene acostumbrados.

Lector, si desconfías de la prosa de Marian Keyes aprovecha para acercarte a su lado más serio e intimista a través de esta reflexión sobre la soledad y la pérdida.

La última oportunidad de Eoin Colfer

Meg no ha tenido una vida fácil. Hace años que perdió a su madre, apenas la recuerda ya, y su padrastro, un vago indolente con el que vive, la ignora por completo. Sola y desorientada, Meg decide seguirle la corriente al peor y más patético delincuente del barrio y se une a él en sus pequeños hurtos. Un día, huyendo de la casa de un preculiar jubilado tras haberle robado la televisión, los chicos sufren un aparatoso accidente. De pronto, Meg va a parar a un túnel sobrenatural en donde fuerzas opuestas tiran de ella. Y es que esta chica no lo va a tener fácil ni siquiera en la otra vida: ¿dónde ubicar el alma de una muchacha que no acaba de ser ni buena ni mala? Quizás todavía le quede una última oportunidad de enmendar sus errores y decantar la balanza hacia uno de los dos lados.


El genial autor de Artemis Fowl o Futuro Azul sorprende con una novela breve y muy refrescante sobre las peripecias de un fantasma en busca de redención. Sólo la extrema sensibilidad de Colfer hacia el mundo adolescente es capaz de tratar a los personajes de esta original historia con semejante desenfado y ternura. Divertida, sencilla y sin pretensiones, la historia de Meg engancha al lector desde el principio induciéndole a reflexionar sobre la injusticia y las sombras de las apariencias. Algo alejado de los temas de ciencia ficción a los que nos tiene acostumbrados, el autor recoge la idea del túnel de luz al final de la vida y lo convierte en un interesante planteamiento sobre el limbo, ese estado intermedio entre tiniebla y oscuridad en donde es fácil moverse a falta de héroes cotidianos en nuestro mundo actual. Una premisa muy interesante que Eoin Colfer resuelve con brillantez, picardía y mucho humor.

Lector, aquí tienes una historia de fantasmas muy alejada de la mediocridad habitual. La única pena es que se te hará corta.