miércoles, 15 de junio de 2011

El club de lectura Jane Austen de Karen Joy Fowler

Cada cual tiene su Austen particular. Para Jocelyn, experta criadora de perros, Jane Austen escribió novelas estupendas sobre el amor pero ella nunca se casó. Para Bernadette, que sí se ha casado muchas veces y no descarta volverlo a hacer, era una autora con un gran sentido del humor. Para Prudie, una joven y neurótica profesora de francés, Austen tenía una prosa fría e irónica si se la leía con atención. Para Grigg, el único hombre de la reunión, se trataba de una autora desconocida a la que dar una oportunidad aunque no hubiese escrito nada de ciencia ficción. Jocelyn inventa el club de lectura de Jane Austen como excusa para rescatar de la deriva a su buena amiga Sylvia, en proceso de divorcio, y a su deprimida hija Allegra, e invita a Bernadette, Prudie y Grigg para completar el equipo de salvamento. Las reglas son sencillas: los miembros del club leen una novela de Austen por mes y, terminada su lectura, quedan en casa de uno de ellos para debatir sobre el libro en cuestión. Emma, Mansfield Park, Persuasión, Orgullo y Prejuicio... Seis amigos para seis novelas, en California, en el siglo XXI y, sin embargo, todavía tan cercanos a las inquietudes y emociones de aquella Gran Bretaña de la Regencia.
El club de lectura Jane Austen es una novela apta para todos los públicos y no sólo para los admiradores de la obra de Austen pero, eso sí, aquellos que no hayan leído nada de esta autora, y tengan intención de hacerlo, merecen una pequeña advertencia: en este libro se desvelan tramas y finales de las seis novelas de Jane Austen. La prosa de Karen Joy Fowler, enérgica y sincera, sin trampas para el lector, resulta simpática desde las primeras páginas y contribuye a construir buenos y ricos personajes. Y es que reunirse para comentar las obras de Jane Austen a veces no es más que la excusa de un hilo conductor para hilvanar la vida de seis personas que, pese a sus diferentes experiencias, acabarán por comprender que "lo importante es el simple hábito de aprender a amar". Sin embargo, es el omnipresente sentido del humor de Fowler, además de su divertidísima ironía, que se contagia a sus propios protagonistas y al mismo ritmo de la narración, el que salva a este entretenido libro de convertirse en un drama lacrimógeno o en una novela demasiado edulcorada. Detalles como una narradora invisible en primera persona del plural, la escena de los vampiros de brazos cruzados en el ascensor de una convención de ciencia ficción (Karen Joy Fowler es una reconocida escritora de este género), o el escritor de novelas policíacas sobre un detective cultivador de remolacha que no cesa de encontrar cadáveres, entre otros, son pinceladas que hacen que esta historia ofrezca mucho más que la promesa de su sugerente título.

Como curiosidad, destacar los apéndices finales del libro en donde se recogen los comentarios que Jane Austen les pedía a sus familiares y amigos sobre sus manuscritos antes de llevarlos a la editorial, además de frases de admiración y de desagrado hacia la autora de grandes figuras de la literatura (destacan las citas de Kipling, C.S. Lewis, Walter Scott, Henry James, y la de Mark Twain, detractor de Jane Austen que llega a decir sobre ella: "cada vez que leo Orgullo y Prejuicio me gustaría desenterrarla y darle un golpe en el cráneo con su propia tibia"). Las páginas finales, un encantador guiño cómplice al lector, recogen los temas de debate personales de los seis protagonistas de El club de lectura Jane Austen, algunos verdaderamente divertidos y agudos, otros, una puerta abierta a reflexionar sobre el buen hacer como narradora de historias de Fowler.

Lector, asómate a estas entretenidas y amables páginas para conocer a Fowler fuera de la ciencia ficción. Disfrutarás de una cómoda sensación de calidez y del sano sentido del humor de la autora.

3 comentarios :

  1. Este va dedicado a "querida Edwina", para consuelo de sus languidecientes y tediosos días en Pasley Manors.

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  2. ¡¡Muchas gracias!!

    Ah, pobre amiga de Edwina, ojalá hubiera podido leer tu blog para hacerse llevaderas esas eternas tardes en la campiña.

    Creo que de este libro se hizo una adaptación al cine hará un par de años como mucho, y pensé que iba a ser un poco cursi o algo así.

    ¡Ah, prejuicios, y más que prejuicios (míos)!

    Pero después de tu comentario, lo mismo hasta me la llevo a la playa yo todo.

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  3. Pues no he visto la peli, pero sé que existe. Aunque conociendo el estilo más comercial de Hollywood no me extrañaría nada que la hubiesen convetido en algo más edulcorado, por así decirlo. El libro está muy bien, nada cursi, por cierto (yo también tenía mis temores), y escrito desde un punto de vista muy original y algo irónico. Agradable y ligero, ideal para el verano.

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