viernes, 10 de junio de 2011

La fórmula preferida del profesor de Yoko Ogawa

La primera vez que la nueva asistenta llegó a la casa del profesor, él le recibió con un amable "¿qué número de pie calzas?" Cuando ella contestó que un 28, el profesor encontró la belleza de un factorial muy resuelto, porque para aquel anciano genio de las matemáticas, la única verdad puramente perfecta estaba en los números. En su juventud, el profesor había sufrido un grave accidente de tráfico que lo había condenado a una memoria de tan sólo 80 minutos y truncado su carrera. Anclado en el pasado, incapaz de recordar nada más allá del día del accidente, el profesor sobrevive solucionando concursos matemáticos de las revistas especializadas en un pabellón de la casa de su cuñada. Sólo la llegada de la nueva asistenta y su hijo de diez años cambiará cada día su presente para llenarlo de matices y compañía. A cambio, el profesor les obsequiará con su mayor tesoro: el amor por los números, la sencillez extraordinaria de las fórmulas copiadas a hurtadillas del cuaderno de Dios.


La fórmula preferida del profesor es la historia de una amistad cautivadora entre un profesor de matemáticas, una joven asistenta y su hijo de diez años. Evitando utilizar nombres propios, Yoko Ogawa dota a sus personajes protagonistas de un alma bien definida, nítida y brillante, para enlazarlos entre si de manera irremediable por el resto de sus vidas. Y aunque el profesor, por su memoria dañada, queda relativamente intacto de esa amistad, excepto por las nuevas notas en su americana, su presente inmediato queda para siempre iluminado con la posibilidad de compartir sus matemáticas. Con diálogos ágiles y sencillos, párrafos cautivadores y frases sensacionalmente diáfanas, la autora consigue trasmitir con una cierta ternura, seguramente no pretendida, imágenes con textura propia alrededor de unos personajes en continuo aprendizaje. La delicada caída de los pétalos de los cerezos, la lluvia colándose por la ventana para mojar los pies del profesor o el suave baile de los pensamientos de la asistenta, contribuyen a hipnotizar al lector con la sutil trama de esta singular historia.

Lector, aquí tienes una original historia sobre fragilidad, ternura, amistad y la fórmula más hermosa de Euler.

6 comentarios :

  1. Me encantó este libro, Mónica, una vez más coincidimos, y me encanta cómo lo has expresado.

    Me parece una pequeña joya, con su lenguaje (como bien has dicho) "diáfano", su sutileza, su ternura...

    Recuerdo que en un momento dado ella está preparando la cena, y el profesor se queda admirando el milagro que es una "simple" tortilla, hecha con cariño, el milagro de la buena comida sencilla que a veces se recibe día a día y que no se aprecia, hasta que alguien te lo hace notar.

    Este libro creo que es así, te hace descubrir la belleza que puede tener el lenguaje sin florituras superfluas, una historia lineal, sin giros inesperados, ni argumentos impactantes.

    Es uno de esos libros especiales que se quedan mucho tiempo contigo.

    Por cierto ¿Conoces Vida de Pi? ¿Y Cuatro Hermanas? Los tengo asociados a este libro, por razones un poco peregrinas.

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  2. Creo que es una historia que enamora por su pureza. Me gustó mucho cuando el profesor se enfada porque todos están discutiendo y la única manera que tiene para luchar contra la injusticia y la impotencia es la verdad de la belleza en estado puro: la fórmula de Euler. Es sencillamente una novela hermosa. Como bien dices, que se queda contigo y te hace pensar de vez en cuando en alguna de sus imágenes. La simplicidad es hermosa.

    Pues no he leído Vida de Pi ni tampoco Cuatro Hermanas, ¿me recomiendas alguna de las dos?

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  3. ¡Ambas! Sobre todo: Cuatro Hermanas, un libro para pensar durante mucho tiempo en su estructura, su mensaje, sus personajes, el tiempo (cronológico) que le dedica a cada uno... de verdad, un libro que parece sencillo (como esa cena casera) y contiene MUCHA vida dentro.

    Vida de Pi es un buen libro, aunque pierde en la comparación con Cuatro Hermanas.

    Pero sí, merece la pena y mucho, si ves que te impacientas en el primer capítulo, paciencia, a partir del segundo no podrás dejar de leer, eso sí, con una botella de agua al lado :-)

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  4. Ah, si quieres te mando links de estos libros de blogueros amigos, como Los Libros de Teresa, FromIsi y Bibliobulímica.

    (están todos esos blogs enlazados en el mío)

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  5. Pues si están en tu blog, les voy a echar un vistazo. Y si me lo recomiendas, me animaré con Cuatro hermanas.

    Por cierto, ¿has leído "La niña que iba en hipopótamo a la escuela" de la misma autora que "La fórmula..."? Tengo curiosidad, aunque parece ser que su novela más famosa es "Perfume de hielo".

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  6. No, no la he leído, creo (es increíble, pero no recuerdo el título) que compré el año pasado en la Feria del Libro "Perfume de Hielo).

    Una amiga ha leído "La fórmula" y "Pefume" (el primero me lo dejó ella a mí, y el segundo fue al contrario) y prefirió La fórmula...

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