miércoles, 5 de octubre de 2011

Spin de Robert Charles Wilson

La noche en la que las estrellas y la luna desaparecieron del cielo y todos los satélites hechos por el hombre cayeron a la Tierra, Tyler y los hermanos Lawton, Diane y Jason, comprendieron que algo grandioso y terrible había transformado sus vidas para siempre. Ese fue el inicio del Spin, un manto protector sobre el planeta que preservaba la vida y ralentizaba el tiempo mientras el universo seguía su ritmo inclemente y el Sol se encaminaba a su destrucción. Las generaciones que llegaron a la edad adulta durante el Spin están desorientadas, ¿es el fin del mundo? ¿quién ha sido el artífice de tal atrocidad? Diane se ha refugiado en la religión, Jason en la investigación tecnológica más avanzada y Tyler ha seguido siempre cerca de sus amigos, cuidando de ellos, protegiéndolos. La Tierra se muere, la cuenta atrás ya ha comenzado, pero sólo Jason sabe que puede salvar la especie humana y comprender el Spin, tan sólo necesita un tiempo... que quizás ya no tenga.

El punto de partida de Spin es una idea brillante que atrapa al lector por su originalidad e impacto: el tiempo en la Tierra transcurre mucho más lento que en el resto del universo (un segundo terrestre son 3,17 años fuera del Spin) para dar a los humanos la oportunidad de sobrevivir al colapso del Sol. Robert Charles Wilson, que sabe mimar al lector sin abrumarle con demasiados términos fantástico-científicos, consigue sacar un buen partido de esta premisa y construye todo un entramado de posibilidades tan amenas como interesantes: la colonización de Marte, alternativas a las comunicaciones por satélite, un cielo nocturno vacío, la creación de biotecnología, etc. Sin embargo, pese a tratarse de una obra de ciencia ficción, Wilson sabe dar protagonismo al drama humano de la historia, construyendo magníficamente a sus protagonistas y dándoles prioridad por encima de la narración fantástica. Es decir, Spin es también la historia de tres amigos desde su adolescencia hasta la cuarentena, tres personas únicas que sólo llegan a ser extraordinarias porque están unidas por esa amistad. Con una escritura impecable, una estructura narrativa sólida de ritmo inmejorable (la alternancia de capítulos entre pasado y presente es muy acertada) y unos personajes no siempre supeditados a la acción, Spin deleita lector durante sus quinientas páginas y demuestra que la buena literatura también puede ser de ciencia ficción. Robert Charles Wilson ganó el Premio Hugo 2006 a la mejor novela con esta interesante obra, que tiene su continuación en Axis.

Lector, sumérgete en las posibilidades de un planeta Tierra protegido del tiempo cósmico y déjate sorprender por una sólida e interesante novela más allá de la ciencia ficción.

2 comentarios :

  1. Jamás de los jamases hubiera cogido este libro si lo hubiera visto en una biblioteca/librería, y mira, parece que merece la pena.

    Es lo bueno de leer blogs de libros, no? :-)

    Buena reseña.

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  2. Sí, creo que es un libro que gusta aunque no se sea muy aficionado a la ciencia ficción pura (como en mi caso). Se le da mucho peso a la literatura, se cuida, y a la historia de los tres protagonistas, muy interesante.
    Esto de los blogs de libros es un chollo, tienes razón. Ahora, antes de coger un libro cualquiera busco por la red a ver qué dicen los lectores habituales y si no lo encuentro, pido consejo (así me descubriste a Isi) y vas sobre seguro.
    Gracias!

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