martes, 27 de diciembre de 2011

Cantiga de agüero de Carmen Gómez Ojea

Don Segundo y don Pelayo Mármol son los últimos descendientes varones de un antiguo linaje astur de cristianos viejos y alguna sangre judía. Mujeriegos y dedicados a los placeres de la caza y el juego, poco patrimonio les queda ya por mantener pero pese a todo, el primogénito debe casarse y continuar la estirpe. Por eso don Segundo Mármol se desposa en nupcias con la, a primera vista, bobalicona y jovencísima Constanza Figueroa, una galleguiña inocente que se sumerge con tristeza y añoranza en el tenebroso palacio de los Mármol. Pero Constanza pronto se deshará de los últimos ropajes de la candidez y tomará las riendas de su propia vida para forjarse, en España y en las Américas, su propio destino, maldito o no. Ángel o demonio, según quién lo decida, la que debiera ser madre de varones Mármol, inicia una nueva vida para olvidar la pérdida y desafiar la maldición.


Carmen Gómez Ojea fue premio Nadal 1982 con esta original Cantiga de agüero. Una novela que se puede enmarcar en el ámbito de la aventura y la tragicomedia, aunque con un estilo personalísimo y peculiar próximo al tono narrativo de Juan Eslava Galán en su En busca del unicornio o de Ángeles de Irisarri en La cajita de lágrimas, si bien la autora tiene una voz literaria propia y única que intriga a lector desde los primeros párrafos. Entretenida y con una trama inesperada por la originalidad de sus personajes y sus inestables caracteres, Cantiga de agüero transcurre en los tiempos del cambio de milenio cuando Europa vivía una proliferación de la espiritualidad y el misticismo casi sin precedentes. Por eso al lector no debe sorprenderle que la novela esté plagada de predicadores y santones capaces de esclavizar con sus ocurrencias un pueblo entero. Sin embargo, más allá de religiones, profecías y doctrinas, este estupendo libro se disfruta sobretodo por su excelente y sólida literatura, por su vertiginosa gramática y por esa calidad y riqueza de las palabras que pocas veces se encuentra (con honrosas excepciones) más allá de los clásicos. Una apuesta diferente de buena literatura.

Lector, adéntrate en la tierra astur de principios del siglo XX y descubre la maldición de los Mármol, su locura y su destino, siempre envuelto (para no pasar frío) en el grueso terciopelo de esta riquísima prosa.

También te gustará: En busca del unicornio, La cajita de lágrimas, Las damas del fin del mundo

2 comentarios :

  1. Este es el libro que me recomendaste, verdad? Me está interesando, y si no llega a ser por ti.

    Te juro que antes de que tú la mencionaras no había oído hablar de esta autora jamás (ahora estoy avergonzada), y eso que leo unos cuántos blogs literarios, pero en esto, como en todo, hay muchas modas.


    p.d. Esta entrada ha aparecido y desaparecido y vuelto a aparecer, no?

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  2. Sí, este es el libro que te comentaba que fue premio Nadal. Esta señora tiene un montón de libros publicados y muchos premios,aunque es cierto que no tiene publicistas porque es super-discreta. Es asturiana y tiene un estilo literario muy peculiar.
    Con ella, a mí me pasa como con Manuel Rivas (aunque estilísticamente no se parezcan en nada), que tienen un vocabulario tan amplio y una forma de expresión tan rica, que me parece mentira que compartamos el mismo idioma.
    Me gusta dedicarles su rinconcito a autores que pasan injustamente desapercibidos (¿te acuerdas de Papaíto piernas largas?) y salirme un poco de las modas de los blogs literarios. Bueno, no siempre se puede, pero hace ilusión compartir estos tesoros escondidos.
    P.D.: Sí, tuve problemas de rebeldia blogera o algo así.

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