viernes, 24 de febrero de 2012

El sabor de las pepitas de manzana de Katharina Hagena

Iris vuelve al pueblo de sus veranos de infancia para enterrar a su abuela. Junto a su madre y sus dos tías, tres hermanas unidas por tantas historias inacabadas, se despiden con calma de una anciana desmemoriada que ya habían perdido muchos años atrás. Pero en la lectura del testamento le espera una sorpresa: su abuela le ha dejado la casa familiar. Una enorme casa cruzada por los pasos de cuatro generaciones, llena de las risas de las vacaciones de verano, de los juegos entre hermanas, entre primas, entre amantes, alterada por el paso de dos guerras y tanto amor, tanta tristeza, vencida también por el enorme peso de la memoria, rodeada por dos jardines y un manzano mágico. Iris no sabe si aceptar su herencia, comprende que vivir de nuevo allí conlleva compartir su espacio con fantasmas que lleva tiempo intentado dejar atrás. Pero ninguna bibliotecaria que se precie puede resistirse a una casa llena de libros desordenados, como ninguna muchacha perdida puede negarse a seguir el camino de recuerdos que la lleve de vuelta al hogar.


El sabor de las pepitas de manzana es el primer libro de Katharina Hagena y, quizás por eso, resulta una novela tan luminosa como trémula, casi un poquito renqueante. Hagena ancla su relato, con mucho acierto, a una casa con jardín llena de recuerdos y habitada todavía por las historias dolorosamente abiertas del pasado. Árboles, frutas, arbustos, flores, hierbas,... los aromas del jardín acechan al lector tras cada página y son protagonistas silenciosos de cada momento en la vida de sus moradores. Atenta al pálpito de los habitantes, la casa de los Deelwater es el esqueleto narrativo que abre las puertas de cada habitación para mostrar un fragmento de historia. La autora alterna narración en presente con brillantes flashbacks para mantener el suspense, la inquietud del lector por saber qué fue de aquellas personas, por qué ahora son como son. Sin embargo, aunque el ritmo es bueno y la prosa de Hagena sabe trasmitir con maestría incluso el sabor de las manzanas, la historia presente de Iris queda empalidecida por los protagonistas que compartieron su pasado y la fuerza de sus respectivas historias. De ahí el pulso tembloroso del hilo conductor, aunque en conjunto se trate de una muy buena novela con una puesta en escena muy atrayente (el lector deseará entrar en la casa, pasear por el jardín, dormir la siesta bajo un sauce, bañarse en el río, ponerse los vestidos vintage de los baúles, comer manzanas escondido entre las ramas más altas) y unos personajes poderosamente bien definidos y creíbles.

Lector, si pensabas que sólo la Toscana podía ser escenario de las historias más evocadoras, aquí tienes una novela que te trasladará al más estupendo dolce far niente con acento germánico y aroma de fruta pecaminosa.


Desafío sagas familiares 1/10

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10 comentarios :

  1. No pensaba leer este libro pero finalmente me lo regalaron y le di una oportunidad. Lo cierto es que me ha gustado bastante, aunque me ha sabido a poco, le falta algo. Quizás la inexperiencia de la autora, no sé. Eso sí, la historia engancha y en cuanto Hagena le pilla el truquillo a eso de los flashback (al principio son demasiado entrecortados y frecuentes) resulta muy agradable.

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  2. Lo tengo en mi lista desde hace días, y caerá de aquí a poco, pero antes tengo alguno pendiente. Un beso

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  3. No me gustó este libro, se me hizo lentísimo tanto en su forma como en su contenido.
    Besos

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  4. Pilar: Pues ya nos contarás cuando lo termines :-)

    Mientrasleo: ¿sabes qué me paso? Que me hablaron tan mal de este libro que al final pensé "bueno, no está tan mal", jajajaja!! Como las expectativas eran tan bajas. Pero te comprendo, no acaba de funcionar. Quizás la próxima novela de esta autora esté mejor, esta sólo era la primera...

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  5. Ya sabes que a mí me gustó en general pero me decepcionó un poco, porque me parece que "el secreto" del final no era para tanto.
    Eso sí: la narración me encantó, y debo de ser de las pocas, porque veo que a muchos se les hizo lento.

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  6. Isi, a mí me pasó algo parecido. Creo que es una lectura agradable y bien escrito, pero es cierto que te quedas con ganas de más. La autora crea mucha expectación y después se queda todo un poco flojo, como bien dices tú, no había para tanto.

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  7. Creo que este comentario ya lo hice hace tiempo, pero me parece que es muy fácil pensar "Umm, voy a incluir un secreto súper misterioso", y otra cosa muy diferente, conseguirlo.

    Bueno, pues ya veremos cómo evoluciona esta autora.

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  8. jeje!! Sí, es cierto, la pobre no lo ha conseguido. Pero el intento ha sido muy bueno y creo que escribe muy bien. Yo le voy a dar otra oportunidad cuando publique otra novela.

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  9. Acabo de terminar la novela pero conincido en que al final todo queda muy flojo.Los personajes están poco perfilados y la historia,aunque es buena,carece de profundidad y de la grandeza de las buenas obras de literatura.

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  10. Sí, compartimos opinión. Pero también es cierto que esta autora escribe muy, pero que muy, bien, así que habrá que darle otra oportunidad porque este sólo era el primer intento. A muchos autores consagrados también les ocurre que no son capaces de encontrar un buen final, así que... Veremos qué pasa con Katharina Hagena.

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