martes, 21 de febrero de 2012

El vendedor de cuentos de Jostein Gaarder

Desde sus primeros días de guardería, Petter comprendió que no era como los demás niños. Él prefería jugar con su desbordante imaginación y alejarse del mundo físico que muchas veces resultaba decepcionante. Le gustaba mirar a las personas pero no conocerlas porque era mejor imaginarse sus vidas y sus historias que conocer las verdaderas. En su cabeza siempre tenían muchas más posibilidades, y todas infinitamente mejores, que las de la realidad. El cerebro de Petter sangra ideas sin parar y él debe vaciarse de tantas voces para no enloquecer, por eso siempre tiene a mano una libreta y un lápiz. Ya de adulto decide que vivirá de su riqueza intelectual y monta un negocio de "ayuda al escritor" para vender sus tramas, ideas, cuentos, aforismos, poemas y demás creaciones a los escritores que lo necesiten. A Petter nunca le faltan buenas historias y sabe que todas tienen un precio. Por muy buen escritor que seas, necesitas tener algo que contar y la mayoría de ellos no son capaces de aportar nada nuevo: "Muchos futuros escritores carecían de algo tan básico como experiencia vital. Es un error postmoderno pensar que se puede escribir primero y vivir después. (....) Primero se vive, y luego, si uno quiere, podrá evaluar si tiene algo que contar, y eso lo decide la vida misma. La escritura es fruto de la vida, y no la vida fruto de la escritura."


El vendedor de cuentos es la extraordinaria historia de Petter el Araña, un pozo de inagotable imaginación que decide inspirar a todos aquellos que carecen de ideas interesantes que aportar al mundo. Petter tiene historias para todos aunque, al final, la peor historia de todas sea la de su propia vida, la que se olvidó de vivir. Jostein Gaarder crea un personaje excepcional que narra en primera persona la historia de su vida con un ritmo tan hipnótico y una prosa tan luminosa que el lector se sumerge en ella con facilidad desde la primera página. Directa, clara, sencilla pero peculiarmente precisa, la voz del protagonista se convierte en un brillante contador de cuentos, en un maestro de ceremonias para guiar al lector por el original mundo de su imaginación. Elegante y muy original, Gaarder sorprende gratamente con este personaje único, no del todo desprovisto de ternura pese a su mordacidad, a través del cual no se abstiene de criticar el mundo editorial, la falta de ideas de algunos escritores que no tienen nada que decir, el ansia de ser famosos a cualquier precio, la pérdida del sentido del pudor con tal de salir en los medios o el estado actual de la cultura, entre otros. Interesantes reflexiones que invitan a pensar sobre el mundo actual y sus voces, muchas de las cuales no son más que gritos sinsentido. Destacan, a modo de pequeños regalos para el lector, algunos cuentos breves que Gaarder intercala en la narración con la voz de Petter y, entre todos, especialmente, el curioso relato sobre los doce mil millones de almas finitas para el Planeta. Sin duda, una novela muy especial que merece ser paladeada con detenimiento porque entre sus páginas se esconden algunas de las más brillantes reflexiones como piedras de colores entre la arena.

Lector, aquí tienes una gran historia sobre el oficio de escribir por el autor de El mundo de Sofía. Entra y conoce al inigualable Petter el Araña, ¿serás capaz de ver al hombrecillo del bastón de bambú?

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El vendedor de cuentos

7 comentarios :

  1. No conocía el libro pero por lo que cuentas tiene muy buena pinta, uno de esos libros que da gusto leer, ¡me lo apunto!
    besos

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  2. ¡Qué buena idea! Vender tramas a gente que los necesita, me encanta.

    Me recuerda a que en el Hollywood clásido había un guionista que era conocido porque arreglaba guiones que estaban en punto muerto o que parecía que no iban bien.

    Por ejemplo, cuando le presentaron uno que se llamaba "Los siete días del cóndor", dijo "a este pájaro le sobran días" y por eso se convirtió en "Los tres días del cóndor".

    Oye, que es en serio, bueno... lo de "a este pájaro" me lo he inventado, pero que lo demás es cierto.

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  3. Tatty: sí que es un gusto leerlo, además se hace en un suspiro porque es cortito y engancha mucho. Que lo disfrutes!!

    Loquemeahorro: qué bueno lo del "pollo" y que le sobran días. Pues mira, el prota de esta novela también vende guiones cinematográficos. De hecho, vende de toda clase de ideas, aunque al pobre al final se le va un poco de las manos porque ayuda a tantos artistas que en su país casi todo lo que triunfa es idea suya. Una historia muy curiosa, te la recomiendo.

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  4. Oye, pues a mí también me ha llamadola atención. Peligroooo :)
    Y todavía no he leído El mundo de Sofía, ahora que lo pienso...

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  5. Isi: yo tampoco he leído "El mundo de Sofía", pensaba que sería un espeso rollo filosófico. Pero ahora que he leído "El vendedor de cuentos" me he quedado prendada de la sencillez y la simpatía de Jostein Gaarder, así que lo no descarto. Este te lo recomiendo, es muy original.

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  6. No he leído "El vendedor de cuentos" pero sí "El mundo de Sofía" lo leí cuando era demasiado joven y me perdí muchos pequeños matices, años después lo releí y me gustó muchísimo

    acabo de descubrir tu blog, no lo conocía y me está gustando mucho. te sigo

    un beso

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  7. Pues, bienvenida!! Y gracias por entrar de paseo. Yo no he leído "El mundo de Sofía" pero quizás me anime después de haber conocido a este autor. "El vendedor de cuentos" me ha gustado por muchos motivos y uno de ellos son las reflexiones tan interesantes que hace sobre el mundo de la escritura.
    Besos!

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