lunes, 12 de marzo de 2012

La gardenia blanca de Shanghái de Belinda Alexandra

A finales de la II Guerra Mundial, el ejército chino comunista y los soldados soviéticos entraron en Harbin, China, para desalojar a los japoneses y ajustar cuentas con el bando nacionalista. Anya Kozlova, hija de un fallecido coronel del ejército zarista de Moscú que se exilió a Manchuria tras la revolución bolchevique, tiene 13 años y vive en Harbin junto a su madre Alina. Pero cuando las tropas comunistas entran en su pueblo, la sed de venganza del cabecilla Tang cae sobre ellas. Alina es condenada a un campo de trabajo en Siberia y Anya debe quedarse en Harbin prisionera de la voluntad de Tang. Ayudada por sus vecinos, Anya consigue escapar de Harbin y llegar hasta Shanghái, donde vivirá bajo la protección de Sergei, otro ruso blanco apátrida desde la caída de los zares. Sola, enferma de tristeza por la pérdida de su madre, Anya se sumerge en una China totalmente distinta, sofisticada, colorida y cosmopolita, en donde alcanzará la madurez. Pero la guerra no ha terminado y el avance comunista sigue siendo un peligro para la hija de un ruso blanco. Sin patria, sin orígenes, sin raíces ni madre, Anya se verá obligada a proseguir su aventura hasta recalar en la tierra prometida de Australia.


"Nosotros, los rusos, creemos que si un cuchillo se cae de la mesa, se aproxima la llegada de un visitante varón, y que un ave que entra volando en una habitación es la señal de la muerte inminente de alguien cercano. Sin embargo, ningún presagio de cuchillos tirados al suelo o de aves extraviadas me previno cuando ambos acontecimientos tuvieron lugar en 1945, cerca de mi decimotercer cumpleaños." Así empieza esta apasionante novela sobre una mujer perseguida por la guerra que supo encontrarse a si misma pese al horror y a la pérdida. Una historia muy entretenida, apasionante a veces, que el lector disfrutará de principio a fin por su elegante prosa y sus extraordinarios y bien pautados personajes. Belinda Alexandra, de madre rusa y padre australiano, traslada a la ficción su amplia experiencia viajera y de buena conocedora de culturas y lenguas. La historia de Anya Kozlova, narrada en primera persona, conmueve por su sensibilidad y delicadeza pero también por sus excelentes giros dramáticos y por una trama sólida y muy original. De ritmo ágil y descripciones sucintas (pequeñas pinceladas de color, a modo impresionista, dotan de una luz increíble a los variados escenarios de esta novela), lugares, personas y culturas desfilan por estas páginas para encantar al lector y hacer avanzar la historia con cierto suspense.

Los historiadores coinciden en señalar que el pueblo ruso fue el que más víctimas sufrió durante el conflicto de la II Guerra Mundial: veinte millones de muertos. Las investigaciones hablan de batallones enteros del ejército ruso lanzándose contra las trincheras alemanas sin más armas que un fusil para cada cinco soldados, en el mejor de los casos, y nada más que las manos desnudas en el peor. Pero no todas las muertes fueron a consecuencia de los nazis. Los pocos soldados soviéticos que consiguieron volver del frente alemán fueron fusilados o enviados a campos de trabajo en Siberia porque Stalin no podía correr el riesgo de que a su vuelta contaran lo que habían visto en Europa: que pese a que Alemania había perdido la guerra, pese a las penalidades y racionamientos, sus habitantes seguían viviendo mucho mejor que ellos. La gardenia blanca de Shanghái refleja fragmentos de esa Unión Soviética famélica y temerosa, controlada por la propaganda y la KGB, llena de mentiras y de pobreza disimuladas por el discurso triunfalista de Stalin y de la posterior guerra fría. Rusia había desaparecido y miles de exiliados se habían quedado sin patria a la que volver. Mal recibidos en cualquier sitio angloparlante (todos los rusos, sin excepción, eran sospechosos de ser comunistas) y sin posibilidad de volver atrás (porque no eran comunistas), la novela retrata el periplo de una constante emigración en busca de un lugar donde volver a empezar de nuevo, pero ¿dónde ir cuando la locura de la guerra cierra todas las puertas?

Lector, aquí tienes una historia muy bien contada que mantiene el interés hasta el final y te hará reflexionar sobre la maldad humana y las ansias de venganza, pero también sobre la esperanza y la fuerza de la amistad. Excelente retrato sobre las consecuencias más humanas de la II Guerra Mundial.


Desafío sagas familiares 2/10

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11 comentarios :

  1. Descubrí a esta autora en el blog de Tatty, que había reseñado otro título de ella, "La lavanda silvestre que iluminó París", y le había gustado mucho. Me intrigó, gloogeé por ahí, y descubrí que había escrito un libro anterior "La gardenia blanca de Shanghái" y me decidí leer este primero. Me ha dejado cautivada y seguro que repetiré con "La lavanda...". Una lectura muy recomendable.

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  2. Apuntadísimo está, con lo que me gustó La lavanda quiero leer todo lo que ha escrito esta autora, en cuanto pueda me pondré con éste porque estoy segura de que voy a disfrutar tanto como con La lavanda silvestre que iluminó París. Tienes que repetir con éste, seguro que también te gusta
    un beso!

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  3. Tatty, gracias por descubrirme a Belinda Alexandra. Escribe muy bien. Creo que sus historias son tan interesantes porque en parte se basan en su experiencia vital y en lo que ha conocido (ha residido en un montón de países diferentes). Descuida, que seguro que "La lavanda..." caerá en mis manos. Besos.

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  4. No he leído ninguno de los dos, aunque los tengo apuntados después de leer algunas reseñas. A ver si me pongo por fin con éste porque tu reseña me lo ha puesto irresistible. Un beso

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  5. Pilar, "La gardenia..." es el primero que escribió y está genial, vas a sufrir y a disfrutar mucho ;-) Cuando lo empiezas no puedes dejar de leer!! Ya nos contarás si te decides...Besos.

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  6. Ésta es sin duda la mejor reseña de un libro que he leído en muchos días. Por lo que respecta a la historia, parece que llena de tristeza al lector desde las primeras páginas. Aun así, tengo muchas ganas de leerla.

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  7. Gracias, Merlino, me sacas los colores. Pues sí, tienes razón. Es una historia triste como no podía ser de otra manera con tanta guerra y tanto odio. Pero también es una historia de esperanza porque por cada personaje lleno de odio hay dos personajes más dispuestos a ofrecer amistad, ayuda y amor. Aparte de la trama, me ha parecido una historia muy bien contada, con pulso firme y una prosa elegante y precisa. A disfrutarla!!

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  8. ¡Me encanta leer todos los cumplidos que escribís sobre las novelas de Belinda y me hace sentir orgullosísima de mi trabajo! :-)

    Dentro de muy poquito podréis disfrutar de una nueva novela de Belinda, que en principio se titulará en español "Secreto de hermanas" (Silver Wattle).

    Además, ahora mismo estoy traduciendo su cuarta novela, que es toda una delicia (La rosa de la Toscana, Tuscan Rose), estoy disfrutando muchísimo con su traducción.

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  9. Hola Julia,
    Conozco tu blog a raíz de los libros de Belinda y me enganché con el tema de la piratería (muy interesante). Muchas felicidades por un trabajo impecable, en serio. Cuando digo que esta autora escribe muy bien soy consciente de que sin tu buen hacer no podría apreciarlo. Ya te imaginas la rabia que da no poder disfrutar de una buena lectura por culpa de una mala traducción.

    Tengo muchas ganas de leer más de Belinda Alexandra, me ha parecido una autora muy interesante por su experiencia vital (viajes, culturas, etc.).

    Gracias por pasarte por aquí. Besos!!

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  10. Qué buena reseña, y me alegra también que haya sido posible agradecer su (esencial) trabajo a la traductora, personalmente.

    El tema del libro, no sé cómo expresarlo. Me angustia demasiado, me supera totalmente la idea de una persona (¡una, digo!) intentando huír del horror y encontrándose muchas puertas cerradas, cerradas por la ignorancia, los prejuicios...

    Perdón por la redundancia, ignorancia y prejuicios son sinónimos.

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  11. Loquemeahorro: sí, todo un lujo tener por aquí a Julia, sobretodo porque me pareció un libro muy bien escrito y matizado y eso significa una excelente labor de traducción. Me hace ilusión cuando los autores y los traductores (autores también, en cierto sentido) se pasan por aquí.

    Comprendo que te eche para atrás el horror de la guerra y los refugiados, a mí me pesaba tanto en algunas páginas que me tentaba la idea de cerrar el libro. Pero se compensa con la aparición de personajes dispuestos a ayudar, a acoger, a amar, a apoyar... En medio del horror también aparece lo mejor de las personas. Al final, te quedas con la sensación de que el ser humano es capaz de lo peor (el hombre es un lobo para el hombre) pero también de lo mejor.

    Además es un libro muy bien escrito y basado en las experiencias de primera mano de la autora sobre los diferentes países en los que vivió (es hija de diplomático) y las culturas y gentes que conoció.

    Me gusta tu frase final y la comparto.

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