martes, 2 de octubre de 2012

Y si fuera un ángel de Keith Donohue

Una de las noches más frías del año, Margaret Quinn oye cómo alguien llama a su puerta. En su umbral hay una niña flaca, con gafas, pelo rubio, de unos ocho años y con los labios azules, que le pide cobijo. Margaret le pone nombre, Norah, y la acoge sin preguntas, sin ruegos; hace demasiado tiempo que vive a solas el dolor y el vacío abismal de las ausencias, quizás esa pequeña no sea más que la respuesta a sus oraciones. El solo roce de su manita en la espalda, el olor a champú infantil de su cabello desastrado, son lo más parecido a un cálido consuelo desde que Erica, su hija, huyó de casa siendo adolescente para no volver jamás, desde la muerte de su marido. Margaret vive recluida y en el pueblo todos la consideran una pobre anciana excéntrica, pero la llegada de su nueva inquilina la obligará a volver salir de casa, a volver a la vida. La señora Quinn hará pasar a Norah por su nieta recién llegada de Nuevo México que viene a quedarse una temporada con ella, y la matricula en la escuela con su apellido. Cuando Sean Fallon, un niño solitario y desconsolado por la pérdida de su padre, aparece por el jardín de Margaret, ésta lo recluta sin dudar para que acompañe a la niña cada día al colegio. A través de la fascinación que ambos sienten por la naturaleza que les rodea (aves, árboles, huellas de zorros en la nieve), Norah y Sean trabarán una amistad única que rescatará al niño de la tristeza y llenará la casa de Margaret de cariño y risas. Pero ¿Quién es Norah? ¿De dónde viene? ¿Cómo ha podido traer tanta paz, tanta esperanza, tanto consuelo en tan poco tiempo? Cuando Diane, la hermana de Margaret, viene a pasar unos días con ellas empieza a hacerse las preguntas adecuadas para devolver a la señora Quinn su tesoro más preciado.


Resulta sorprendente que un doctor en lengua y literatura inglesa tan serio como Keith Donohue sepa bordear el límite de lo fantástico y presentar al lector unas protagonistas femeninas tan detalladamente sensibles. Donohue observa las profundidades del alma de sus personajes y comparte con el lector los anhelos, deseos y penas de cada una de ellas con naturalidad y delicadeza. Y si fuera un ángel es la historia de una pérdida irremediable, terrible, una doble pérdida (la de una hija y una madre), de una herida imposible de curar hasta que no llega Norah. La niña misteriosa que dice ser un ángel no sólo aporta consuelo a una Margaret huérfana de cariño, sino que además guía a Diane y a Sean por caminos más  esperanzadores. Donohue juega constantemente con realidad y ficción, con los fantasmas que rodean a sus protagonistas, con las alucinaciones que tienen vida propia. De gramática elaborada y vocabulario preciso, su prosa es eficaz a la hora de describir ese juego de luces y de sombras, ese equívoco en torno al misterio de Norah. Y es ese juego de posibilidades, ese misterio delicado como un velo, como la incidencia de la luz en la etérea figura de la niña, el que dota a esta historia de un encanto especial. Lástima que Donohue fuerce un poco las cosas al final.

Y si fuera un ángel es una novela sólida, que plantea con delicadeza y mucho acierto el mundo interior de sus protagonistas. Destaca especialmente la propuesta que hace al lector de un juego de posibilidades, de coincidencias, de señales y alucinaciones, un baile delicado y tierno que Donohue orquesta con mucho acierto excepto hacia el final. Una buena lectura a la que le sobran páginas: toda la trama de la huida de Erica (la segunda parte del libro) es repetitiva y superflua, puesto que la historia ya funcionaba perfectamente bien con Margaret, Norah y Sean, los tres vértices de un triángulo lleno de soledad que cambiará gracias a su encuentro.

Lector, aunque este autor te proponga un juego de adivinanzas pronto olvidarás seguir preguntándote sobre Norah ¿qué importa quién sea o de dónde venga si trae las manos tan llenas de alegría?


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19 comentarios :

  1. ¡Preciosa reseña! Parece una historia cargada de fuertes y tristes emociones que, en general, asociada a la figura de un niño suele impactar doblemente el lector. Es realmente una pena que le sobren algunas páginas..si no fuera por ello..Besos.

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  2. ¡Y yo sin seguir tu blog! Me he perdido reseñas tan fantásticas como esta. Por aquí me quedo.

    De Donohue leí El niño robado y me entretuvo pero poco más, me faltó algo. Por lo visto, su últika novela está bastante mejor, así que me la apunto.

    Un saludito.

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  3. Ese angel como alguien capaz de dar un giro en nuestras vidas y darnos un poco de paz y alegría. Por lo que cuentas la propuesta parece interesante. Lo tendré en cuenta.

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  4. Ya, jolín, sabiendo que no es redondo-redondo no sé si apuntarlo, porque el argumento es bastante original. No había visto el libro por ninguna parte ni había oído hablar del autor. Veo que Xavier es todo un experto!!
    Bueno, este me lo pienso.
    Aunque me gusta la portada.... :)

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  5. Pese a que se fuercen un poco las cosas al final, lo que cuentas es bastante sugerente y original, no lo descartaré del todo. Me suelen atraer esos libros con protagonistas femeninas tan bien tratadas. Un besito

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  6. Offuscatio: Sí, es tal como dices, un libro de emociones. Pero la tristeza queda compensada por la esperanza y por la peculiar labor de Norah, que se encargará de devolver la alegría a todos aquellos que sufren (de ahí que piensen si pudiese ser un ángel). A mí me sobró toda la segunda parte, pero es mi opinión, claro.

    Xavier: ¡¡Bienvenido!! Me alegro que te guste estar por aquí, siéntete en casa.
    Yo no conocía a Donohue, pero me ha sorprendido su sensibilidad a la hora de meterse en la piel de personajes muy dispares en edad y género. "Y si fuera un ángel", es algo más que entretenido porque su ejercicio de evolución anímica es muy bueno... Aunque a mí me pareció que la historia funcionaba mucho mejor sin la parte de Erika, pero para gustos...

    Quadern de mots: No es una historia sobrenatural, es tal como apuntas: un personaje que viene a dar tanta esperanza, que hace pensar a los que la rodean si no será un emisario divino. Donohue juega durante todo el libro con ese equívoco y le da un toque original y misterioso a una trama que se hubiese quedado demasiado sencilla en otro caso. Un buen libro, estupendamente escrito, pero quizás no de los mejores que he leído este año.

    Isi: Sí, es como le comentaba a Quadern de mots, original por ese juego de posibilidades (¿Y si resulta que Norah es más de lo que parece?) pero creo que puedes dejarlo para más adelante. Pese a su bella factura y a su historia, quizás no sea de los mejores que he leído este año. Lo ponemos en la lista de "quizás". Eso sí, si te tropiezas con él, es que es el destino ;-)

    Marilú: Donohue se mete en la piel de las protagonistas con tanto acierto, sensibilidad y realismo que te olvidas de que estás leyendo sobre personajes de ficción. Me quedé encantada con Margaret y Norah, la relación que establecen con tanta ternura, pero también con Sean y la amistad con la niña. Besos!!

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  7. No conocía este libro, y me resulta curioso lo que cuentas de él, pero tengo tantos pendientes que no sé... Bueno, lo apunto por si acaso más adelante. Un beso

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  8. Había visto el título y no me había llamado mucho la atención pero tu reseña me ha hecho cambiar de opinión, parece un libro de sentimientos y emociones y a pesar de que le sobren páginas, creo que podría gustarme
    besos

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  9. Pilar: Es un buen libro, el autor escribe estupendamente y el nivel poético es precioso y preciso. Pero en mi opinión, sobra toda la segunda mitad de la historia (está dividido en tres partes), claro que es mi opinión. Bueno, guardálo en la lista de "quizás", pero no te olvides de este autor porque es muy bueno. Besos.

    Tatty: Es una historia triste pero llena de esperanza, y Donohue sabe transmitir los sentimientos de cada protagonista de una manera única y distinta porque, al fin y al cabo, no todos sentimos igual ni expresamos de la misma manera nuestro dolor. Es muy bueno, aunque después de pasar un tiempo con Calpurnia y con Galdós, me ha sabido un poquito flojo. Besos.

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  10. ¿Sabes a lo que me ha recordado? A Beloved de Tony Morrison. Pero por lo que dices el estilo y el tratamiento no pueden ser más opuestos.

    Pero es curioso lo cercanos que están los dos argumentos.

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  11. Terminar una historia debe ser muy difícil y no por eso descarto las lecturas. En este caso tu reseña anima a leer la historia por su argumento y su fondo... Y además la fantasía sea como sea siempre es bienvenida.
    un saludo.

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  12. Loquemeahorro: Bueno, sí que quizás comparten planteamiento hija-madre-niña encontrada, con "Beloved" pero es tal y como dices: son muy diferentes en su planteamiento. "Y si fuera un ángel" es triste, sí, pero está llena de ternura y esperanza. Los personajes, aunque sufren un dolor profundo, carecen de dureza. Sí que es curioso, sí, es como dos ejercicios totalmente distintos de un parecido punto de partida.

    Mariuca: Tocas un punto sensible, Mariuca, es cierto. Ni los más grandes autores, ni las mejores obras, se escapan de finales flojillos o controvertidos. Nos ha pasado a todos, ¿verdad? Disfrutas un montón con una historia y al final...Bueno, que no te gusta el final. En este caso, más que el final, que para mí pierde mucho al deshacerse del hechizo equívoco de Norah (no explico más para no destriparla) es que la segunda parte, dedicada a Erica y su huída, se me hizo algo pesada y muy repetitiva.
    Si lo lees, nos cuentas, eh? Besotes!!

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  13. ¡Uf! tantas emociones y sentimientos... Puede gustarme. Aunque el final no haya sido lo que esperabas.
    Un abrazo

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  14. Blanca: Es una historia triste, pero cuando aparece Norah en escena todas las cosas empiezan a mejorar y las protagonistas (es un universo muy femenino) vuelven a la vida, a tener ilusión. Pese a la tristeza, no es un libro duro sino lleno de ternura y de esperanza. No es lo mejor que he leído últimamente, pero es bueno. Besos.

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  15. Este no me lo voy a anotar, Mónica. Otras lecturas me apetecen mucho más y con la lista de pendientes que tengo...
    Besos,

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  16. Carmen: Hay que ser selectiva, no nos queda más remedio. A mí me llamó mucho el título, no puedo evitarlo, pero tampoco será una lectura que recomiende como imprescindible. Ya acertaremos más con la próxima. Besotes!!

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  17. Hola!!
    La verdad es que creo que nunca me hubiera fijado en este libro si no es por tu reseña. No pertenece a ningún género de los que me gusta leer. Pero resulta que la trama me ha parecido deliciosa. Aunque eso de que nos digas que le sobran páginas no me gusta nada. Cuando tengo esa sensación al leer me desanimo un montón y a veces, incluso, pierdo el hilo. Aun así, lo tendré en cuenta.
    Besos
    Lupa

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  18. Pues me ha gustado la reseña y el título, pero la historia... no creo que sea para mí. Al menos en este momento.
    Eso sí, me repito. Qué título más bonito
    Besos

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  19. Lupa: Creo que la historia ya funcionaba perfectamente bien sin la parte de la hija desaparecida. Pero es mi opinión, claro. Sí que es cierto que a veces nos aburren determinadas partes, nos sobran, y tienes razón que se quitan las ganas de seguir leyendo. Esta es una buena historia pero no de las imprescindibles. Besos.

    Mientrasleo: Ah, me pasó eso precisamente, que no pude resistirme al título y al juego continuo de la posibilidad, de la duda, de que Norah fuese realmente un ángel que traía esperanza y felicidad, o tan solo una niña extraña y alegre. Esa parte no me decepcionó, aunque no te voy a insistir porque no es de los mejores títulos que he leído este año, sin duda. Besos.

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