lunes, 8 de abril de 2013

La corte de Carlos IV (Capítulos del XI al XIX)

Iniciamos hoy la segunda parte de la Lectura Conjunta de La corte de Carlos IV de Benito Pérez Galdós. Por favor, tened en cuenta que si todavía no habéis llegado a estos capítulos, en esta entrada y en sus comentarios podéis encontrar spoilers. Avisado quedas, lector. 


Honorable pese a todo

En el capítulo XI, Gabriel ya ha decidido entrar al servicio de Amaranta quién, por encima de todo, le pide fidelidad y lealtad a cambio de grandes favores para poder medrar. El Gabriel adulto le confiesa al lector que ahora, visto con la perspectiva de los años, se hubiese abofeteado por haber sido tan iluso en aquellos momentos en los que llegó a creerse que sería un gran personaje de la corte gracias a los favores de una dama poderosa. De todas formas, debemos reconocerle un mérito al Gabriel joven: por encima de todo sigue siendo honesto y sincero porque cuando Amaranta especula sobre la posibilidad de que él sea un noble venido a menos, el chico contesta: "Mi padre era pescador en Cádiz". Este reconocimiento de sus humildes orígenes tiene su importancia posterior, siempre que Gabriel asegura que tiene honor, que es un hombre de honor pese a su pobreza y extracción social, un "gran" personaje le replica "¿Pero tú tienes honor?" o "¿Pero tú sabes lo que es el honor?". Pues sí, pobre, humilde, pero honrado al fin y al cabo.

Galdós y su apuesta por la igualdad femenina

Seguramente, uno de los pasajes más impresionantes de estos capítulos es cuando a raíz de la entrevista de un Gabriel borracho de sueños de grandeza con una Inés mucho más sensata, nuestro protagonista se defiende de las acertadas réplicas de su compañera menospreciándola por ser tan sólo una mujer, alguien que por su sexo tiene menos discernimiento de las cosas. Y Galdós sorprende al lector con una rápida intervención de la voz narradora del Gabriel adulto: 

"Lector, cuando leas esto te suplico que te despojes de toda benevolencia para conmigo. Sé justiciero e implacable, y ya que no me tienes, por ventaja mía, al alcance de tus honradas manos, descarga en el libro tu ira, arrójalo lejos de ti, pisotéalo, escúpelo (...)"

Como ya nos encontramos en Trafalgar, y en otras obras del autor, Benito Pérez Galdós era un librepensador respetuoso incluso con el delicado tema de la igualdad de sexos en una España todavía muy marcada por el machismo de la época. Si os fijáis Galdós crítica, pone en evidencia, satiriza y se ríe de sus personajes por su catadura moral o física, pero nunca los juzga por su condición sexual. En sus obras los héroes y los villanos, los tontos y los espabilados, los grandes y los humildes, lo son independientemente de su sexo.

Y si bien dice que el amolador Pacorro Chinitas fue un sabio de su tiempo, no menos sabias son las palabras de la increíble Inés. Que, por cierto, ¿no las encontráis muy aplicables al momento político actual? "Ya no hace falta ser hombre de ciencia para medrar (...) ¿y qué hacen para tenerse arriba? Engañan a la gente, oprimen al pobre, se enriquecen, venden los destino y hacen mil trampas."

La Conjura del Escorial de 1807

Gracias a sus tratos con Amaranta, Gabriel se desplaza al Escorial y está presente durante los acontecimientos de finales de 1807, cuando Carlos IV consigue desbaratar una conjura contra su persona de su propio hijo, Fernando, para deponerlo en el trono. Gabriel se cruza en los pasillos con el príncipe y nos ofrece un estupendo retrato de El deseado (feo y antipático). Galdós sitúa a su protagonista en la corte real para poder narrarnos en primera persona los acontecimientos históricos del momento (al igual que sucede en Trafalgar con Gabriel a bordo del Santísima Trinidad). En este sentido, destacan los nítidos retratos que hace Galdós de los personajes históricos, apenas con cuatro frases le pinta al lector un protagonista real y en colores. Destaca el retrato del príncipe Fernando, el de la reina y el de Caballero (ministro de Gracia y Justicia) de quién dice que tiene "turbia y traidora la mirada", ordinario, repugnante, "tan despreciable en lo moral como en lo físico" (en marzo de 1808 encarcelaría a Jovellanos y derribaría a Godoy, anteriormente su benefactor en la corte).

La idea de honor

En el capítulo XIX Gabriel le cuenta al lector la que probablemente sea la idea principal de La corte de Carlos IV: el concepto de honor. Dice: ¿os acordáis de que en Trafalgar vino a mí la idea de patria? Pues en el Escorial, en medio de mil intrigas, le llega la revelación sobre el honor. Decide que él quiere ser honorable, irse a dormir por las noches con la conciencia bien tranquila.

¿Qué os han parecido estos capítulos?
¿Os habéis dado cuenta del poder que tenían algunos subalternos en la corte? Por ejemplo, la conjura del príncipe está orquestada por un aguador y se dice que todos los cocineros de palacio eran fernandistas.
¿No os resulta muy divertida la escena en la que Gabriel es grosero con la mismísima reina porque no se da cuenta de quién es? Y eso cuando hacía apenas unos días creía que medraría en palacio.
¿Os han gustado los retratos que hace Galdós de los personajes históricos? ¿Cuál os ha impresionado más?
¿Creeis que Gabriel sigue siendo fiel a si mismo pese a haber perdido parte de su inocencia en estos juegos de poder?

¡¡La tertulia está abierta!!


15 comentarios :

  1. Pues sí, cómo nos muestra el menosprecio a las mujeres, el machismo de aquella época (y de todas las épocas, no?) con Inés. Menos mal que Gabriel ha madurado y ahora se avergüenza de aquellas creencias que tenía sobre la inferioridad femenina.
    Pero claro, inferioridad solo de las clases humildes, porque Amaranta no le parecía nada inferior, ¿verdad? Aquí cada uno va a lo que le interesa.

    Con la frase que has puesto de Inés no sé si reír o llorar al ver que seguimos en la misma situación dos siglos después :(

    PD: oye, que todavía no he terminado de leer los capítulos, siempre me pilla el toro!! Luego sigo!!

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  2. Yo también los estoy terminando. Pero no puedo dejar de decir lo queme impresiona, la escritura de Galdós y la actualidad de los hechos.
    Los tejemanejes en el Escorial son furibundos y en esa marejada entra nuestro Gabrielillo que no sabe como manejar ese asunto.
    Me emociona la honradez de Gabriel y de Inés.
    Esta noche termino mi parecer.
    Teresa

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  3. Tal y como dije en la otra entrada, a mí la parte del libro (que citas) en la que Gabriel se dirige directamente al lector para que, si no puede pegarle a él, pegue al libro, por haber sido tan mentencato con Inés, me emocionó muchísimo.

    En los (bastantes) libros que he leído de Galdós siempre me ha quedado muy claro que este hombre era feminista convencido. Su tratamiento de la mujer en su literatura es muy superior a la que hace, por ejemplo, Dickens.

    Su ideal de mujer no es un "ángel del hogar", ni cree en la pecadora. Cree en los seres humanos con sus defectos y sus aciertos, pero siempre independientemente de su sexo.

    Incluso es muy común la mujer que se defiende de un acosador con una soltura y un desparpajo admirables, o la que puede llegar a ser infiel, pero siempre por amor, totalmente entregada a sus sentimientos.

    (luego sigo con El Escorial, que me pierdo)

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  4. Isi: Muy bueno lo que apuntas sobre que no menospreciaba a Amaranta.

    Y sí, es verdad que mientras escribía esa frase de Inés pensaba que el país tampoco es que haya cambiado mucho, no? Fíjate, si hasta siguen los Borbones en el trono.

    Teresa: A mí también me admiró la honradez de Gabriel y el esfuerzo que hace por seguir siendo él mismo, fiel a sus principios.

    Loquemeahorro: Muy cierto, sabias palabras. La pena es que nos sorprenda encontrar eso en un hombre de su época, ¿verdad? Un gran pensador e intelectual, don Benito.

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  5. Me gusta mucho la figura de Inés, que con su saber estar y su mente abierta le da otro empujoncito a las ideas preconcebidas de Gabriel. Gabriel es un buen chico, pero se deja llevar demasiado por lo que tiene a su alrededor y se ve su inteligencia al comprender la razón que tenía Inés y no sentirse humillado por ello.
    Me encanta la escena de Gabriel con la reina y me parece muy real. Estaba muy subido ante el futuro prometedor que se esperaba y al sentirse traicionado por los trabajos rastreros que le quería imponer Amaranta, sale su yo niño que es incapaz de aguantar las formas, demostrar respeto y hacer como si nada. Me ha parecido muy cercano a la reacción que cualquier persona puede tener ante las desilusiones.
    Me ha divertido especialmente la inocencia de Gabriel al ver el aspecto físico de los poderosos. Esperando que una superioridad en la clase a la que se pertenecía tenía que ir casada con una superioridad física, y asiste asombrado al aspecto vulgar de la familia real. De pronto se da cuenta de que son seres humanos y aunque todavía no lo sabe yo creo que empieza a replantearse sus actitudes.
    Me he reído con los cotilleos sobre los dientes de la reina.
    Me ha gustado mucho el retrato que Galdós ha hecho de los personajes históricos porque aunque ha sido crítico no ha intentado burlarse de ellos, solo presentarlos de forma mucho más real.
    Lo mejor de estos capítulos: la huída de Gabriel ante las intrigas para conservar su honestidad.
    La calidad de Galdós se ve en que se siguen leyendo sus libros.
    Sigo la próxima semana.

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  6. Tienes razón Mariuca, la parte en la que se describen a los Borbones "tenía la nariz ganchuda de toda la familia" es total, crítica, pero no destructiva.

    Como cuando dice que uno de ellos ya había sido nombrado cardenal a los veintitantos, cuando los que lo fueron por méritos estaban hasta los 30 en el seminario.


    ¿Y cuándo Amaranta empieza a contarle cómo reparten cargos a gente como el primo de su modista o cómo se los quitan a los que se los dió Lesbia?

    En fin, que nada nuevo bajo el sol, pero está bien leer algo que nos lo demuestra, escrito hace más de un siglo ... y tan bien escrito.

    Yo diría que no solo se siguen leyendo, sino que sigue asombrando que sean amenos, divertidos, accesibles y tan inteligentes.

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  7. A mí también me pareció especialmente simpático y sincero el "equívoco" de Gabriel con la reina, qué bueno.

    Y sí, Galdós es un gran "retratista", me encanta cómo describe a sus personajes: apenas cuatro frases y tienes una imagen muy nítida.

    A mí mis profes de redacción siempre me decían "lo que resulta sencillo de leer es porque se ha escrito con gran talento". Y creo que así sucede con Galdós, por eso nos resulta atemporal y siempre tan divertido y agudo. Creo que todos los grandes tienen ese toque de prosa cristalina.

    Qué buenos comentarios, me encanta. Más, más!!

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  8. El libro cada vez me gusta más, ya te dije que quiero leerme todos los episodios poco a poco, es un reflejo no solo de la historia a pie de calle, sino también de las formas de vida que había.
    Me encanta Gabriel, me parece un personaje bien hecho, sus inocentes sueños de grandeza se desvanecen al ver como lo que le pide Amaranta es contrario a sus principios.
    Inés es como el punto racional, pero me gusta que no se enfada a pesar de lo Gabriel le suelta, parece como si ella supiera que a él todavía le falta madurar y no se lo tiene en cuenta.

    Todo el tema de la conjura es genial, aprender historia mientras lees, no se puede pedir más, y si encima es divertido e interesante!

    Besotes!

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  9. Nube: Es cierto lo que comentas, que es un gusto repasar la historia de la mano de don Benito, sin duda. Además su visión tiene perspectiva porque lo escribió en una época distinta, y eso lo hace todavía más interesante. Como cuando explica lo mucho que el pueblo amaba al "deseado" y la decepción de después.

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  10. Hola!
    En estos capítulos vemos que el honor y la honradez son cualidades que por mucho que se crea la clase alta qeu sólo poseen ellos, son en realidad los que menos tienen. Las corruptelas y demas comportamientos son más propias y serán de la gente que tiene poder que de las que no.
    Las conversaciones con Ines, tristemente, no han dejado de ser actualidad. Yo estoy disfrutando mucho con estas lecturas.

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  11. Ayer vine a comentar pero blogger se puso tonto :((

    Bueno, quería comentarte que en mi libro vienen ilustraciones de los cuadros de Goya sobre toda la familia, juntos y por separado, y cuando Gabriel los presenta también aparece su correspondiente retrato y es como si yo también paseara por El Escorial con Gabriel y los fuera conociendo. Lo de la nariz característica que comenta se ve muy bien en los retratos también jijiji

    Y es verdad lo que comenta Marian: todos estos nobles virtuosos están ahí gracias a intrigas y chismes que van contando a según quién les parezca para "medrar", como dice Gabriel.

    Sobre la proposición de Amaranta, me hace gracia que Gabriel dude si ser honrado o no, cuando en todos los episodios se va a pasar escuchando y contándonos conversaciones ajenas jijjii (es broma).

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  12. Marian: Pues justo introduces un concepto que hace tiempo que tenía ganas de comentar con vosotras: el de la meritocracia. Veréis, justo Marian dice que las clases altas se creen que son las únicas con honor. Una de las cosas inteligentes que hizo Bonaparte en el gobierno (antes de que se le fuera la pinza y se coronase emperador y otras barbaridades) fue instaurar una meritocracia: en Francia, la gente progresaba según sus méritos (conocimientos, habilidades, esfuerzos, inteligencia) y no según su nacimiento noble o de riqueza. Es un idea que bebe directamente de la Revolución Francesa y que los estados norteamericanos supieron recoger muy bien (su primera constitución bebe directamente de los principios humanistas de la Revolución Francesa).
    Que pena que los españoles de la época no supieran ver que quizás sí que había cosas muy interesantes que importar del país vecino, sobre todo teniendo en cuenta que con Fernando VII se volvió al absolutismo más oscuro.

    Isi: Ostras, qué grande tu libro con ilustraciones. Lo buscaré en la biblio. Es la nariz de los Borbones!! jajajaja!!! Por cierto que a Carlos IV le apodaban "el Cazador". De hecho, en el libro Gabriel explica cómo el rey sale de caza pese a los graves acontecimientos que tienen lugar. Lo primero es lo primero, ¿verdad?
    Pues justo es lo que comentaba de lo que apuntáis Marian y tú: que los que medraban eran aquellos de nacimiento noble (estaban en la corte bien relacionados) o lo que nos muetra Gabriel de los mediocres bien protegidos. De ahí la buena idea de una meritocracia en lugar de una corte absolutista.
    Nuestro Grabiel, siempre en medio de todas las intrigas!!

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  13. Te enseño mi edición (no es esta exactamente, la mía parece un pelín más moderna):
    http://www.todocoleccion.net/episodios-nacionales-n-2-corte-carlos-iv-club-internacional-libro~x35611593

    Es del Club Internacional del Libro; mi madre compró hace miles de años casi toda la colección de los episodios nacionales, y los que le faltaban los compró en la feria del libro antiguo del año pasado, aunque de otra edición (de El Mundo), más moderna y también con ilustraciones y comentarios. Están las dos muy bien.
    Por eso yo siempre pensé que eran enciclopedias de historia, porque tienen ese formato y están llenos de cuadros y cosas de esas. jejeje.

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  14. Anda, que chulo. Sí que parece tipo enciclopedia, sí, pero me parece un gustazo que venga ilustrado, creo que te ayuda a ponerte en situación mucho mejor.

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  15. Hola a todas. Me da que Isi y yo tenemos la misma edición o una parecida. La mía es del tamaño de una enciclopedía y tiene muchas ilustraciones de Goya, de la familia real y de escenas del Madrid de la época. La compraron mis padres cuando eran jóvenes. Para mi que eran fascículos que luegon encuadernaron. Un beso

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