viernes, 27 de septiembre de 2013

El devorador de libros de Rebecca Makkai

¿Qué es un ruso solo? Un nihilista
¿Y dos rusos juntos? Una partida de ajedrez
¿Y tres rusos? Una revolución

El problema de Lucy es que tan solo es medio rusa y, además de su enorme sentido de culpabilidad heredado de sus ancestros soviéticos y la prudencia judeoamericana de su genética materna, no está segura de mucho más ("¿Se imagina alguien a Woody Allen al frente de la carga de la brigada ligera? Pues así era yo"). Lucy trabaja como bibliotecaria en una pequeña biblioteca de Hanníbal, un pueblo ficticio de Misuri, y sospecha que la erupción urticante que le ha salido se debe a la silla en la que debería estar sentada pero que no acaba de aceptar como suya. Aunque finja cierto fastidio cuando oye su vocecita asomándose sobre el escritorio de préstamos, su lector favorito es Ian Drake, un niño de 10 años que tiene un apetito voraz de literatura y que pronuncia a menudo las palabras favoritas de Lucy: "Seño, ¿qué puedo leer ahora?" Pero la madre de Ian, psicológicamente inestable y fundamentalista religiosa, le prohíbe a Lucy que le deje leer a su hijo cualquier libro "que no contenga el aliento de Dios". Sorprendida y indignada por esta censura, la bibliotecaria se las apañará para seguir pasándole lecturas de contrabando al inquieto Ian, hasta que un día descubre que su madre le envía los fines de semanas a las clases del pastor Bob, un predicador que asegura poder curar la homosexualidad de niños y adolescentes a través de su fe. A Lucy y a Ian no les queda más salida que iniciar un viaje que bien podría ser el de Dorothy y el espantapájaros en busca del mago del Oz; o incluso el de Bilbo Bolsón, partida y regreso, pero sin matar al dragón por el camino. Una huída cada vez más delirante en la que Lucy salvará a Ian, o Ian salvará a Lucy, quién sabe ¿Acaso es posible cambiar la esencia de una persona?

"Señoras y señores del jurado, la prueba número uno es lo que envidié y creí poder arreglar. Vean que cárcel de libros."


Cuenta Rebecca Makkai que la idea de El devorador de libros surgió a raíz de una noticia sobre un predicador fundamentalista que aseguraba en sus seminarios curar a niños y adolescentes de su homosexualidad. Y aunque ese es el punto de partida del viaje de Lucy e Ian, la excusa de la bibliotecaria perdida para salvar a su lector favorito de la hoguera, lo cierto es que pronto empalidece a favor del protagonismo indiscutible de Lucy y el comportamiento erráticamente cautivador de Ian (que no deja de ser un original e inocente niño de 10 años, por muy inteligente y devorador de libros que sea). Si el lector esperaba un viaje iniciático, largos diálogos enternecedores entre profesora y alumno, con brillantes y conmovedoras instrucciones para la vida (al más puro estilo El club de los poetas muertos), no es en esta historia donde los encontrará. Y aunque es cierto que en ocasiones se echa de menos una relación más cálida entre los dos protagonistas, algún diálogo trascendental, no es hasta el final (que esta reseña no tiene por tarea desvelar) cuando todo cobra sentido, cuando se responden las preguntas, cuando se descubre el verdadero gesto de ternura y cariño, cuando al fin Lucy recobra su clarividencia, tantos años perdida.

"Está tan metido en el armario, que es como si estuviera en Narnia."

"-Bueno- iba diciendo mi padre-, pues ahora te voy a contar lo de mi fábrica de chocolate.
Cansado y todo (...) Ian se irguió como un resorte. Pocas cosas más intrigantes se le podían decir a un fan de Roald Dahl."

"Porque al ver un millón de lomos, me puedo imaginar un millón de finales alternativos. Resulta que lo hizo todo el mayordomo, o que me acabé casando con Darcy (...), o que remamos a contracorriente en nuestras barcas, o que por la mañana, al despertarnos, nos acompañaba Atticus Finch."

Desde ese inicio a lo Nabokov ("señoras y señores del jurado"), y pasando por los títulos de los capítulos, las referencias literarias son numerosas y siempre bien escogidas. Los títulos y autores suelen hacer referencia a obras infantiles y juveniles, lectura de Ian, pero las citas y los personajes corren a cargo del bagaje literario adulto de Lucy: Nabokov, Dickens, Tolstoi, Austen... Siempre de fondo, sutilmente presentes, como la brisa en un paisaje, autores y novelas acompañan las cavilaciones de la protagonista sobre su pasado, el de su familia, su herencia, sus alternativas o la complicada maraña de sus pensamientos.

La prosa de Makkai es contundente y original, uniformemente coherente con la única voz narradora de la novela, la personalísima voz de Lucy. Lejos de caer en la sensiblería o en una impostada ternura, la autora deslumbra por su precisión, su imaginación y la sensibilidad de sus afirmaciones. Y aunque se trate de una lectura sencilla, Makkai no da tregua a la atención del lector, de cuya inteligencia y poder observación tira con insistencia para hacerlo participar en el juego de dos (autor-lector) que requieren sus diálogos sucintos pero esclarecedores, sus sobreentendidos, sus paralelismos literarios o sus divertidos e ingeniosos juegos de palabras presentes en todo el libro (muy buena la traducción al castellano de Jofre Homedes para editorial Maeva).

Personalmente he disfrutado mucho con esta novela pero reconozco que no es una lectura que recomendaría a todo el mundo, sobre todo por el equilibrio tan arriesgado entre la estupenda imaginación roalhdiana de la autora y su licencia para estirar las fronteras de la ficción sin dejar de ser realista. A destacar la peculiaridad de la historia (una road history distinta pese a lo que pueda parecer a simple vista), el pasado y la familia rusa de Lucy, el sentido de supervivencia de Ian y la presencia constante de la literatura como una sombra confortable y familiar.

Lector, si ahora que eres adulto no sigues teniendo entre tus libros preferidos James y el melocotón gigante, Charlie y la fábrica de chocolate, El gran gigante bonachón o Danny, campeón del mundo, no abras este libro.

Lector, si sueles obsesionarte a menudo con la credibilidad de los personajes o sus decisiones y eres tacaño a la hora de concederle al autor libertad total a la hora de escribir una novela (de ficción), no abras este libro.

Lector, si no te consideras en ninguno de los casos anteriores, abre la puerta del coche azul celeste desvencijado, ponte cómodo en el asiento del copiloto de Lucy y disfruta del viaje. Probablemente, Rebecca Makkai haya escrito para El devorador de libros uno de los epílogos más hermosos de la narrativa de ficción actual (con mortaleja incluida) (sí, sí, mortaleja).


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El devorador de libros (para kindle)
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22 comentarios :

  1. :) qué reseñaza, yo soy muy Roald Dahl, cierto es que para este tipo de lecturas debo ir previo aviso de que hay que darle credibilidad imaginativa pero sabiéndolo las disfruto a pleno rendimiento. Este libro ha pasado de no llamarme nada a llamarme todo!! Jajajajaja. Pese a tus advertencias creo que el picotazo de la curiosidad me ha dado de pleno.
    Besitos

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  2. Ooh te ha quedado genial, ya tenía el librito apuntado pero vamos, ahora estoy segura de que si es para mi.
    Un beso!

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  3. Este es un libro que no me llama mucho la atención, ya cuando salió no despertó mi interés y por más reseñas que leo sigo sin animarme con él
    besos

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  4. Encajo como un guante en el tipo de lector que tiene que leer este libro sí o sí. Pero vamos, que según te iba leyendo ya me iba entrando el libro hasta por las venas :D

    Y que me parece bien que no se caiga en la sensiblería, que es difícil no caer en ella cuando uno de los personajes en un niño.

    Una reseña estupenda. Besos!

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  5. Marilú: Se nota que me lo he pasado bien leyendo esta novela, ¿verdad? Las mejores reseñas siempre salen de las mejores lecturas ;-) Es un libro que no me atrevo a recomendar a todo el mundo, porque es peculiar y porque sé que más de un lector podría decir eso de "no es creíble" o "¿Por qué hace eso tan absurdo la protagonista?" Pues eso, porque es ficción y la autora tiene carta blanca. A ver si te convence, me lo dices porfi. Bss.

    Lesincele: Sí, creo que a ti sí que te gustaría porque, como me pasa a mí también, eres buena amiga de la imaginación de los autores ¿a qué sí? Es una historia algo distinta, pero a mí me ha cautivado por todas las razones que os explico en la reseña. Bss.

    Tatty: Te entiendo, es una lectura algo peculiar, no creo que guste ni enganche a todos los lectores por igual. Pero ya se sabe que para gustos, colores. Besos!!

    Ana Blasfuemia: Pues espero que te guste, al menos os he picado la curiosidad, ¿a que sí? Y sí, es cierto, nada de sensibleria pese a tener infante maltratado por en medio. En este sentido es un libro libre de azúcar, apto incluso para nuestra Norah Bennett ;-) Espero que te guste, ya me contarás. Besos.

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  6. Hace tiempo leí una reseña, però ahora acabo de acumular dos "no abras este libro" y me has dejado un poco descolocada :-)

    No es una de mis lecturas predilectas pero, nunca se sabe, como dicen por aquí me ha picadola curiosidad.

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  7. ¿me gustará? ¿no me gustará? Qué intriga, porque soy roaldhaliana pero no se escribirlo, así que no sé ;-)

    bss

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  8. Me haces dudar con tu reseña: hasta ahora sólo había leído malas opiniones sobre este libro que me habían hecho descartarlo pero lo que cuentas me hace pensar que quizás me lo pase bien con esta historia: me gustan esas obras "infantiles" que has señalado y ese aire cercano a Dahl me puede gustar mucho... La consideraré para más adelante. 1beso!

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  9. Libertad al autor le concedo toda la que quiera pero si un personaje puede volar tiene que tener alas o haber bebido una pócima mágica, me vale todo pero el engaño tiene que ser perfecto. Seguiré tu consejo y no abriré el libro, pero por la falta de credibilidad no por las decisiones, que yo siempre me equivoco.
    Besotes

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  10. Pues al principio, aunque me daba la impresión de que la forma en que está narrado me gustaría, no me convencía del todo la historia (leí también en otra reseña, y al ver el argumento opino parecido, que hay algunos aspectos poco realistas). Pero me pregunto si no sería capaz de créemela solo por disfrutar de su parte buena...
    Un beso!

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  11. Yo lo leí hace unos meses y me temo que no lo disfruté tanto como tú (últimamente no nos ponemos de acuerdo en nuestras opiniones jejeje). Me esperaba mucho más y, sin disgustarme, no fue un libro que me caló. Le faltaba algo, calidez o qué sé yo...
    Besos

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  12. No me llamaba mucho este libro, pero ahora me has hecho dudar... Si se cruza por mi camino, quizás caiga.
    Besotes!!!

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  13. Me ha encantado tu reseña,lo de leerlo me lo voy a plantear!!besotes

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  14. Quadern de mots: a mí me ha encantado, he disfrutado mucho con la imaginación de la autora, los pensamientos de la protagonista y las referencias literarias, pero no es un libro que recomendaría a todo el mundo porque es de esas lecturas peculiares. Besos.

    loquemeahorro: jajajaja!!! Creo que a ti sí te gustará, porque tienes una estupenda imaginación y sabes dar rienda suelta a la de los autores. Sólo hay una manera de salir de dudas ;-) Ya me contarás. Besos.

    Tizire: No me extraña nada que hayan reseñas para todos los gustos, ya me imagino. A mí me gustó el ingenio de la autora, las frases divertidas y literarias, la imaginación que le pone. Pero comprendo que a muchos lectores les resulte algo absurdo el comportamiento de la protagonista. Tiene sobreentendidos y gestos muy delicados que se pasan por alto si no estás atenta. No me atrevo a recomendarlo pero a mí me encantó. Besos.

    Norah Bennett: Ahí le has dado, justo eso: la credibilidad depende de la habilidad del autor pero no de su libertad para inventar (que la tiene toda). En este caso, hay lectores que opinan que las decisiones que toma la prota son inverosímiles y yo no estoy de acuerdo porque toma esas decisiones según su caracter, su herencia, su cultura y sus pensamientos. Es decir, el personaje es sólido y está bien construído, por eso a mí no me parece inverosímil su decisión. Que tú no tomases las mismas decisiones en su caso o que no las comprendas no significa que no sea creíble. Por eso me ha gustado tanto tu aclaración entre verosímilitud y creatividad del autor. Besos!!

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  15. Caminante: No se trata de creer o no, de ser realista o no. Lucy toma las decisiones que toma porque es Lucy. Decir que no es realista porque tú no hubieses tomado esas mismas decisiones no vale. El personaje está muy bien construido: infancia, herencia cultural, circunstancias, imaginación... Sí es creíble y muy bueno y original. Yo sí entendí por qué hacía lo que hacía, pero entiendo que nos choquen los comportamientos que son tan ajenos a nuestra manera de ser. Besos.

    Laky: es verdad lo que comentas, que es un libro que parece una cosa y luego te encuentras con otra totalmente distinta. A mí también me sorprendió en ese sentido, pero lo acabé disfrutando muchísimo. También es cierto lo que comentas, que no es tan cálido como cabía esperar, pero debe ser por la (aparente) frialdad de la herencia rusa de la prota ;-))) Esta bien tener debates como estos!! Besos.

    Margari: bueno, no sé si animarte o no. Supongo que si te decides a leerlo te aconsejo que lo hagas sin prejuicios y con ganas. Besos!!

    Susana: Te digo lo mismo que a Margari, es que es un libro peculiar y entiendo que hay lectores que no conecten con la prota y no disfruten nada de la historia. A mí me sucedió todo lo contrario, pero... Ya me dirás!! Besos.

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  16. Lo vi en amazon y no me decidí a leerlo, pero después de tu reseña...
    ¿Qué tienen tus reseñas que hacen que me apunte todo lo que aparece por aquí?
    Me encanta como escribes!! =)

    Besos

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  17. Yo no se si me animaré no me llama demasiado

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  18. Nube: :-))) Gracias!! Me alegra hacerte caer en la tentación. Bueno, echale un ojo a los comentarios y decide tú porque yo no me atrevo a recomendarlo, creo que es una historia con una protagonista muy peculiar y por eso hace lo que hace. No diré más. Besos!!

    albanta: No ha tenido siempre buenas críticas y eso desanima un poco, además tenemos tantos pendientes... En fin, si te animas ya me dirás. Besos!!

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  19. Ains... cuántas dudas!! He sido fiel seguidora de Roald Dahl pero hace tiempo que no me adentro en este tipo de historias. Ver veremos si el futuro lo pone en mi camino ;-)
    La reseña... fabulosa!!
    Un besin

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  20. Vaya, parece perfecto para mí. Imaginación, fronteras y James y el melocotón gigante.
    Me lo llevo, sin duda alguna
    Besos

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  21. Anuca: Creo que si alguna vez has disfrutado con Roald Dahl, siempre tendrás esa puerta abierta y aunque esta sea una novela muy adulta, lo cierto es que está llena de imaginación. Me alegro de que te guste la reseña. Besos.

    mientrasleo: puse la condición de Roald Dahl para avisar a los posibles lectores de que debían leer este libro con cierta flexibilidad, dispuestos a confiar en la imaginación de su autora, y a disfrutar pese a que las decisiones de la protagonista nunca entraran en nuestros planes. Es distinto, eso sin duda, especial, así que espero que lo disfrutes tanto como yo. Besos.

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  22. Me lo llevo con dudas, me llama, no me importa lo poco creíble que pueda parecer, pero el compararlo con "Y entonces sucedió algo maravilloso" me hace dudar, que ya que gustó, pero eso, lo justo y poco más. Un besote!!

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