lunes, 21 de octubre de 2013

Reseña de Loquemeahorro de El 19 de marzo y el 2 de mayo de Benito Pérez Galdós

Tercer Episodio Nacional y tercer capítulo de las andanzas del mismo protagonista, cada vez más Gabriel y menos Gabrielillo, nuestro particular Forrest Gump decimonónico que sigue encontrándose siempre, sin comerlo ni beberlo, en el centro de la (agitadísima) vida española de principios del XIX.

El título del libro es claro: va a contar el motín de Aranjuez del 19 de marzo y el levantamiento popular del 2 de mayo de 1808. Y lo que promete lo cumple, y lo cumple como en anteriores Episodios Nacionales, sin pasar de las 200 páginas, algo que cuesta creer una vez acabas la novela e intentas resumir todo lo que ha ocurrido y todo lo que te ha ocurrido a ti leyéndola.

El resultado de concentrar tanto y hacerlo tan bien es un libro trepidante del que es difícil despegarse. Yo, por mi parte, aconsejo tener algún pañuelo de papel a mano.

En los primeros capítulos, tras una brevísima presentación para ubicarnos en la vida de los adolescentes Gabriel y su novia Inés, una costurera que (como el azul marino) es muy sufrida. Tras perder a su madre en el libro anterior, Inés vive ahora con su tío Don Celestino, un sacerdote que ejerce en una iglesia situada (convenientemente para la trama) en el epicentro del motín contra Godoy: Aranjuez.

Para situarnos un poco más, Don Celestino es un acérrimo seguidor de Godoy por ser (más o menos) paisano suyo y porque El Príncipe de la Paz, en su inmensa generosidad, solo ha tardado 14 años en concederle una parroquia. Gabriel acudirá con él al palacio de su benefactor en busca de “un destinillo (...) un destinillo de esos que se dan a cualquier pelón" aprovechando que el sacerdote quiere deleitar al prócer de la patria con un ameno poema de varios cientos de versos escritos todos, uno detrás de otro, en latín.


 Mi gata defendiendo su ejemplar a fuego

Por si no hubiera sido suficiente huir de la amenaza los versos latinos, pocas horas más tarde Godoy sufre el asalto en su propia casa; es el Motín de Aranjuez en el que Gabriel llega a participar a su pesar, al dejarse llevar por un conocido al que reencuentra pocas horas antes: un criado de un miembro de la familia real que le explica que su señor les ha enviado a Aranjuez a unirse a la revuelta, organizada por Fernando VII y los parientes y miembros de la nobleza que le apoyaban, algunos de los cuales fueron personalmente a dirigir el motín, convenientemente disfrazados de, digámoslo así, "tipos populares" para aparentar un levantamiento espontáneo del pueblo.

La descripción de tan penoso incidente se centra en la sinrazón de la masa que, envalentonada al no encontrar al favorito del rey, destruye todo lo que se encuentra en su casa sin plantearse con qué motivo exacto están destruyendo el mobiliario del hombre al que buscan: "comenzaron los nuevos huéspedes del palacio a arrojar por los balcones sillas, sofás, tapices (...) y otros mil perversos cómplices de la infame política de Godoy."
Finalizado el relato de dicho motín y la lamentable detención de Godoy, el autor tiene el buen criterio de ofrecernos a los lectores un cierto descanso de los sucesos históricos para centrarnos en la vida personal del protagonista, entre los dos momentos álgidos del relato.

En esta breve trama tememos por el futuro de Inés, ya que la pobre huerfanita ha caído en manos de unos parientes desaprensivos que la tienen prácticamente secuestrada. Si este argumento os parece sacado del peor folletín es porque, una vez más, el autor demuestra que es capaz de “colocar” el material literario más bajo tratándolo de tal manera que se convierte en literatura de calidad. Que vendría a ser como convertir en oro el simple plomo, o en caviar iraní el filete de panga.

Esto lo consigue, entre otras cosas, gracias a la descripción de unos personajes tan demenciales como los hermanos Requejo (este y esta, como se llaman entre sí) avaros en grado sumo, y de una figura fascinante que os invito a descubrir y a clasificar si os atrevéis: Juan de Dios, el hortera.

Sí, el hortera, o sea el dependiente de la tienda de telas de la que son dueños este y esta.

Por último, llega el clímax final, los capítulos en los que solo cerrarías el libro para salir a la calle a gritar "¿Queréis a España? ¿Queréis este suelo? ¿Queréis nuestras casas, nuestras iglesias, nuestros reyes, nuestros santos? Pues ahí está, ahí está dentro de esos cañones lo que queréis."

Quizá estos gritos estén hoy un poco fuera de lugar, pero no lo estaban en 1808 cuando tanto el recientemente depuesto Carlos IV y su esposa, como su hijo Fernando VII habían abandonado el país, dejándolo en manos de tropas francesas a la que habían permitido amablemente ocupar el país (con la excusa de pasar a Portugal) mientras el ejército recibía órdenes de no oponerse a ello.

En esos primeros días de mayo el ambiente era muy tenso en Madrid, e incluso habían empezado a circular octavillas incitando a la rebelión. Cada vez resultaba más alarmante la numerosa presencia de soldados franceses, mientras descendía el de efectivos españoles, incluso en su breve período como rey, Fernando VII había retirado las tropas que Godoy había desplazado a Madrid para cubrir la retirada de los reyes.

En el Palacio Real el único miembro de cierta importancia de la familia real que queda es un hijo de los reyes, el Infante Francisco de Paula, un niño de apenas 12 años al que sus padres habían dejado atrás mientras ellos se ponían a salvo (gran calidad humana la de los papás). El 2 de mayo por la mañana se hace público que va a abandonar la ciudad y comienzan a oírse gritos delante del Palacio Real de "Se llevan al Infante", "Mueran los franceses".

Galdós nos lleva en este libro, de la mano de Gabriel, a ese día en el que por todas partes parecen surgir grupos de personas de todo tipo que espontáneamente comienzan a atacar a cuánto soldado francés pudieran encontrar en las calles de Madrid.

Corremos con ellos por las calles, oímos sus razones y sabemos cómo un puñado de civiles desorganizados se enfrentaron con el ejército más poderoso del mundo, con un ejército imperial que estaba dominando Europa, armados únicamente con cuchillos de cocina, navajas barberas, escopetas de caza y, cuando no había otra cosa, macetas, muebles, ollas con agua hirviendo y hasta con sus propias manos.

En esta revuelta participaron ricos y pobres, criados y señores, hombres y mujeres, niños y ancianos, miembros del clero y hasta presos liberados durante ese día. Todos participaron como pudieron, muchos murieron o cayeron heridos el mismo día dos en plena batalla. Otros fueron  asesinados esa noche y a la mañana siguiente. Y digo asesinados porque no existió juicio alguno, motivo por el cual murieron muchos inocentes sin implicación probada en los hechos

Capítulo especial merecen un puñado de militares que, desobedeciendo las órdenes estrictas que tenían de no atacar a aquellos que estaban invadiendo su país, se unieron a la batalla y combatieron hombro con hombro con civiles, sabiendo que el único destino posible era la muerte, o bien a manos de los soldados franceses o por la insubordinación que cometían contra sus superiores.

Todos combatieron, todos menos Fernando VII que había acudido voluntariamente a reunirse con su querido Napoleón (sí, he dicho querido) al que le había escrito cartas como esta:

"Lleno de esperanzas de hallar en la magnanimidad de Vuestra Majestad Imperial la protección más poderosa, me determino no solamente a testificar los sentimientos de mi corazón con su augusta persona sino a depositar los secretos más íntimos en el pecho de V. M. como en el de un tierno padre (...)

Imploro pues con la mayor confianza la protección paternal de V.M.I. a fin de que no solamente se digne a darme una princesa de su familia, sino allanar todos las dificultades y disipar todos los obstáculos que puedan oponerse en este único objeto de mis deseos.
"

Ese, ese era El Deseado el hombre que llamaba "padre" al invasor de su país, el hombre cuyo plan era casarse con alguna mujer de la familia de Napoleón para que éste le ayudara a destituir a su padre.

Pero esto no lo sabían aquellos que pronunciaban su nombre antes de morir, ni el futuro que deparaba al país, algo que nosotros conoceremos gracias a los próximos Episodios Nacionales.

* Datos históricos y el fragmento de la carta de Fernando VII a Napoleón sacados de "Madrid 1808 -1813. dEL 2 de mayo a la expulsión de los Franceses" de F. Martínez Canales. Ed. Almena.

http://loqueahorroenpsicoanalisis.blogspot.com.es/

17 comentarios :

  1. Tienes toda la razón. Es increíble todo lo que se puede contar, el ritmo tan trepidante, cuantos personajes y cuanta emoción en tan pocas páginas, y todo sin que se eche de menos más. Este autor es capaz de mantenerte pegada a sus páginas y contarte todo bien y claro sin necesidad de dar vueltas y vueltas a una misma idea. Las ideas las justas y bien explicadas.
    Deseando empezar el próximo.
    Un saludo.

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  2. ¿Verdad que sí? Llevo años intentando convencer a la humanidad de que Galdós es justo lo contrario que piensa la gente que es (sobre todo los que no lo han leído, claro): divertido, rápido, ámeno, conciso...

    Realmente no hay nada que me guste más que un autor que cuente lo que quiere contar en vez de recrearse en su prosa, o de explicar y requeteexplicar lo mismo una y otra vez, como esas películas (tan de moda ahora) que tienen que durar un mínimo de 2 horas y media, da igual que no se sepa con qué rellenar.

    Y sí, otra gran virtud de este libro es que estás deseando qué ocurrirá en el siguiente.

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  3. En casa de mis padres, a los que les gustaba Galdós, me leí "Marianela", "Doña Perfecta", "Fortunata y Jacinta", "Tormento" y "Misericordia" (que me encantó porque además la analizamos en Literatura de 2º de carrera) Sin embargo de los "Episodios Nacionales" sólo he leído "Gibraltar". Prometo solemnemente subsanar dicha omisión, falta, pecado, etc.,etc.

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  4. Jane Jubilada: Ahora entiendo por qué nos has salido tan sabia y cultivada, teniendo padres lectores de Galdós ya se puede!!

    Únete a nosotros, que son libritos muy cortitos y apañados, que en menos de una semana te los ventilas (bastante menos, vaya)

    Están interesantísimos y no hace falta haberse leído los primeros, te esperamos.

    pd. Tormento... ah, qué libro!!!

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  5. Bueno, Loque, qué placer tener reseñas de este calibre por mi casa (eso para empezar) y la foto me encanta, se nota que Bisbi tiene muy buen gusto literario, como su dueña. Y ya entrando en materia, me ha encantado que entres a matar en el tema monarquía porque mientras leía este EP pensaba no solo en el futuro Fernando VII, sino también en Carlos IV y la reina, tremendos como padres y como gobernantes, eh?

    Como bien comentas, se trató de la guerra del pueblo, del ciudadano de pie, que derramó su propia sangre, que perdió la vida, luchando por una patria que nadie más iba a defender, ni siquiera sus gobernantes. Y muy bien señaladas las simpatías napoleónicas del indeseable Fernandito.

    Empezamos con una reseña de lujo para inaugurar la tanda de esta lectura conjunta!!!

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  6. Mónica Serendipia: Gracias, qué buen criterio tienes ;-)

    Muchas gracias por dejarme tu blog para publicar. Me alegra que estés de acuerdo conmigo en el tema de que no se puede hablar del Dos de Mayo sin recordar la increíblemente ineficaz (casi suicida) labor de los reyes de la época.

    Tanto Carlos IV como su hijo "El Deseado" tuvieron una actuación lamentable en este conflicto, vendiendo su país al invasor mientras se escondían gustosos en los brazos de ese mismo invasor (!)

    Estos eran los gobernantes de los españoles que demostraron tener una valentía y un atrevimiento que cada vez que recuerdo, me emociona.

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  7. Pues gracias a loquemeahorro por su reseña, si bien debo confesar que la reseña me la he leído pero los Episodios Nacionales no.. Nunca me he atrevido con ellos (con Galdós sí), aunque tengo en mi propia casa quien defiende los Episodios Nacionales a sangre y espada si hace falta. Pero todos tenemos un imposible, el mio son los Episodios Nacionales :(

    Tenía que disculparme...

    Gracias y un saludo!

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  8. Por dios, qué apertura para nuestra lectura conjunta; no podía haber sido mejor.
    Es verdad que te das cuenta de que es un libro relativamente corto... pero muy intenso, ¡¡la de cosas que nos cuenta, la de bajas que hemos tenido, el valor y luego el miedo que hemos pasado!!
    Me alegro de que incluso tu gata haya disfrutado del episodio. Yo ya sabes que necesité tratamientos paliativos después de terminarlo :)

    No me iré sin darte las gracias por habernos embarcado en esta aventura.
    Muchos besos!!

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  9. ¡Una reseña espectacular! me encanta el análisis que has hecho. Yo era de las que creía que Galdós no me gustaría, y vaya sorpresa me llevé cuando me uní en la segunda parte, y creo que tengo que agradecerte a ti que nos hayas metido al estupendo Galdós entre nuestras lecturas :)
    Esta tercera parte me ha encantado, cuanta tensión! Además ver la historia así plasmada es muy entretenido y se vive con mucha más intensidad.
    Mientras leía la sangrienta lucha me entraron ganas de ir a rebelarme contra los franceses pero me di cuenta de que llegaba unos años tarde xD, es que vaya forma de narrar, te mete de lleno en la historia.
    No sabia que nuestros queridos reyes abandonaron a su hijo de doce años, vaya gente... ¿qué ocurrió con él después?
    Besotees !

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  10. Ana Blasfuemia: Gracias a ti por leerla y comentar. Me alegro de no haber puesto spoilers (más que los que supone la Historia de España).

    No te disculpes mujer, pero de una lectora galdosiana a otra te diré con son lo más ligero que escribió sobre todo si los comparas con temas ya más oscuros como los de La Realidad, Incógnita o Lo prohibido


    Isi: Gracias, guapa, no me lo merezco pero muchas gracias.
    Sí, han sido 200 páginas muy intensas en las que hemos perdido elementos muy valiosos y hemos encontrado otros como Juan de Dios que no olvidaremos facilmente.

    Gracias a ti por organizarlo y a Mónica por compartir las labores y dejarme publicar.


    Nube Cleyra: Gracias, de verdad que te lo agradezco. Qué alegría que me das, al saber que eres de las que he conseguido engañar, digo convencer de unirte al movimiento "estos libros no son ningún peñazo, lo juro"

    De aquí a hacernos la camiseta "Nobel para Galdós" hay un paso.

    Sí, sí, yo estuve a punto de salir a la calle a gritar pidiendo la cabeza de Napoleón (y no te digo yo nada de la familia real española)

    En realidad no solo dejaron a su hijo pequeño, otra hija suya había salido de palacio pocas horas antes (qué prendas, eh?)

    Pues no sé qué pasó con ese Infante, supongo que lo llevaron a Francia, pero lo buscamos rápido o le preguntamos a Mónica

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  11. Los Episodios Nacionales los tengo pendientes, aunque con reseñas así dan ganas de adelantar su lectura... 1beso!

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  12. Me parece dificilísimo reseñar a Benito Pérez Galdós, tantos son los méritos y maravillas que encuentro en sus obras; mucho más resumir uno de sus “Episodios Nacionales”, tan llenos de personajes, de sucesos, de vida y emoción. Así que proclamo mi admiración ante lo bien que has hecho las dos cosas Loque. Has conseguido magníficamente el difícil objetivo de hacernos sentir la grandeza de Galdós a la hora de recrear una época convulsa de España (¿hay alguna época de España que no sea convulsa?).

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  13. Tizire: Eso, eso, el adelantamiento en este tramo está muy recomendado. Además no hace falta que te los leas todos ni mucho menos.

    Puedes leer solo Trafalgar y ver qué te parece, o este libro. Insisto en que son una lectura muy rapidita, ágil y ligera (en serio)


    Natalia D: Cuando leo comentarios así te das cuenta que merece la pena sacar tiempo para escribir una reseña.

    Y es verdad, estos libros están llenos de vida, sobre todo de vida, con todo lo que eso conlleva: amor, pérdida, entusiasmo, muerte, evolución personal.

    Y sin descuidar los temas de nuestra historia reciente, que sí es, ha sido y será convulsa, me temo.

    Gracias

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  14. Mira que me da rabia haber llegado con Galdós leído a esta conjunta... me encanta leeros
    Besos

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  15. MientrasLeo: Y a mí me encanta que nos leas, y oye si te animas a una relectura de algún episodio, aquí te esperamos

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  16. DONBENITO: Pedazo de reseña. Loque. ¿Eres tú la que ha captado el espíritu crítico del Sr. Galdós, o es él que el que después de leer tu reseña se ha puesto a escribir el episodio nacional en ese tono?

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  17. YSDGCE: Muchas gracias, de verdad que me ha encantado tu comentario, qué alegría leer comentarios así.

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