viernes, 27 de diciembre de 2013

Comentando Bailén (y III): Capítulos del XXII al XXXII

Azuzado por las ideas revolucionarias de Santorcaz, el lelo de Diego, el mayorazguito del Rumblar, está decidido a asaltar el convento de Córdoba donde cree que todavía profesa su prometida. Y pese a la comedia y al misterio, Galdós dispara con pólvora en estos últimos diez capítulos de Bailén contra la Inquisición, contra los abusos de la Iglesia, contra la monarquía absolutista de los Borbones, contra el anquilosamiento y la injusticia de la retrograda nobleza española, y siempre a favor de la igualdad de todos los ciudadanos. Unos ciudadanos que, por cierto, están dejándose la vida (literalmente) por la libertad de su país.

Y en esas andan los protagonistas cuando las tropas de Dupont por fin toman posición contra las españolas en un hermoso amanecer a las puertas de Bailén. El ejército más moderno y glorioso del mundo cara a cara contra un montón de valientes apenas armados, lastrados por rezos, escapularios y espadones de recio abolengo y filos oxidados. Hermosa metáfora de Galdós para un pueblo que pese a la injusticia de sus gobernantes, tiene el valor y el coraje suficientes como para salir a hacer frente a los héroes de Europa.


La brillante prosa de Benito Pérez Galdós describe la batalla con maestría: el horror de la guerra, de la muerte, el valor y el respeto por ambos bandos (el autor no menosprecia al enemigo, al fin y al cabo todos son víctimas de la ambición de sus gobernantes). Al igual que en Trafalgar, la batalla de Bailén se narra con ritmo y emoción, con exactitud histórica y marcada sensibilidad. 

Y si ya anteriormente Galdós había dado muestras de su hábil control de ritmo de la narración, riza el rizo intercalando las escenas de guerra más intensas con el anticlímax dramático de Gabriel leyendo unas cartas en plena batalla ("el corazón, tirano indiscutible"). El efecto sobre el lector es extraordinario, ¿quién ha sido capaz de dejar de leer justo en esos dos capítulos? Imposible.

¿Providencia o pericia? ¿Eficacia o suerte? ¿Casualidad o arrojo? ¿Tropieza el gigante de Europa por cansancio, calor y sed, o le hace caer el arrojo de un pueblo furioso?

"Les mirábamos y nos parecía imposible que aquellos fueran los vencedores de todo el mundo. Después de haber borrado la geografía del continente para hacer otra nueva, clavando sus banderas donde mejor les pareció, desbaratando imperios, y haciendo con tronos y reyes un juego de tirititeros, tropezaban en una piedra del camino de aquella remota Andalucía (...). Ninguna victoria francesa resonó en Europa tanto como aquella derrota, que fue sin disputa el primer traspié del imperio."

Galdós pone voz a la Historia, le da vida y color a unos hechos que fueron decisivos para el futuro de España.  Los Episodios Nacionales deberían ser considerados como la mejor saga de novela histórica en lengua castellana. 

Y como remate final, la brillantísima metáfora de un estúpido noble español, símbolo del atraso de un país todavía feudal, huérfano de la Ilustración por cortesía de la Inquisición y la monarquía y su corte, como bufón de unos ciudadanos del mundo que en su día tuvieron la Marsellesa como un himno a la libertad y a la igualdad social. 

Qué pena tanto valor, tanto arrojo, tanto esfuerzo y sufrimiento de un pueblo honorable y fuerte que consigue echar fuera al invasor de su tierra para acabar luego en las garras del deleznable y retrógrado Fernando VII, su Santa Inquisición, sus diezmos, sus inútiles cortesanos y su salvaje represión e injusticia. Qué rabia.

"(...) la honra de presenciar la rendición fue otorgada a la tercera y a la de reserva, por una de esas injusticias tan comunes en nuestra tierra, lo mismo en estos días de vergüenza que en aquellos de gloria."

Y con esta última entrada, terminamos la lectura comentada de Bailén

12 comentarios :

  1. Ayy qué emocionante ha estado este final, indeed!
    A mí el momento en el que ganan la batalla prácticamente porque tienen sed y los franceses estaban defendiendo el pozo me dejó anonadada.
    Y Gabrielillo leyendo las cartas mientras a su alrededor están todos luchando es una escena que también me encantó, porque es tan real como la vida misma: cuando manda el corazón, da igual que se estén pegando tiros a medio metro de donde estás tú, jejeje
    El momento del señorito (futuro esposo de Inés) cuando le está contando a su madre sus "aventuras" y sus nuevas "ideas" es de traca también :))

    En fin, que este episodio creo que me ha gustado tantísimo como el anterior, he quedado encantada. Y encima le hemos dado "pal pelo" a Napoleón, jijiji

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  2. Qué bien lo has explicado: es totalmente imposible dejar de leer en los capítulos finales.

    Es maravilloso como nos cuenta la batalla (y lo digo yo, que no soporto estos capítulos normalmente), los movimientos de las tropas, las decisiones tácticas (muy acertadas, por cierto) del bando español (¿os acordáis de las del almirante francés en Trafalgar?), las reacciones del francés (efectivamente hay mucho respeto por el enemigo en este texto), y lo que más me ha gustado, el saber que en una batalla casi importa más que todo esto, factores como el hambre, el calor y la sed.

    De hecho da la impresión de que fue un factor decisivo, porque mientras a los españoles les proporcionaban agua (en la medida de lo posible, que era poco, pero a riesgo de su propia vida) los habitantes de Bailén (una vez más, se hace mención a la valentía de las mujeres), a los franceses se les negaba el pan y la sal y hasta se quemaban cosechas para no facilitarles lo más mínimo.

    La escena del mayorazguito y los franceses... lo mejor de lo mejor, la estuticia del señorito andaluz frente a los extranjeros que se ríen abiertamente de él y le dicen cosas como ¿Y tú, sabes torear? y él, sin darse cuenta.

    Y sí, menudo ejército de aficionados, que consigue vencer a un ejército imperial. Cuesta imaginar que en España se pueda crear un ejército de la nada en cosa de dos meses y más aún, pensar en lo que debían reírse los franceses al ver a un grupo de gente sin ni siquiera uniformes. Quizá eso contó a favor de nuestras tropas.

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  3. Me ha dejado sin aliento la narración sobre la última batalla y lo básico y realista del asalto a la Noria. ¿Quién se iba a preocupar de la gloria de España cuando la sed era mucho más importante? La valentía y el arrojo son los sinónimos del ansia de supervivencia y nuestro narrador que es ya un hombre tiene sus momentos de debilidad con Inés, pero nos ha dejado claro los hechos de dicha batalla y el sentimiento general de ser "mejores" que debe prevalecer después de ganar una batalla.

    Gabriel que es un buenazo ni siquiera se enfada con José Bonaparte, considerándole un pobre desgraciado y la verdad es que tuvo que ver muy poco con nuestra historia.

    Santorcaz la va a liar seguro en la próxima, pero eso ya lo veremos con nuestra próxima lectura. Pero lo que me resulta aún más interesante esa pequeña referencia a la diplomacia a la que nos parecen dirigir los próximos pasos de Gabriel. Estoy deseando ver cual va a ser su papel en la próxima aventura de nuestra historia.

    Deseando empezar el próximo.

    Un saludo.

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  4. Ay sí, se me había olvidado la referencia a las mujeres, que no estaban en primera línea, pero desepeñaban funciones vitales en la retaguardia, como por ejemplo llevar las provisiones a los soldados...
    La verdad es que no era perfecto, pero para ser un ejército de pobres diablos que por su cuenta y riesgo se dejaron caer por allí, se organizaron bastante bien (y el resultado lo confirma!).

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  5. Hablando de Santorcaz ¿no os parece un personaje fascinante? Tanto es un revolucionario que introduce ideas modernas (y muy necesarias) en el país, como el que se junta con toda la chusma en cuánto recibe el mando en el ejército

    ¿Cuáles serán sus verdaderas intenciones respecto a Inés? ¿Solo aprovecharse de ella como forma de casarse con Amaranta? ¿Le importa algo su hija?

    Qué personajes, son fascinantes ¿verdad? Porque el condesito.... ya es mi preferido, junto a su profesor "el inútil alejandrino".

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  6. Por todo lo que comentáis, se confirma mi idea de que leer los EP es ya imprescindible para cualquier estudiante de Historia o aficionado a la misma. A mí Galdós me parece, además de autor, humanista y pensador, de lo mejor que hemos visto nunca como escritor de novela histórica. Y aunque no fuese ese quizás su objetivo, lo cierto es que así es.

    Sí es que es buenísima la figura del tontolaba de don Diego. Viene perfecta para poner en evidencia la obsolescencia y la ridiculez de aquellos que se llamaban "grandes de España" y no eran más que unos inútiles, la mayoría casi analfabetos, oscurantistas, tan alejados de los personajes ilustrados de su siglo, que deberían mover al país hacia el progreso y lo único que hacían era vivir de rentas y poco más.

    ¿No os da mucha rabia que el pueblo se sacrifique así, con tal valentía y honor, para acabar luego en las manos de Fernando VII? Qué penita.

    Pues sí, comparto vuestras inquietudes con Santorcaz, a ver por dónde nos sale este hombre en los próximos EP. Es verdad que es un personaje que confunde, porque es capaz de hacer discursos de libertad e igualdad, y después sale con lo peor. Y hasta Gabriel dice que no le gusta nada, que no se fía. A ver...

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  7. Sí, a mí me mata pensar que todo ese sacrificio sea por el peor rey español de todos los tiempos, y qué bien se lo pagó al pueblo, el muy sinvergüenza.

    Y sí, Galdós es fundamental, pero en todo, cuando te lees una novela "psicológica" suya te das cuenta que hasta La Educación Sentimental de Flauvert, es de
    segunda.

    La crítica a la nobleza no puede ser más certera y más divertida, insisto que lo que me reí con lo de "y tú sabes torear?" de los franceses...

    Una cosa ¿qué era lo que la viuda esa había donado al ejército???

    Y otra ¿qué valientes eran todos, no?


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  8. No leo nada de Galdós desde La desheredada, y la verdad es que nunca me habían llamado especialmente la atención los episodios hasta ahora, que voy leyendo reseñas que los ponen más que bien...
    Besos:)

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  9. Ya te comenté en las anteriores que le tengo ganas...pero así aprovecho a felicitarte el año! feliz año!
    Un beso!

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  10. Sara: Pues como ves, andamos haciendo lecturas conjuntas de los EP de Galdós así que si te animas no dudes en apuntarte a la próxima. Piensa que se pueden leer de manera independiente. Bss

    Lesincele: Ah, qué mejor una entrada de Galdós para felicitar el año nuevo, ¡qué buen gusto! Un besote muy grande y feliz año nuevo. A ver si en el 2014 te animas y te unes a las lecturas conjuntas de los EP ;-)

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  11. De Galdós leí alguna novela suya, como Fortunata y Jacinta pero tengo una gran deuda con él como son sus episodios nacionales, pues este año hubo algún reto por la blogosfera pero no me apunté, y no es porque no quisiera pero es que no se puede estar en todo. Bss y feliz año 2014.

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  12. Al final ya la he terminado y me ha gustado. Gabrielillo siempre metido en historias.

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