jueves, 27 de febrero de 2014

La librería encantada de Christopher Morley

Roger y Helen Mifflin han abierto una pequeña librería en Brooklyn. Es un negocio de compra-venta de libros, bastante destartalado y peculiar, con las estanterías abarrotadas de viejos ejemplares y algunos clientes leyendo a placer por los rincones. No sólo tiene al canino Bock para guardarla, sino que además dispone de su propio club de debate, el club de la mazorca, y de la promesa de estar encantada. Roger y Helen no necesitan más para ser felices. Y eso que todavía se han topado con la hermosa Titania, su encantadora nueva dependienta, con Aubrey, su valiente publicista y protector, y el extraño misterio del Cromwell desaparecido dos veces.

"ESTA LIBRERÍA ESTÁ ENCANTADA
por los espectros de tanta gran literatura
como hay en cada metro de estantería.
(...)
Busque, amigo, busque cuanto guste,
pues bien claros están los precios. 
Y si quieres preguntar algo, hallará al dueño donde
el humo del tabaco se torne más espeso.
Compramos libros en efectivo.
Tenemos eso que usted busca,
aunque usted no sepa aún cuánto lo necesita.
La malnutrición del órgano lector es una enfermedad seria.
Permítanos prescribirle un remedio.
R. & H. MIFFLIN,
propietarios"


La librería encantada es la segunda parte de La librería ambulante, ambas del siempre ingenioso Christopher Morley. Pero pese a su prometedor prólogo y a sus extraordinarios primeros capítulos, queda un poquito a la zaga de su predecesora. Y no es que la prosa de Morley desmerezca o decaiga, ni mucho menos, sino que cualquier comparación con la saga de Redfield y el encanto rural de La librería ambulante... Pues eso, que resulta odiosa.

La encantadora librería de Brooklyn (algo llena en exceso de humo para el gusto del lector actual), el reencuentro con Roger y Helen, y las peregrinas teorías (esta vez también bélicas y pacifistas, además de literarias) del señor Mifflin, constituyen los puntos fuertes de la novela. Morley la escribe justo al finalizar la Primera Guerra Mundial, lo que da pie a su protagonista a reflexionar sobre el terrible conflicto y el proceso de paz posterior en que el Estados Unidos aportó su granito de arena. Roger echa mano de los grandes pensadores de la Historia y sus escritos para elaborar un discurso algo cándido pero lleno de pasión sobre el perdón y la condición de víctimas de todos los contendientes, de tender una mano a la Alemania vencida, de poner las bases a una paz duradera. 

"Gracias a Dios que soy librero, traficante de sueños, belleza y curiosidades de la humanidad y no un simple mercachifle ¡Aún así, cuán indefensos quedamos cuando tratamos de explicar lo que ocurre en nuestro interior."

El club de la mazorca, los debates que en él se llevan a cabo, la aparición de Titania Chapman o los anuncios de objetos perdidos, son algunos de los elementos que contribuyen al encanto de la narración. Sin embargo, hacia la mitad del libro, la trama se simplifica, los adorables señores Mifflin casi desaparecen de escena, y Aubrey se hace con el protagonismo de una historia de espionaje y misterio que, aunque provista de buen sentido del humor e impecablemente orquestada, resulta algo ajena al espíritu de aquel Parnaso que encantó a los lectores.

Sin embargo, la librería encantada de los Mifflin tiene tanto encanto y personalidad que en los primeros capítulos de la novela una espera encontrarse de un momento a otro a Helene Hanff haciendo sonar la campanilla de la puerta al entrar en ella. 

Lector, una historia con mucho encanto y metaliteratura para los amantes de las librerías peculiares y los misterios con libros incluidos.


Si quieres conseguir un ejemplar, haz clic en los siguientes enlaces:
La librería encantada

martes, 25 de febrero de 2014

Ganadoras Mugs and Books

Reunidas las juezas, y tras una ardua deliberación de varios días y muchas tazas, tenemos el placer de anunciaros (sin orden significativo) las tres fotos ganadoras de Mugs and Books.

Redoble de tambores...

Las ganadoras


Nos gusta porque juega con el concepto y el título, esa brevísima y espress historia del tiempo.


Nos gusta porque ha conseguido en una imagen trasmitir incluso parte del contenido del libro.


Nos gusta por la composición, el juego de sombras y el concepto de hermanas.

Ruego a las tres damas ganadoras que me envíen cuando puedan un correo a serendipia.monica@gmail.com con su dirección postal para que pueda hacerles llegar el detallito sorpresa de premio.

Y como nos ha resultado tan difícil elegir tan solo tres de las muchísimas y estupendas fotos que habéis presentado a concurso, nos ha parecido justo que conociérais nuestras finalistas. Aunque sin premio, reciben especial mención del jurado...


La inocencia y la felicidad de la infancia contrapuesta al horror que sufrieron los niños en los campos de concentración. Nos gusta por la contraposición de conceptos.


Nos gusta por la luz exterior, los colores, los tréboles y lo bien que evoca el espíritu del libro.


Nos gusta por la composición en vertical, la taza casi parece estar colgando del libro sobre un fondo verde marino musgoso.

Muchas gracias a todos los participantes por haber salido a jugar un ratito con entusiasmo y tan buenas ideas. Ha sido un placer poder curiosear por entre vuestras estanterías y alacenas, y comprobar que los lectores compartimos mucho más que las páginas de un buen libro.

¡Gracias por ponernos tan difícil la elección de las ganadoras!

Y gracias a mis dos juezas sobornables y encantadoras, Isi y Loquemeahorro, sin las que me hubiese resultado imposible elegir entre tanta y tan estupenda taza.

También te gustará: Galería de Mugs and Books

jueves, 20 de febrero de 2014

La liga de los pelirrojos de Arthur Conan Doyle

Cuando John Watson se pasa de visita por el 221 de Baker Street, se encuentra a Sherlock Holmes junto a un corpulento caballero pelirrojo llamado Jabez Wilson. Mr. Wilson es un discreto prestamista londinense que necesita de los servicios del gran detective para resolver el misterio de su recién perdido empleo, copiando el primer tomo de la Enciclopedia Británica, en La liga de los pelirrojos. 

"Todo empezó por aquí. Léalo usted mismo, señor.
A la liga de los pelirrojos: (...) se ha producido otra vacante que da derecho a un miembro de la liga a percibir un salario de cuatro libras a la semana por servicios puramente nominales. Pueden optar al puesto todos los varones pelirrojos, sanos de cuerpo y de mente, y mayores de veintiún años."


El año pasado, Anaya tuvo el acierto de editar el relato de Sherlock Holmes La liga de los pelirrojos, de Arthur Conan Doyle con ilustraciones del genial Iban Barrenetxea. La edición es absolutamente perfecta, desde su formato de gran tamaño hasta las extraordinarias ilustraciones de Barrenetxea, sin olvidar sus cuidados textos y la innegable gracia de este caso del detective por antonomasia. El resultado es un libro pensado para el total disfrute del lector, en más de un sentido.

No importa si el lector es fan o no de Holmes, ni siquiera si jamás ha leído ni una sola de sus aventuras, lo cierto es que La liga de los pelirrojos es un relato recomendable para todos los públicos. Una edición fantástica, un caso curioso, mucho sentido del humor y algunas deducciones sorprendentes convierten esta lectura en una pequeña joya de nuestras bibliotecas.

Lector, para leer de noche junto a la chimenea un día en el que necesitemos de especial consuelo. (Nota: Se puede prescindir de la chimenea, pero no del libro ni de su consuelo).

Puedes ver algunas de las estupendas ilustraciones de este libro en el Blog de Iban Barrenetxea

También te gustará: Un problema de tres pipas; El gran retorno; Elemental, querido Chaplin

Si quieres hacerte con un ejemplar, haz clic en los siguientes enlaces:
La liga de los pelirrojos (para Kindle)
La liga de los pelirrojos (en papel)

lunes, 17 de febrero de 2014

La reina se va de viaje de William Kuhn

La reina Elizabeth II está algo alicaída, se siente triste, tiene la sensación de haber quedado relegada a un mero símbolo nacional, a una inútil. Y es curioso que sea precisamente ahora, casi diez años después de la muerte de Lady Di, cuando la monarquía alcanzó las más altas cotas de impopularidad entre los británicos, cuando le ha sobrevenido la tristeza. La única que quizás se haya percibido del cambio de humor de la reina haya sido Shirley McDonald, su encargada de vestuario durante más de veinte años. El mayor Thomasson, caballerizo real, ajeno a los sentimientos de su Majestad, tampoco acaba de encontrarse bien del todo desde que volvió de Irak, donde perdió a su mejor amigo. Lady Anne, dama de la reina, lo acoge bajo su protección, quizás porque es incapaz de reconocerse a si misma lo mucho que echa de menos a su hijo Dickon, valiente activista de Greepeace. Y en las caballerizas de palacio tampoco parece haber mucha felicidad; la hermosa Rebecca anda siempre enfurruñada pese a que el ingenioso y encantador Rajiv hace todo lo posible por ponerle una sonrisa en la boca. Y aunque la idea de la escapada no fue idea de Rebecca, quién ni siquiera alentó a la reina, Elizabeth II va a aprovechar una serie de circunstancias relacionadas con un caballo al que le gusta el cheddar, para marcharse en busca de los recuerdos más felices del pasado. Shirley, Thomasson, Lady Anne, Rebecca, Rajiv y William, el mayordomo, pese a que el personal de su majestad jamás se mezcla, harán una excepción y unirán esfuerzos y viejas lealtades para ir en su busca antes de que los medios de comunicación se enteren del periplo de la reina. 


La reina se va de viaje es una agradable novela sobre una reina que desafía al protocolo para encontrarse a si misma y recuperar la fe en lo que es. Pero también es la historia de las personas que salen en su busca porque de verdad la aprecian: un puñado de hombres y mujeres que llevan años conviviendo con una inacabable soledad y que, ahora, de repente, a raíz de un incidente tan imprevisto como la fuga de su Majestad, aprenden que abrirse a los demás tampoco resulta tan terrible como habían pensado.

Personalmente, elegí La reina de va de viaje algo influenciada por el buen recuerdo que guardo del libro de Alan Bennett, Una lectora nada común (que por cierto, aparece mencionada en esta novela en una situación muy graciosa), esperando encontrar una novela del más puro humor británico. Descubrí, un poco tarde, que el autor, William Kuhn es, en realidad, norteamericano y quizás por eso -pese al profundo amor y respeto que asegura tener (y demuestra) por la cultura británica y la ciudad de Londres-, La reina se va de viaje no ha resultado ser tan británicamente divertida como me esperaba.

Es cierto que se trata de una novela divertida, llena de situaciones cómicas basadas en un inteligente equívoco de roles y un delicado equilibrio de circunstancias, muy alejada de la comedia norteamericana. Pero no acaba de tener ese temple genuino de humor británico de, por ejemplo, El mayor Pettigrew se enamora o la ya mencionada Una lectora nada común (por citar dos títulos contemporáneos), que tanto me habían gustado. A Kuhn, como escritor, se le nota que no acaba de sentirse a sus anchas en las profundidades de otra cultura (el humor es la máxima expresión de una civilización), y se le nota sobre todo en los diálogos: buenos, contundentes, graciosos, pero un pelín forzados a la hora de trasmitir ese humor tan inglés de Wodehouse, Fitzgerald, Gibbons o Waugh. O quizás he pecado de demasiado quisquillosa y susceptible en mi lectura, advertidos quedáis. 

De todas formas, La reina se va de viaje es una novela muy divertida y bien tramada, con unas situaciones ingeniosas y bien resueltas y unos personajes profundamente humanos y conmovedores por su sincera vulnerabilidad. William Kuhn acierta completamente al no descargar todo el peso de la trama en un único personaje y su acción (la reina y su huida), sino que muy hábilmente despliega toda una serie de protagonistas, llenos de carisma e interés, que aportan el condimento perfecto a su novela. La historia se convierte así en una obra coral de excelente ritmo y mayor encanto, que incluso se permite, con muy buen tino, alguna reflexión interesante y acertada sobre el pueblo británico y su expresión del duelo a lo largo de los dos últimos siglos. 

Lector, aquí tienes una divertida y delicadamente conmovedora novela para un viaje de placer sin moverte de tu sillón preferido. 

Nota para los más curiosos: Sí, la reina habla de su annus horribilis, de Lady Di, de sus cuatro hijos, de su marido, de sus perros y hasta de su predilección por seguir las costumbres de su abuela la reina Victoria.


Si quieres conseguir un ejemplar haz clic en los siguientes enlaces:
La Reina se va de viaje (para kindle)
La Reina se va de viaje (en papel)

viernes, 14 de febrero de 2014

Proyecto Isi en febrero: love is in the air (and in my library)

Iba a empezar diciendo que no me gustan las novelas de amor. Pero luego he pensado en Cumbres borrascosas o en Doctor Zhivago o en Anna Karenina o en Orgullo y Prejuicio o... Y he tenido que borrar la frase porque me he dado cuenta de que es mentira. A todos nos gusta encontrar una buena historia de amor en una gran novela.


Como decía una canción (o eso creo), el amor, en realidad, está en todas partes. Y no creo que nuestras estanterías se libren de eso. Incluso en las estanterías del lector más cínico me apuesto lo queráis a que hay alguna historia de amor, aunque pertenezca a un concienzudo tratado de semiología . Así que relacionado con el amor amoroso y la literatura solo os diré que...

Estoy enamorada del peso de un buen libro entre mis manos.

Siento debilidad por algunos autores y autoras.

Me tiemblan las rodillas cuando leo algunas frases, algunos párrafos, algunas páginas.

Siento un cariño muy especial por novelas tan repletas de encanto que me faltan las palabras para describirlas.

Confieso haber jurado amor eterno a los clásicos de la literatura, pese a mis infidelidades.

Nadie me enternece tanto como Saint Exupery, Jean Webster o J.M. Barrie.

He roto y me he reconciliado con la novela histórica en incontables ocasiones.

Hay libros que me siguen pareciendo una declaración de amor por la literatura.

Pensar en separarme de algunas ediciones hace que se me parta el corazón.

Todavía suspiro al volver a leer algunas obras.

Me apasiona leer a los autores más apasionados.

Estoy convencida de que el amor eterno existe entre las dos cubiertas de un libro.

Y sí, lo reconozco, tengo mal de amores con la letra impresa.

jueves, 13 de febrero de 2014

Resultado sorteo "Ajedrez para un detective novato" de Juan Soto Ivarz (Algaida)

Y sin más dilación, a continuación os desvelo el ganador de un ejemplar en papel de "Ajedrez para un detective novato" de Juan Soto Ivarz, cortesía de Algaida Editores y con la colaboración del blog Momentos de Silencio Compartido.

El ganador es...



Mar Lago

Felicidades, Mar. Envíame un correo con tus datos y dirección postal a serendipia.monica@gmail.com para que pueda hacerte llegar el libro. Tienes hasta el día 15 para reclamarlo.

¡Muchas gracias a todos por participar!

domingo, 9 de febrero de 2014

La caída de Arturo de J.R.R. Tolkien

La caída de Arturo es un poema inacabado que el profesor J.R.R. Tolkien escribió en verso aliterado "norteño" del siglo XIV (poesía de tradición oral, véase Beowulf), una forma poética que le gustaba especialmente y que encontraba perfecta para la posteridad de los mitos legendarios anglosajones. Siguiendo la tradición artúrica y las fuentes de Geoffrey de Monmouth y Thomas Mallory, Tolkien narra las últimas gestas del rey Arturo. 

El rey Arturo lleva demasiado tiempo ausente de su reino, la guerra le ha llevado cada vez más al Este y ahora, cansado y sin Lancelot, pero todavía rodeado de sus fieles y valientes, sabe que le ha llegado la hora de volver. El traidor Mordred ha dado un golpe de Estado en Camelot y tiene a la reina Ginebra en su poder. Arturo y sus caballeros galopan veloces de nuevo hacia el Oeste para recuperar su reino y salvar a la hermosa y desdichada reina.


Nos cuenta su hijo Christopher que J.R.R. Tolkien empezó a escribir La caída de Arturo hacia 1930 pero que jamás lo terminó pese a la insistencia de los amigos que tuvieron el placer de leerlo. No era extraño que el profesor Tolkien dejase obras inacabadas, seguramente debido a su constante manía perfeccionista de repasar y hacer cambios por millonésima vez en todo lo que escribía,  pero también porque su imaginación inquieta ya había perfilado la idea de la Tierra Media, tarea creativa que iba a requerirle por muchos años. 

"Me encanta escribir en verso aliterado, aunque he publicado poco más allá de los fragmentos que aparecen en El señor de los anillos, salvo The Homecoming of Beorhtnoth." (Cartas de J.R.R. Tolkien, nº 165)

No negaré que este extraordinario poema tiene un encanto añadido para los rendidos lectores de El señor de los anillos: no solo su composición recuerda a las baladas de esta novela, sino que, además, el vocabulario, las metáforas, las imágenes, la belleza, los paisajes, las arengas antes de la batalla y las referencias históricas resultan sumamente familiares al universo de la Tierra Media; como si Tolkien fuese consciente de integrar tanto El señor de los Anillos como las leyendas artúricas, en un mismo cuerpo histórico (y geográfico) legendario anglosajón. 

"(...) las tierras solitarias. Y así al fin llegaron
a las márgenes del Bosque Negro bajo las sombras de las montañas:
desolación tras ellos, taludes delante;
en las solitarias colinas, siempre ascendente,
amplio e indómito, yacía el bosque vedado."

"El interminable Este airado despertó,
y un trueno negro, nacido en mazmorras
bajo montañas amenazadoras sobre ellos se agitó."

"(...) a Ginebra la dorada de miembros brillantes,
tan bella y cruel cual mujer elfo."

Minotauro, con gran acierto, edita de la mano de Christopher Tolkien y con la estupenda traducción de Eduardo Segura y Rafael Pascual (atención a la Nota de los traductores de las últimas páginas) una de las obras más esperadas de la bibliografía inédita de J.R.R. Tolkien. Los lectores ya conocíamos de su existencia por la recopilación de cartas (otro extraordinario acierto de Minotauro, que me encantaría que volviese a editar) y la biografía de Humphrey Carpenter, y por eso lo de "una de las obras más esperadas". La presente edición (Minotauro, 2013) resulta imprescindible para los lectores de Tolkien: por el poema, por la introducción de Christopher Tolkien, por la reproducción de una página del original y por las estupendas reflexiones posteriores (El poema no escrito y su relación con el Silmarillion, entre otros).

Lector, un libro imprescindible si te has rendido a la Tierra Media y a su creador. Y cuando digo "libro" es porque no me refiero solo al poema inacabado.


Si quieres hacerte con un ejemplar haz clic en el siguiente enlace:
La caída de Arturo

viernes, 7 de febrero de 2014

Galería Mugs and Books

Para facilitar el trabajo de las juezas y que todos podamos ir disfrutando, iré poniendo aquí una galería de fotos que participan en el concurso de Mugs and Books.

No estarán todas las fotos pero bajo cada una de ellas aparece el nombre del autor/a con el enlace a su entrada y allí sí que las podréis ver todas.

Recordad que podéis participar hasta el 14 de febrero, que debéis hacer entrada en vuestros blogs y enviarme el enlace de la misma, y que en Twitter debéis usar el #MugsAndBooks para presumir de fotos. Gracias a todos por participar!!!





Cartafol en O meu cartafol



Lluvia Beltrán en #MugsAndBooks


Alicia Cerezuela en #MugsAndBooks

José C. Vales en #MugsAndBooks (fuera de concurso)


Vlixes Stolatus en #MugsAndBooks


Ana GR en #MugsAndBooks


Daniel Díaz en #MugsAndBooks


Desirée Ruiz Pérez en #MugsAndBooks


Mónica-Serendipia en Serendipia (fuera de concurso)


Mientras Leo en #MugsAndBooks


Rober Suárez en El Desván de las Palabras


Cristina_Roes en MiMar de Letras



Marilú en Cuentalibros


Sabela (7 años) en #MugsAndBooks


Marta en #MugsAndBooks


Jara en Tomando café


David Orell en Kassius 9


CrisQuejica en Soy Quejica


Antonia Romero en #MugsAndBooks


Mar en La Bitácora


Semi_Lau en En algún lugar





Mayte Esteban en #MugsAndBooks


Nube Cleyra en Cajita de Capítulos


Emma Bovary en Loca por leer








Censura siglo XXI en Censura siglo XXI