miércoles, 12 de agosto de 2015

Papá Goriot, de Honoré de Balzac

En la horrible, sucia y mezquina pensión de la viuda Vauquer (espejo de su negocio), en el corazón del París de Luis XVIII (1814-1824), pasa sus días el viejo Goriot, un comerciante de harinas jubilado que hizo fortuna en los días de la Revolución. Goriot solo vive por la felicidad y el amor que le tiene a dos hijas, Delphine y Anastasie, consentidas, superfluas, vanas e insensibles a nada que no sea su propia vanidad. Ambas están casadas, una con un miembro de la nobleza francesa y la otra con un banquero, y ambas han echado de casa a su padre y se averguenzan de que las vean con él en público; sin embargo no sienten el mismo pudor cada vez que necesitan pedirle dinero. Los compañeros de Goriot en la pensión Vauquer no saben nada de él ni de sus hijas, le desprecian y se ríen del pobre señor, hasta que llega Eugène de Rastignac, un joven estudiante de derecho al que su familia (pobres campesinos pertenecientes a la rama más humilde de cierta familia noble) han enviado a París con el esfuerzo de todos sus ahorros. Eugène es ambicioso, no piensa más que en triunfar, en que París se le rinda a sus pies. Cuando se cruza en el camino de las hijas de Goriot, Eugène empieza a comprender la grandeza y la locura de un hombre que lo ha dado todo por amor (sus padres también lo han hecho por él; "He sabido lo que era ser pobre al querer darle la fortuna a mi hijo", le escribe su madre), pero también que triunfar como él anhela en ese París corrupto y podrido de la Restauración no es compatible con los altos conceptos de honor y justicia que su juventud y su apasionado romanticismo le hacen llevar por bandera. 

"-Pero -dijo Eugène con cara de asco-, su París es un estercolero.
-¡Y qué estercolero! -contestó Vautrin- Los que se ensucian  en coche son gente de bien, los que se ensucian a pie son chusma. Tenga la desgracia de hurtar una nadería, os señalarán con el dedo en la plaza del Palacio de Justicia como una curiosidad. Robe un millón y en los salones le tendrán por un modelo de virtud."


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Esta es la edición que he tenido el placer de leer, Editorial Proa (Grup 62), de marzo de 2001. La excelente traducción a cargo de Maria Bohigas.

Honoré de Balzac publicó Papá Goriot en 1835, como parte de su obra La Comedia Humana, por eso es una novela abierta tanto en su principio como en su final, pese a constituir una historia en sí misma que el lector puede leer de manera independiente. Balzac, además de novelista, filósofo, sociólogo y pensador era un extraordinario historiador, de ahí su talento y su interés en describir la vida y las costumbres del París de su época. Las novelas de Balzac no solo tienen valor literario sino que han resultado de una importancia inestimable para comprender su tiempo, las fuerzas contradictorias de la Restauración Borbónica y la Monarquía de Julio. No sé si Papá Goriot debe entenderse como una novela costumbrista, aunque sí debe leerse en el contexto y el espíritu de la época en el que tan brillantemente lo enmarca Balzac: ese París embrutecido, corrupto, vil, desilusionado de la Restauración Borbónica y el reinado de Luis XVIII (1814-1824). La desilusión de los personajes de Balzac es la desilusión de los franceses que vivieron (y creyeron) en la Liberté, Égalité y Fraternité de la Revolución Francesa y su primera República. 

"La corrupción predomina, el talento escasea. Por tanto, la corrupción es el arma de la mediocridad que abunda."

Por eso Papá Goriot es la historia de un padre con dos hijas que reflejan el París de las clases altas del momento (nuevos ricos, vieja nobleza) pero también el escenario de una ciudad que ya no cree en nada y cuyos jóvenes recién llegados aprenden pronto que el trabajo honesto no les procurará el éxito que desean. Balzac llegó a París en 1814 y, ambicioso y arribista, como su personaje Eugène de Rastignac, también soñó con que la ciudad indómita se rindiese a sus pies. En la novela aparecen los temas recurrentes de Balzac, escenas de la vida privada, la paternidad (Balzac creía que era poco probable que los padres tuviesen las hijas que se merecían), personajes que aparecen en otras de sus novelas de La Comedia Humana, etc., pero sobre todo refleja el mundo propio del autor, un mundo en constante cambio, jamás estático, siempre en una transformación perpetua.

"París es París, ¿entiende? Esta frase explica mi vida."

La prosa fluida y enérgica de Balzac, vibrante y dinámica como su propio universo, se lee con fruición. El autor retrata con maestría y mucha viveza a personajes y escenarios posibles de la época y, aunque crítica los excesos novelescos románticos de Eugène Sue o de Victor Hugo, reconoce finalmente que la realidad que viven sus personajes en el París real de la Restauración ya es lo suficientemente dramática y novelesca como para añadirle más. Aunque el ritmo de la narración fluctúa y la descripción inicial de la pensión Vauquer hace temer lo peor al lector, Papá Goriot es una novela que el lector disfrutará por su valor literario, su valor histórico, la crítica social (fácilmente extrapolable a nuestros días) y los dilemas morales del joven Rastignac.

Lector, supera valientemente la descripción inicial de la vil pensión Vauquer y disfruta de este estupendo Balzac.

También te gustará: El paraíso de las damas; Los Buddenbrook

Nota: Las ediciones de esta novela de Honoré de Balzac han sido adaptadas a nuestro idioma bajo títulos ligeramente distintos: Papá Goriot, El pobre Goriot, El viejo Goriot, El tío Goriot... Recomiendo al lector que, si no puede leerlo en versión original, se haga con una edición reciente y de traducción cuidada.

Si quieres hacerte con un ejemplar haz clic en el siguiente enlace:
El pobre Goriot (para Kindle) (Alba Editorial)

16 comentarios :

  1. De Balzac leí Eugenia Grandet y me gustó mucho. No volví a tocar ningún libro de él aunque me gustaría y precisamente es este el que me gustaría leer. Un beso! :)

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  2. Lo leí hace bastantes años, en mi etapa francesa y me gustó muchísimo. Es un autor que me gusta.
    Besos

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  3. Es un autor del que no he leído nada pero tampoco me tienta demasiado, al menos de momento
    Besos

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  4. Lo leí en el instituto. Estaba en la lista de lecturas obligatorias para tratar el siglo XIX. Lo contrastamos con "Madame Bovary" y "Germinal". Recuerdo que me parecieron lecturas duras, de las que te abren los ojos- incluso a la edad de 17 años, jaja.
    besos

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  5. De este autor solo leí La prima Bette, hace muchos años en vacaciones y me acuerdo no solo de aquel genial viaje sino de los enredos y lo bien contado que estaban. No volví a leer nada, esas cosas que pasan. No es mala día recuperarlo.
    Besos

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  6. No he leído nada de este autor y la verdad que siemrpe le he tenido una poco de respeto. Pero tu reseña ha hecho que me interese por este libro y me da una visión distinta de la que tenía.

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  7. Lo de las traducciones es para tenerlo muy en cuenta, tengo otro Balzac por delante a este, una vez lo lea Goriot tiene muchas papeletas. Me ha gustado como has destacado el estilo y la aportación literaria del autor.
    Un besito

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  8. ¿Eugène? ¿Quién es Eugène? Uxío, querrás decir :P Hiciste bien en hacer hincapié en lo de las ediciones y traducciones, ¡menudo lío encontrar una decente!

    El libro ya sabes que me gustó (una vez superada la tediosa descripción inicial. Cuando lo empecé no veía la luz al final del túnel! jaja), pero sin más. Retrata muy bien la sociedad parisina pero creo que naufraga un poco cuando se trata de la trama inicial. El punto fuerte, sin duda, el final.

    Un beso! :)

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  9. Todavía recuerdo como nos lo hacía leer nuestro profe de Historia Contemporánea en el instituto, como complemento de las clases... ¡Qué tiempos aquellos! Debería releer a Balzac; me has "abierto el apetito" ;D Abrazos.

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  10. No lo conocía la verdad y no sé yo si es mucho para mi.
    Un beso!

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  11. No sé si me iba a gustar Balzac y tengo miedo de que la respuesta sea 'no' así que de momento prefiero centrarme en otras lecturas quizá más 'superfluas'.

    Besos.

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  12. Chema: Me decidí por esta lectura porque me interesaba justo ese momento histórico en el que la sociedad se debatía entre el desencanto por la traición napoleónica y el malestar por el retorno borbónico. Lo he disfrutado mucho. Bss

    Laky: Anda, me ha gustado eso de "mi etapa francesa", es verdad que a veces nos encandilamos con un área geográfica literaria determinada y allí nos quedamos tan a gusto. Ya sabes que yo soy mucho de literatura británica pero los Grandes son los Grandes, sin importar las fronteras. Bss

    Tatty: Pues para iniciarte te recomiendo este "papá Goriot" porque de verdad que te mantendrá pegada a sus páginas por esa crítica social que contiene y por los personajes. Mucho más entretenido de Zola. Bss

    Agnieszka: A veces me asombro de las cosas que leíamos en la adolescencia, no me extraña que muchos acabasen odiando la lectura. Los clásicos siempre se merecen una visita cuando cumplimos algunos años más, ¿verdad? Bss

    Norah Bennett: Pues justo estuve dudando entre "La prima Bette" y este Goriot, al final, Letras con la sopa y yo decidimos Goriot y genial. Así que nos apuntamos a la prima para la próxima. Bss

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  13. albanta: No tengas miedo ni prejuicios, Balzac es claro y accesible, además desarrolla unas ideas y unos personajes, una crítica social, que te gusta y a la que en seguida te haces pese a la diferencia de siglos. Bss

    Marilú: Reconozco que me decanté por Goriot antes que por otros títulos del autor por el momento histórico en el que situaba la historia, me apetecía mucho ese París repentinamente borbónico de nuevo después de la Revolución Francesa y después de Napoleón. Genial la contraposición entre alta sociedad de nuevos ricos y la de los viejos aristócratas arruinados. Y sí, ojo con las traducciones porque a veces de ella depende que la lectura sea buena o pésima. Bss

    Letras con la sopa: ¡Uxío! ¡Es verdad! Ya se me había olvidado. Hice la reseña después de terminar la lectura pero la tenía guardada y ya ni me acordaba de nuestro Uxío (oye, me encantó la lectura simultánea en dos lenguas distintas).

    Sí, cierto que comentamos que no era tan especialísimo, quizás deberíamos entender la grandeza y el mérito de Balzac más por el conjunto de su "comedia humana" (de la que forma parte nuestro Uxío). Ya sabes que a mí me encantó esa crítica social que no deja títere con cabeza. Bss

    Marisa: ¿Verdad? Es una lectura genial para comprender la sociedad y el momento histórico de esa Francia que está desencantada con el retorno de los Borbones, tristes porque perdieron aquel grito de libertad de la Revolución Francesa, traicionados por un Bonaparte que acabó por convertirse en tirano. Merece la pena darle otro repasito a Balzac, esta vez por gusto y con tiempo. Bss

    Lesincele: No le tengas miedo, piensa que vale como novela histórica, o mejor, como novela costumbrista y de crítica social en un contexto histórico del París de principios del XIX. Seguro que has leído cosas más densas, Balzac es claro y luminoso. Bss

    Azalea Real: A veces, las vacaciones son un buen momento para atreverse con libros más complicados porque es cierto que en nuestras vidas cotidianas a veces necesitamos solamente evasión. De todas formas, ya te advierto que Balzac es muy sencillo de leer, incluso más que Zola. Bss

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  14. Hola Mónica!. Te agradezco tu esmerada reseña. Yo intenté leer alguna vez a Balzac y me resultó impenetrable, o me cansó su exagerado costumbrismo.
    Los años han pasado y con ellos la necesidad de "fuegos artificiales" en los libros que leo.
    Voy a buscar una buena edición, que allí muchas veces radica el secreto, la llave para que se abra la puerta. Me pasó con Moby Dick, y con otros. A veces la traducción -ese arte minusvalorado- es la clave.
    Muchas gracias por despertar mi curiosidad

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  15. Este no lo he leído todavía así que me lo anoto. El viejo/ tío/padre/pobre Goriot... Qué variedad de títulos, lo que nos recuerda las dificultades e importancia de una buena traducción, ¿verdad?
    Besines,

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  16. Josebla: ¡Justo! Creo que muchas veces, los que no podemos leer en versión original dependemos muchísimo de una buena traducción. Por suerte, las editoriales están estrenando nuevas ediciones de los clásicos que son geniales. Creo que "papá Goriot" bien se merece una segunda oportunidad. Gracias a ti.

    Carmen: Sí, justamente es lo que hablaba con Josebla, que dependemos mucho de la calidad de las traducciones y muchas veces el gran trabajo de los traductores queda injustamente en un segundo término. Una buena traducción es imprescindible para disfrutar de pleno de obras de siglos pasados. En este caso, creo que el contexto histórico y literario de Balzac es valor añadido. Bss

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