lunes, 9 de noviembre de 2015

Allí donde el viento espera, de Maia Losch

Ana empieza a estudiar Filosofía en la universidad de Montevideo cuando ya ha cumplido los 49 años. Hace tiempo que no sabe quién es ni lo que quiere, se ha perdido por el camino. Sus hijas son mayores y viven en Israel, y su marido, Ezequiel, con quien ha compartido incluso su infancia, hace tiempo que le resulta más un viejo amigo que no un compañero o un amante. Un día cualquiera, Ana sufre un accidente de coche que le provoca una terrible crisis nerviosa. Descansando en el hospital se da cuenta de que lleva siglos siendo antipática y gruñona, que está enfadada con la vida misma, que nada es lo que parece, que es incapaz de tomar decisiones. Cuando vuelve a casa nada y todo ha cambiado: Ana se permite, por primera vez en muchos años, recordar a su madre, una emigrante judía que huyó de Polonia justo antes de la invasión nazi. Quizás para reencontrarse a sí misma Ana deba reconciliarse con ese amor materno trágicamente perdido. 

"Sentí envidia; yo también quería ser capaz de neutralizar todo pensamiento que no tuviese relación al acto inmediato que me ocupara a cada instante (...). Pero eso no funcionaba para mí, como no funciona para la gran mayoría de las mujeres que conocí a lo largo de mi vida. Mi atención se encuentra generalmente disociada y es capaz de convivir a un mismo tiempo, distribuida entre la tierra, el cielo y el infierno, el pasado, el presente y el futuro."


Título: Allí donde el viento espera
Autor: Maia Losch
Editorial: Sinerrata
Colección: Sintemporánea
Año: noviembre 2013

Allí donde el viento espera es la profunda reflexión de una mujer madura que se demuestra a sí misma que es capaz de aprender a vivir de nuevo, incluso a los 50 años. Una historia profundamente femenina en la que destaca la brillante evolución de su protagonista y la sorprendente puerta al pasado que abre, sorprendentemente después de tanto tiempo, a raíz de un accidente aislado (porque "nada es lo que parece", como no se cansa de repetir Ana). Destaca, brillante y hermoso, el recuerdo de la madre de Ana, delicada, sensible, superviviente del nazismo para ahogarse en medio de la dureza de su marido y sus hijos varones. Una historia cargada de ternura que contrasta poderosamente con el presente caótico y gris de la protagonista. 

Maia Losch (Montevideo, 1971) vive en Israel desde los 25 años y Allí donde el viento espera es su primera novela. Su prosa resulta vívida, muy directa, y su mejor baza es la construcción de unos personajes tan reales que quizás lo sean. De hecho, me ha gustado adivinar ciertos trazos autobiográficos en esa vuelta a los orígenes culturales de Dalia y Clarisa, las dos hijas de Ana. No sé si al lector le sucederá lo mismo, ni si la autora ha escrito nada más que la ficción, pero me he quedado con ganas de saber más sobre esa emigración por motivos de memoria histórica (como historiadora, siempre me han interesado mucho ese tipo de movimientos migratorios y culturales); y eso que la historia de la madre de Ana ya es, en ese sentido, extraordinaria.

Lector, no importa lo gruñona que te parezca Ana al principio, escúchala porque tiene una gran historia que contarte.


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Allí donde el viento espera

16 comentarios :

  1. La tengo que leer, Mónica, que Ana sea gruñona en principio no es algo que me desagrade, un personaje con carácter siempre es bienvenido cuando tiene algo por contar. Me llama la atención que hables precisamente de ese empezar a vivir a partir de los cincuenta años de su protagonista.
    Besos

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  2. Me gustó mucho este libro, sobre todo, como bien dices, por sus personajes, tan bien construidos, tan reales. Me alegra que también lo hayas disfrutado.
    Besotes!!!

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  3. Oye pues si hasta los cincuenta estuvo tranquila...me encantaba esa premisa, la de empezar en cualquier momento ya que muchas veces oyes a gente decir que ya es tarde, me enfado muchísimo cuando oigo esa excusa, como si todo lo tuvieras que hacer antes de los treinta y tuvieras que quedarte por narices con el camino que escogiste la primera vez, ¡como si a esa edad alguien supiera algo!
    El caso es que íbamos bien hasta que apareció la madre con su historia, otra vez nazis y judíos no, por favor. Si me dices que el tramo campo concentración y guerra dura muy poco, me lo llevo para más adelante que además acabo de salir de una lectura de esa época.
    Besos (perdón por el rollo)

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  4. Anotado! Me lo llevo anotado! Me gusta mucho lo que nos cuentas, y creo que voy a disfrutarlo.
    Gracias por tu reseña. Besos

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  5. Pues sí, comparando sinopsis y las pinceladas biográficas de la autora, sí que se puede adivinar ese retazo autobiográfico. Más aún si es tan íntima y tan femenina como nos comentas. Creo que no es muy de mi palo, pero a veces disfruto con este tipo de historias de re-descubrimiento y de reinicio vital.

    Besines!

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  6. En esta ocasión no me atrae lo suficiente como para llevarmela.

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  7. Esta la tengo pendiente desde hace tiempo, tengo que intentar sacar un hueco para ella. Biquiños!

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  8. Siempre es momento para emezar a vivir, se tengan los años que se tengan. A ver qué historia me tiene que contar mi tocaya, la gruñona :)

    Un abrazo

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  9. Pues anotado queda, no lo conocía y creo que puede ser de los míos. Gracias por el descubrimiento. Un beso!

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  10. Parece apetecible, ese empezar otra vez... a esa edad... uy, mejor no sigo por esos derroteros. La anoto.
    Besucos.

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  11. Marilú: Al principio de la historia te encuentras que Ana siempre está enfadada, que tiene mucho enfado dentro, y luego, poco a poco, la ves abriéndose a sí misma, reconcilándose con el pasado, con ella misma, con los demás y con el mundo. Creo que era necesaria esa edad de la protagonista para entender todo el recorrido del personaje. Bss

    Margari: ¿A qué sí? Seguramente tiene mucho de biográfico, por esa memoria histórica que señalo que tanto me interesa :-) Besos

    Norah Bennett: Es cierto, nunca es tarde para empezar algo que de verdad quieres empezar. A la prota lo que le pasa es que lleva muchos años sin pararse a "ver de verdad" por qué está tan enfadada con el mundo. Oye, no te preocupes que no salen nazis ni campos de concentración, la protagonista recupera la figura de su madre a través del recuerdo, pero no por su condición de judía o de inmigrante salvada "in extremis" sino por el enorme amor que las unía. No van por ahí los tiros ;-)))

    Susana Palacios: No es una literatura que suela frecuentar pero cuando te encuentras con estos personajes es cierto que no puedes dejar de seguir leyendo. Bss

    Cristina Roes: Depende mucho de tus gustos literarios pero creo que todos los lectores disfrutamos cuando encontramos personajes tan buenos como los que pasean por estas páginas. Besos!!

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  12. Rober: yo tampoco suelo leer este tipo de libros, pero es que te encuentras con Ana y te intriga y sigues leyendo y después ya no lo quieres dejar :-)))

    albanta: yo la leí un poco a ciegas, confiada en el buen criterio de Sinerrata (una editorial con la que he disfrutado mucho gracias a las novelas de Fernando Roye o Carlos Laredo) y me ha sorprendido. Bss

    Cris Mandarica: Uy, ni me hables de las pendientes, tengo el kindle llenísimo y la pila de libros físicos por leer que se me cae encima. Y lo peor de todo es que encima voy a la biblio y me traigo más libros porque me apetece muchísimo leerlos :-((( No tenemos remedio.

    Buscando mi equilibrio: Es de esas historias que parecen cotidianas pero que te van desvelando mucho de especial. Bss

    Ana Blasfuemia: ¡jajajaja! Sí que es muy gruñona al principio, está enfadada con todo el mundo, pero sobre todo con ella misma. Creo que la edad, como comentaba con Marilú, es necesaria para entender el recorrido del personaje. Bss

    Meg: Me gustó mucho esa experiencia vital de la protagonista, te hace pensar en cuánto tendrá de autobiográfico el personaje, sobre todo cuando lees la experiencia de las hijas de Ana. Espero que te guste. Bss

    Zazou: ¡jajajaja! Nunca es tarde si te apetece hacer algo de verdad, si necesitas cambiar algunas cosas en tu vida. Ana no lo hace por placer sino porque se pone enferma de tanto hacer como que no pasa nada :-))) Besotes.

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  13. Siiiiiiii.. si yo a esta ya le había echado el ojo. Me atraía un montón la sinopsis pero no creo recordar haber leído alguna reseña. Me ha gustado lo que dices del personaje y lo de la edad jejeje... ¡¡aún hay esperanza!! Besos.

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  14. La verdad es que ya me atraía, es uno de esos títulos que me gusta hasta como suenan
    Besos

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