jueves, 29 de octubre de 2015

Vestidos de novia, de Laura Balagué Gea

En Santa María del Mar todos esperan con impaciencia la llegada de la novia, Inés esquirol, una jovencísima diseñadora de vestidos de novia en plena carrera ascendente, cuando el señor cura anuncia pesaroso que un horrible crimen le obliga a cancelar la boda. En la Barcelona de los años 60 del siglo pasado, la joven Inés, hija única de un matrimonio de clase media, un par de años antes había entrado a trabajar como aprendiza en el taller de Madame Recasens, una de las firmas de alta costura más prestigiosas de la ciudad condal en esos momentos. Feliz de poder dedicarse a su verdadera vocación, además de leer y dibujar innovadores diseños de vestidos de novia, Inés entra dispuesta a trabajar y pasar desapercibida. Pronto hará buenas amigas, como la espontánea Montse o la sabia señora Puig, pero nada la salvará de la envidia de aquellas que tienen menos talento que ella. Inés brilla por su mirada, por su talento, por su discreción y sus hermosos diseños, que no tardarán en salir a la luz y ser motivo de realización profesional pero también de malos deseos. 

"La vida va para adelante siempre. Hay cosas buenas, malas, gente que te quiere y gente que te envidia y tienes que aprender a vivir con esto. Es imposible contentar a todo el mundo todo el tiempo. Tú tienes talento y eso te va a acarrear muchas envidias. No hagas caso, tú misma sabrás cuando hayas hecho algo que no está bien o te lo dirá la gente que de verdad te quiere."

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Conocí a Laura Balagué a través de su estupendo blog, Niu de Mones, por recomendación de Loque que un día me dijo "mira que reseñas, son de esas que nos gustan". Loque me explicó que Laura acababa de ganar el premio La Trama de novela negra por su estupendísima Las pequeñas mentiras y allá de cabeza que me fui a conocerla en persona en la presentación de su libro, un domingo de mejillones y vino blanco a las puertas del verano en la librería Negra y Criminal, rincón de culto de la ciudad. Y como me encantó Las pequeñas mentiras, Laura me hizo llegar a través de Loque esta otra novela anterior, Vestidos de novia, que no se puede comprar (ejem, a ver si alguna editorial con buena intuición le pone remedio a esto), con la que me lo he pasado en grande paseando a mis anchas por las más hermosas calles de la Barcelona de mediados del siglo pasado.

Vestidos de novia es la historia de un crimen pero también un magnífico retrato social de la época en la que está ambientada y un nostálgico deambular por las calles de una Barcelona donde las niñas bien encargaban vestidos de noche para la temporada del Liceu y los fotógrafos de moda todavía no habían aprendido la clave de la espontaneidad. Laura Balagué narra con soltura y buen ritmo la ascensión profesional de Inés pero también su tambaleante vida interior, sus miedos y el aprendizaje de la confianza en sí misma gracias al apoyo de unos estupendos personajes secundarios (como su padre, Montse  o la señora Puig). 

La autora demuestra ya en esta primera novela su talento como contadora de historias, y esa naturalidad y desparpajo para construir personajes creíbles y tramas envolventes por su sencillez y rotundidad. El resultado es una novela que empieza con el anuncio de un crimen y que dedica el resto de capítulos a poner en antecedentes al lector sobre los motivos de ese crimen y el misterio que lo envuelve. Escenas como la salida de las modistas a la Pérgola a merendar y bailar, vestir a las novias, las tardes en el taller de costura o los recados de Inés por el corazón de casco antiguo, son algunos de los pequeños placeres que abundan en esta recomendable novela.

Lector, le pediremos a los Reyes Magos Editoriales la posibilidad de poder encontrar muy pronto este estupendo Vestidos de novia de Laura Balagué Gea en los escaparates de las librerías. Bien que la novela lo merece.

También te gustará: Las pequeñas mentiras

lunes, 26 de octubre de 2015

¿A qué llamas tú amor? de Pilar Muñoz Álamo

Jana Martín es una periodista de la sección de sucesos de El País que echa muchísimo de menos a su marido, Julio, quién parece totalmente absorto en su profesión de escritor. Cuando Julio decide pasar las navidades en la casa de la playa de la pareja para poder terminar a tiempo su nuevo libro, Jana explota emocionalmente y decide poner fin a esa relación en la que, desde hace algunos años, no es más que un personaje secundario. Profundamente herida, rota de dolor por tener que separarse de un hombre al que todavía ama con todo su ser, Jana entiende que no puede seguir siendo la que rellene los huecos en la vida de su marido y que está agotada de quedarse siempre esperando por las migajas. Y, sin embargo, en medio del dolor y la desesperación de quiénes toman la decisión de dejar marchar a la única persona a la que de verdad han amado, despierta inesperadamente en la periodista la curiosa senda de la experimentación y el deseo. Con el apoyo de fondo de sus tres fieles amigos, Mayca, Lucía y Miguel, Jana se adentrará, no solo en el laberinto sensorial de su propio ser a fin de cartografiar un mapa fiable de ella misma, sino también en un mundo oscuro y extraño en el que los caminos sensuales no siempre conducen al amor ¿o quizás sí?

"-Las relaciones problemáticas minan tu vida -replicó-. Al igual que las elegimos libremente, también podemos apartarlas de nuestro lado cuando solo nos causan dolor y complicaciones. Hay que rodearse de personas positivas, Miguel, la vida es muy corta para que nos la amarguen."


Recuerdo que en la película Crazy in Alabama, cuando el juez le preguntaba a Lucille Vinson qué alegaba en su defensa por haber matado a su marido, ella decía que había sido en defensa propia: el señor Vinson llevaba años asesinándola a ella poquito a poco, cada vez que la ignoraba, que la trataba como basura, que le decía que no servía para nada. ¿A qué llamas tú amor? no tiene mucho en común con Crazy in Alabama pero cuando en sus páginas iniciales Jana constata que lleva algún tiempo asistiendo al lento asesinato de su amor por el alejamiento de su marido, me acordé de esa estupenda escena en la sala del tribunal. Jana Martín finiquita su matrimonio porque hace tiempo que su marido ha empezado a diluirlo en la bruma de su indiferencia. 


¿A qué llamas tú amor? es una novela sobre todo psicológica, un viaje emocional de una mujer que sabe lo que es el amor y el dolor que supone perderlo. Pero también es una historia oscura y brutal, con personajes que chapotean en el barro inmundo del abuso y el maltrato. Y todo resulta más escalofriante cuando se reconoce (en la medida en la que Jana es un personaje real como la vida misma, cercano al lector precisamente por la credibilidad de sus pensamientos y la naturalidad de su evolución) que el tipo de relación que la protagonista vive en estas páginas evoluciona tan gradualmente, tan solapadamente, que el humo no se ve hasta que no se está inmerso en el incendio.

Y a estas alturas el lector ya puede tener la certeza de que una de las mejores bazas de esta historia es la construcción de unos personajes sólidos y complejos, bien matizados y con evolución (no por casualidad la autora es licenciada en psicología). La evolución dramática de la protagonista, el juego de contraste emocional de las personalidades de sus amigos, la omnipresencia de la violencia de género y las relaciones tóxicas tiñendo de oscuridad gran parte de la trama, y algunas sorpresas que el lector difícilmente se espera son algunos de los puntos fuertes de esta historia. Pero, sin duda, son los solapados, los graduales cambios en las relaciones amorosas de la protagonista los que causan un mayor impacto de tensión, sorpresa y (¿por qué no?) miedo en el lector. 

De nuevo, leer a Pilar Muñoz Álamo es un agradable ejercicio de introspección en la piel de sus carismáticos personajes. Con una prosa precisa, elegante, y la firme voluntad de introducir al lector en paisajes sensoriales y sensitivos, la autora traza (a veces con delicadeza, a veces con certera crudeza, pero siempre con una gran naturalidad y falta de artificio) una historia sobre el amor, sobre la búsqueda del amor y sobre las siempre extrañas relaciones de pareja y sus peligrosas trampas (el reflejo distorsionado de sus patologías enfermizas; es decir, lo que no es amor). De hecho, me encanta la cita de Dave Meurer con la que Pilar abre su novela porque me parece que sintetiza a la perfección el espíritu de ¿A qué llamas tú amor?

"Un matrimonio excepcional no se da cuando se casa una pareja perfecta. Se da cuando una pareja imperfecta aprende a disfrutar de sus diferencias."

Lector, ni romántica ni erótica, esto es un thriller psicológico excepcionalmente construido y ejecutado. Magnífico el enorme trabajo que ha hecho Pilar Muñoz Álamo en esta novela.


Si quieres hacerte con un ejemplar haz clic en el siguiente enlace:
¿A qué llamas tú amor?

miércoles, 21 de octubre de 2015

El anticuario, de sir Walter Scott

Jonathan Oldbuck, señor de Monbarns, anticuario y profesional en interminables disertaciones sobre historia, arqueología, filosofía y literatura, coincide en el camino de vuelta a casa con un agradable joven llamado Lovel. Lovel en seguida se gana la simpatía y confianza del anticuario (seguramente porque es un excelente oyente) pese a que todo lo que le rodea es un misterio: nadie sabe quién es, a qué se dedica o por qué se ha instalado en Fairport, un pueblecito cercano a Monkbarns. Jonathan Oldbuck, que comparte su mansión con una hermana soltera y una sobrina, no tarda en incorporar a Lovel en sus veladas culturales, felizmente amenizadas por la rivalidad de sus nobles vecinos, Arthur Wardour y su hija Isabella. Y si el posible descubrimiento de un campamento romano en las inmediaciones de Monkbarns, un futuro compendio sobre los caledonios y los rumores de una invasión francesa de las costas escocesas no fuesen suficiente emoción para el señor Oldbuck, las cosas van a complicarse con la llegada de su impulsivo sobrino Héctor, la intriga de un romance, la resolución de una injusticia antigua y noble de la mano de un mendigo y el descubrimiento de supuestos tesoros y falsas identidades.

"—Usted desea brillar como un personaje literario y desea ganar mérito gracias al trabajo y a la perseverancia.
Lovel, que se sentía asediado por el tono inquisitivo del viejo caballero, pensó que sería mejor no sacarle del error en el que tan gustosamente había incurrido.
—Algunas veces he sido lo bastante insensato —replicó— para alimentar pensamientos de ese tipo.
—¡Oh, pobre muchacho! Nada podía ser más melancólico, a no ser que, como suelen hacer los jóvenes, se crea enamorado de un artificioso espécimen del sexo femenino, lo que, sin duda, y como bien dijo Shakespeare, equivale a la muerte, al azotamiento y a la ahorcadura, todo a la vez."



Merece la pena economizar durante unas semanas y hacerse el regalo (en papel) de esta edición de Alba Editorial

Explica Alba Editorial que El anticuario es una de las grandes obras maestras de sir Walter Scott (1771-1832). Bien, completamente de acuerdo. Le añado —me disculpe el lector— que para obra maestra la traducción de Francisco González, Arturo Peral y Laura Salas y la magnífica edición (primera edición febrero 2015) de la colección Clásica Maior de Alba editorial (gracias, señor Luis Magrinyà). No me cansaré de repetir que para disfrutar de lecturas como esta (sir Walter Scott publicó por primera vez El anticuario en 1816) es necesaria una extraordinaria labor de traducción y, si es de nuestro siglo, mejor todavía.

El Anticuario es una lectura que se disfruta por muchísimas razones, principalmente por la prosa del señor Scott, por supuesto, pero también por su magnífico protagonista, Jonathan Oldbuck. Oldbuck, que desea pasar por un viejo gruñón, misántropo, misógino y ascético —que tiene un fantasma en casa y es descendiente de impresores alemanes— es en realidad un hombre bueno con algo que siempre ha escaseado en todos los siglos: sentido común. Y aunque me dan miedo sus aficiones arqueológicas (¡este hombre es capaz de ponerse a excavar Troya él solito!) y puede aburrir hasta el sueño a sus contertulios con sus disertaciones, en el fondo quiere y cuida de sus familiares, amigos y empleados con la lealtad que se merecen; y está dispuesto incluso a encabezar una marcha fúnebre, a perder mil libras o a detener una detención por deudas desafiando al mismísimo rey de Inglaterra. Y todo ello sin perder ni un solo momento su estupendo sentido del humor y su fachada imperturbable.

¿Pero qué lector no cae rendido a los pies de un señor al que despiertan todas las mujeres de su casa al grito de "¡Los franceses!¡Que nos invaden los franceses!" y él, todavía con su gorro de dormir, se queja por la irrupción indecorosa de las féminas en su dormitorio mientras les ordena que le traigan su espada?

"—Al menos —dijo Oldbuck— tiene la compañía de una hija obediente y de un amigo sincero, si me permite atribuirme tal honor; y eso puede ser de cierto consuelo, a pesar de que en esta ocasión aún no sea posible descartar que lo ahorquen, le saquen las vísceras y lo descuarticen."

Por su sentido del humor, su extraordinario ritmo narrativo, sus geniales tramas románticas (identidades falsas, rescate de damas en apuros, misterios de hijos perdidos al nacer, duelos, tesoros, amores imposibles...), sus inigualables personajes (atención a Caxon, el peluquero, a quien no le quedan más que tres clientes que todavía usen peluca (por culpa de los malvados demócratas que decretaron un impuesto sobre los polvos de las mismas) y toda su vida y sus temores giran en torno a conservarles; o a Héctor McIntyre, el sobrino cazador de focas de Jonathan, "la plaga de Monkbarns") y porque es obra de sir Walter Scott (con todo lo que ello significa), El anticuario es una novela que ningún lector que se precie de serlo debería dejar de leer (a ser posible, durante varias noches invernales, de tormenta).

Lector, imprescindible para disfrutar de verdad con la lectura.

Nota: No se pierda el lector la desternillante explicación de Edie Ochiltree para desengañar al pobre señor de Monkbarns sobre sus teorías arqueológicas de hallazgos de campamentos romanos en sus propiedades; o el descuidado ingenio del mendigo para mostrar su desprecio por Torpeswivel, Dousterdiablo o Doustinútil.

Puedes hacerte con un ejemplar digital haciendo clic en el siguiente enlace:
El anticuario

lunes, 19 de octubre de 2015

Book Tag: Siete cosas sobre libros

Jan, del siempre estupendo blog Trotalibros, se ha acordado de Serendipia y me ha nominado para un Book Tag. Nunca suelo hacer estas cosas por falta de tiempo pero esta vez he aprovechado bien el fin de semana y me he animado. A ver si no he metido mucho la pata, porque soy novata en estas lides.

Y, sí, es muy difícil reducirlo todo a una lista de siete puntos cuando estamos hablando de LIBROS.


1. Siete libros que quieres leer antes de morir

El aleph de Jorge Luis Borges
Fausto de J.W. Goethe
Los miserables de Victor Hugo
Crimen y castigo de Fiódor Dostoievski
Terminar En busca del tiempo perdido de Marcel Proust
Terminar todos los Episodios Nacionales de Benito Pérez Galdós
Terminar la saga de Narnia de C.S. Lewis

2. Siete citas literarias (y una más)

"Aquello no era una crítica, era una ejecución." La mano de la buena fortuna, de Goran Petrovic

"Todos los niños del mundo, menos uno, crecen." Peter Pan y Wendy, de J.M. Barrie

"Mi amor por Heathcliff se parece a las eternas rocas profundas, es fuente de escaso placer visible, pero necesario. Nelly, yo soy Heathcliff, él está siempre, siempre en mi mente. No siempre como una cosa agradable, por supuesto, no siempre me agrado a mi misma. Así pues, no hables de separación de nuevo, porque es imposible." Cumbres borrascosas, Emily Brontë

"Señoras y señores del jurado, la prueba número uno es lo que los serafines, los errados, simples y noblemente alados serafines envidiaron. Mirad esta maraña de espinas." Lolita, Vladimir Nabokov

"Porque al ver un millón de lomos, me puedo imaginar un millón de finales alternativos. Resulta que lo hizo todo el mayordomo, o que me acabé casando con Darcy (...), o que remamos a contracorriente en nuestras barcas, o que por la mañana, al despertarnos, nos acompañaba Atticus Finch." El devorador de libros, Rebecca Makkai

"La única cosa que no se rige por la regla de la mayoría es la conciencia individual." Matar a un ruiseñor, Harper Lee

"Era el mejor de los tiempos, era el peor de los tiempos." Historia de dos ciudades, Charles Dickens

"Los dioses no estaban ya, y Cristo no estaba todavía, y de Cicerón a Marco Aurelio hubo un momento único en que el hombre estuvo solo". Flaubert

3. Siete personajes masculinos

Atticus Finch
Alonso Quijano
Peter Pan
Heathcliff
Kvothe
Hamlet
Sherlock Holmes

4. Siete personajes que quiero matar

(En realidad, no quiero matar a  nadie, soy demasiado floja para eso, pero cosas del booktag...)

Dick y Nicole Diver (Suave es la noche)
Connie Hargreaves (La señorita Hargreaves)
Dolores Umbridge (Harry Potter)
El religioso fanático que persigue a Miss Sageé (El pensionado de Neuwelke)
La maestra de primaria de Scout (Matar a un ruiseñor)
Lady Macbeth (Macbeth)
Yago (Otelo)

5. Siete cosas que odies de los libros

Que la edición contenga muchas erratas y/o faltas ortogramaticales.

Que la sinopsis y la portada induzcan a propósito a error sobre el género/temática del libro

Que tenga páginas arrugadas, manchadas, subrayadas, dobladas, etc.

Las ediciones de bolsillo cuyas portadas se deterioran con solo mirarlas

Cuando el segundo volumen de una saga no le llega ni a la suela de los talones al primero

Que las traducciones sean espantosas

Que no tengan notas a pie de página cuando resulta evidente que son necesarias

6. Siete escritores

¿Solo siete? Esto es complicado porque tengo cientos tan favoritos como estos siete, así que los pondré al azar. 

J.R.R. Tolkien
Walter Scott
José C. Vales
Liev Tolstói
Suetonio
Tucídides
Arnold Bennett

7. Siete blogs que quieres etiquetar


Por supuesto, no me lo tomaré a mal si no recogéis el guante del booktag, lo entiendo perfectamente; yo misma no suelo hacer nunca estas cosas por falta de tiempo, así que... sin compromiso.

¡¡¡Gracias, Trotalibros!!!





viernes, 16 de octubre de 2015

Ganadores de Mugs & Books (IV)

Reunidas las juezas, después de deliberar largamente porque quedarse solo con tres fotografías era tarea ardua, los tres ganadores de Mugs and Books IV edición son...

Marilú de CuentaLibros con "Buenos días, tristeza" por la composición y la luz


Isi de From Isi con "Guía para dominar el arte de mojar, con material práctico incluido" por el sentido del humor y la frescura


Fesaro de Libros en el petate con "La perra de mi vida" por la ternura


¡Enhorabuena!

Asimismo merecen mención especial del jurado por su espíritu participativo y por la belleza de sus imágenes...

CazaEstrellas (I)(II)(IV)(V) A Carax le encantó "La pantera rosa" y a mí me gustó muchísimo el enfoque y la perspectiva de la foto "Superhéroes"

Sara Mañero (I)(II)(III)(IV) A Teresa le sedujo esa estantería sobria y sólida de pura literatura.

Os aseguro que ha sido muy difícil decidirse solamente por tres fotografías, vuestras composiciones son estupendas. Muchísimas gracias por participar con tanto entusiasmo y fair play. Y gracias especialmente a las participantes "fuera de concurso", que pese a quedarse fuera supieron divertirse con el desafío.

Nota para los ganadores: pasadme cuando podáis vuestra dirección postal para que os pueda enviar el detallito del premio.

lunes, 12 de octubre de 2015

La vida de las paredes, de Sara Morante

En el número 16 de la calle Argumosa había un edificio antiguo y solemne, que se alzaba por encima de chimeneas y tejados, custodiado por cuatro horribles gárgolas. Era propiedad de Berta Noriega, una misteriosa mujer que ocupaba el mejor apartamento de su propiedad y mantenía en penumbra casi toda la casa. En el segundo vivían los López, un matrimonio con secretos escondidos en los retratos familiares y un hijo que había aprendido a descifrarlos a fuerza de soledad. En el tercer piso, un tabique con agujero separaba al comerciante Fernando Ruballo de la etérea y siempre hambrienta María, la bordadora; ambos vecinos presos de sus propios anhelos y misterios cifrados en cada gesto. En el ático languidecía la Musa del artista, la persona con el pasado más flamígero, brillante, colorido  y trágico de cuantos allí habitaban. Y en la portería, Carmen y Emilio; ella sumida en el alcohol y el desconsuelo, él perdido entre las tinieblas de sus propias batallas contra las gárgolas malvadas. Había una vez, en el número 16 de la calle Argumosa, unas paredes tras las cuales apenas se ocultaban unas vidas que tendían a mezclarse bajo la atenta mirada de una hermosa ninfa hecha de vidrieras de colores.

"Quien subiera por aquellas escaleras quedaba inmediatamente deslumbrado por la vidriera de cristales emplomados en el techo. Recreaban una figura femenina rodeada por cuatro aves exóticas cuyas alas se enredaban en su melena de color azafrán. Si el cielo estaba despejado, la luz del sol los atravesaba proyectando un sinfín de colores sobre la escalera, y era de una belleza abrumadora. Pero si se presentaba tormenta, los colores deformaban la figura de manera que las alas de aquellas aves parecían envolverla en una tortuosa oscuridad."

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Conocía a Sara Morante por sus magníficas creaciones como ilustradora (Los diarios de Adán y Eva, Los Watson, Los zapatos rojos, etc.). Al igual que sucede con el más reciente trabajo de Elena Odriozola, Iban Barrenetxea o Benjamin Lacombe, entre otros ilustradores de este siglo XXI, Sara Morante aporta un broche de suntuosidad y color a los clásicos (y no tan clásicos) que ilustra. Pero cuando Lumen publicó su libro nos llamó la atención a todos los que seguíamos su trabajo porque La vida de las paredes no solo estaba ilustrado por Sara Morante sino que, además, estaba escrito por Sara Morante. Y antes de seguir escribiendo nada más sobre esta historia, que abandone ahora mismo el lector todo temor infundado: sí, la artista escribe tan extraordinariamente bien como dibuja.

Dicho esto, poco más puedo añadir. Más allá de sus preciosas ilustraciones, La vida de las paredes cuenta las historias cruzadas de los vecinos de un extraño inmueble. No son precisamente personas alegres o favorecidas por la fortuna, y ha querido el destino que les toque envejecer en tiempos difíciles y miserables, pero pese a todo, sus respectivas personalidades desbordan las paredes (mirillas aparte) y el encanto de leer sus (oscuras) historias tiene principalmente su peso en la prosa elegante y aterciopelada de su autora. Escribe Sara Morante con precisión de trazo de delineante, con léxico rico y de tradición, gramática impecable de pulso de dibujante y una imaginación que traspasa la gama de colores de sus ilustraciones. Por su originalidad, su peculiar estilo narrativo y esas gárgolas, La vida de las paredes es un debut más que notable de esta estupenda ilustradora... y escritora.

Lector, un libro tan (inquietantemente) bonito y original que se convertirá en una de las joyas de tu biblioteca.


Si quieres hacerte con un ejemplar haz clic en los siguientes enlaces:
La vida de las paredes (para Kindle)
La vida de las paredes (en papel)

sábado, 10 de octubre de 2015

Participantes en Mugs and Books (IV)

Os dejo la lista de los participantes con los enlaces a sus fotografías para que todos podamos disfrutar de ellas. Si falta alguno, por favor avisadme. Gracias.

Cris Mandarica (I), (II)
Habitante de Otranto
CazaEstrellas (I), (II), (IV), (V)
Sara Mañero (I), (II), (III), (IV)
Laura_LittleEmily
Rosabel Bofarull
Laky
Nube Cleyra
Esther en Buscando mi equilibrio 
Rossy en Lo que leo
Fesaro en Libros en el petate
Saramaga en A tientas
Lourdes ILGR en El despertar de un libro
Margaramon en Libros, exposiciones, excursiones...
Marilú en CuentaLibros
Isi en From Isi
Caleidosferica en Nadiepodraconosotros 
Soyuno Masaki (fuera de concurso)
Un libro y un café (fuera de concurso)
Marie Saville (fuera de concurso)

Muchas gracias a todos los participantes, las fotos son increíbles, os habéis superado.

Ahora, mis queridas juezas, Carax y Teresa, y yo nos reunimos a deliberar. El viernes tendremos tres ganadores.

martes, 6 de octubre de 2015

Por no mencionar al perro, de Connie Willis

El historiador Ned Henry ha sobrepasado con creces los cuatro saltos temporales por mes que decretan los médicos en la red por culpa de la búsqueda del tocón del pájaro del obispo. Faltan apenas quince días para la inauguración de la reconstrucción de la catedral de Coventry y Lady Schrapnell, la mecenas que financia y supervisa, sigue obsesionada con encontrar esa horrible obra de arte victoriana que se perdió en los incendios de los bombardeos de la Luftwaffe sobre Gran Bretaña en 1940. Cuando Henry regresa a la actualidad, el año 2057, los médicos le diagnostican vértigo transtemporal agudo y le recetan dos semanas de intenso descanso. El exhausto historiador sabe que no podrá descansar a menos que se escape del delirio de Lady Schrapnell así que corre al laboratorio central de saltos temporales y le pide ayuda al director, el señor Dunworthy. Dunworthy, alarmado por la cantidad de saltos de Henry y viendo su lamentable estado, decide enviarlo a la época victoriana para que pueda descansar. Pero justo en esos momentos, aparece la agente Verity con un problema de trasferencia y el señor Dunworthy decide matar dos pájaros de un tiro: mandar a Henry al 7 de junio de 1889, a Oxford, para que descanse en la Inglaterra victoriana y de paso solucione la pequeña trasgresión de Verity. La cuestión es que Ned Henry, por culpa de su vértigo transtemporal, no entiende el alcance de su sencilla misión y aparece en medio de la apacible campiña inglesa de finales del siglo XIX sin tener ni idea de lo que se espera de él.

"-Es del siglo veinte -dijo ella-. Lo que significa que está fuera de su área. No puedo autorizar su marcha sin preparación.
-Bien -el señor Dunworthy se volvió hacia mí-. Darwin, Disraeli, la cuestión india, Alicia en el país de las maravillas, Turner, Tennyson, Tres hombres en una barca, miriñaques, croquet...
-Limpiaplumas - dije yo.
-Limpiaplumas, tenacillas para el pelo, tapetes de ganchillo, el príncipe Alberto, chaqués, represión sexual, Ruskin, Fagin, Elizabeth Barrett Browning, Dante Gabriel Rosetti, George Bernard Shaw, Gladstone, Galsworthy, el renacer gótico, Gilbert y Sullivan, tenis sobre hierba y sombrillas. Ya está -le dijo al serafín-. Está preparado."


A veces, cuando cierras un libro que has terminado de leer vives varios días más dentro de su universo, codeándote con sus personajes, reviviendo diálogos y situaciones. Incluso sientes nostalgia de pasar sus páginas, de seguir inmersa en su genial aventura, y te cuesta empezar una nueva lectura porque ¿cómo vas a querer dejar atrás a Ned Henry y a Verity, a la insufrible Tossie y al enamoradizo Terence, al perfectísimo Baine, al temperamental Cyril, al despistado profesor Peddick, a Princesa Arjumand o al increíble Finch/Jeeves? Por no mencionar al perro, de Connie Willis es ese tipo de libro.

Genial, divertido, con una trama original y unos personajes extraordinarios, Por no mencionar al perro es una novela que me parece del todo imprescindible para aquellos que saben disfrutar de Wodehouse, Stella Gibbons, Jerome K. Jerome, Edmund Crispin, E.F. Benson, D.E. Stevenson, Arnold Bennett, etc. Y es que esta estupenda novela de Connie Willis no solo es un simpatiquísimo homenaje a Tres hombres en una barca de Jerome sino que recoge con gran acierto y encantadores guiños la mejor tradición literaria inglesa de la sátira, la ironía y el humor. 

Desde las referencias al Jeeves de Wodehouse, o a La Piedra lunar de Wilkie Collins, hasta las constantes menciones de autores y obras de la Inglaterra de los siglos XIX y XX, pasando por las bromas a costa de la huída de Elizabeth Barrett Browning o a las ocupaciones de Charles Dodgson, y hasta la aparición estelar en el Támesis de los protagonistas de Tres hombres en una barca (novela a la que Por no mencionar al perro debe su título, su inspiración, su espíritu y su divertidísimo homenaje), entre otros muchísimos más detalles, Willis ofrece al lector un constante juego metaliterario en diálogos desternillantes o comparaciones divertidísimas que se ganan la complicidad del lector desde las primeras páginas. Una gata llamada Princesa Arjumand, una matrona victoriana afecta al espiritismo que crítica a Arthur Conan Doyle, un duro enfrentamiento entre teorías históricas (Overforce vs Peddick), un joven que habla con citas de Tennyson, un secretario del siglo XXI que siempre ha querido ser como Jeeves... Las páginas de esta estupenda novela de humor están llenas de personajes extraordinarios y situaciones cómicas marcadas por dos constantes debidas al destino: la búsqueda de una obra de arte horrible (y por ello indestructible)

"-Las cosas horribles no se destruyen nunca -continuó ella-. Era una ley. La estación de St. Pancras no resultó afectada por el Blitz. Ni el Albert Memorial. Y esto sí que es horrible."

y salvaguardar el continuum histórico propiciando que la bella pero tonta Tossie (¡Por todos los dioses! ¿qué nombre es Tossie?) conozca a su marido, un señor del que los historiadores solo saben que su apellido empieza por "C". 

"-¿Quién es ese señor Chips o Chesterton o Coleridge con quien se supone que va a casarse?"

"-Y si encuentra a alguien llamado Chaucer o Churchill, envíelo a Muchings End."

No importa si el lector adivina quién es ese futuro marido antes de la mitad de la novela, Por no mencionar al perro es tan divertida, interesante, simpática, original y genial que no podrá dejar de seguir leyendo con idéntico entusiasmo.

Lector, hacía tiempo que no me divertía tanto con una novela.

Esta lectura fue una estupenda recomendación de la siempre encantadora Ana González Duque, escritora y administradora de El Fogón, y de Rebeca Rus

Nota: Esta reseña es de esas que siempre tenemos la sensación de que se nos quedan cortas y cojas. Me ha gustado tanto este libro, y quiero recomendároslo por tantas cosas, que seguro que podría haberlo hecho muchísimo mejor pero me ha podido el entusiasmo. Disculpa lector, ¡pero que gustazo encontrarse de vez en cuando con lecturas como esta!


Si quieres hacerte con un ejemplar haz clic en el siguiente enlace:
Por no mencionar al perro

viernes, 2 de octubre de 2015

Mugs and Books (IV) ¿Vienes a jugar?

Me gustaría pensar que —ahora que ya estamos en otoño y somos muchos los que ya hemos empezado a tener nuestras primeras tazas calentitas entre las manos después del verano— por estas fechas os habéis acordado de Mugs and Books. A mí me hace mucha ilusión convocaros a la cuarta edición de este concurso que tanto me gusta (y espero que a vosotros también). Así que sin más dilaciones...

¡Mugs and Books Fourth Edition! ¡Tachaaaaaan!

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Mugs and Books (IV) funciona exactamente como su primera edición. Os recuerdo las bases:

Se trata de que hagáis una foto a vuestra combinación preferida de taza y libro. Valen todos los formatos y contenidos, el único requisito es que sea una foto vuestra.

Al igual que en la edición anterior, no se admiten a concurso fotos con filtro. Aunque sí pueden presentarse como fuera de concurso.

Para participar no tenéis más que hacer una entrada en vuestros blogs con el título del concurso, la foto o fotos de vuestra "taza y libro" y una breve frase que explique por qué os gusta el maridaje de esa taza con ese libro. Dejadme aquí mismo un comentario con el enlace a esa entrada, por favor.

Atención, en Twitter jugamos con el hashtag #MugsAndBooks ¡Imprescindible para que las juezas puedan tener a mano las fotos participantes, por favor!

También podéis subir las fotos a Instagram o a Facebook o a cualquier otra red social. Pero es imprescindible que el enlace de esa foto sea de fácil acceso para las juezas, es decir, que nos dejéis ese enlace en Twitter con el #MugsAndBooks o en un comentario en esta entrada.

Aunque juguéis en Twitter, todos los que tengáis blog y participéis con más de una foto, por favor acordaos de hacer la entrada para exponer la galería. Si no tenéis blog, podéis jugar exclusivamente en Twitter o en FB siempre que me pongáis en copia:

@Mnicaserendipia en Twitter
Serendipia-Mónica en FB

En esta edición, tengo el honor y el placer de comunicaros que contaré con Teresa (Leyendo en el bus) y Carax (Asteroide B612), lideresas de la simpatiquísima secta de lectores Todos Somos Alianza) para completar el trío de juezas. 

Podéis participar con cuantas fotos queráis.

El período de juego comienza ahora-mismo-ya y termina el viernes 9 de octubre.

Teresa, Carax y yo decidiremos las tres combinaciones que más nos hayan gustado.

Durante la semana del 12 al 16 de octubre publicaré una entrada con las tres fotos ganadoras.

El premio es un detallito sorpresa que os enviaré por correo postal (por este motivo, solo podéis participar si tenéis domicilio postal en España).

Es viernes, ¿sales a jugar?

Os dejo las fotos participantes de ediciones anteriores:
Mugs and Books I
Mugs and Books II
Mugs and Books Christmas Edition