domingo, 20 de agosto de 2017

El café de los pequeños milagros, de Nicolas Barreau

A Nelly le gusta tomarse su tiempo, vivir despacio, medir con reposo todas sus decisiones. Vive en Paris y está a punto de terminar su tesis sobre las teorías de Virilio, un dromólogo que defiende que la humanidad se desorientó en cuanto consiguió viajar a la velocidad del avión. Nelly lleva más de un año enamorada de su director de tesis y sigue esperando el momento propicio para dar el primer paso y confesarle su amor. La oportunidad aparece cuando el profesor le pide que le acompañe a Nueva York para unas conferencias, pero a Nelly —debido a un trauma infantil— le aterra volar y decanta la invitación. Ese será el inicio de una serie de acontecimientos inesperados que llevaran a la tímida y temerosa parisina hasta nada menos que Venecia en invierno. Allí no solo disfrutará de la belleza de sus canales, piazzas y palazzos, sino que desentrañará el misterio de un pequeño y hermoso misterio familiar, y se demostrará a sí misma que es capaz de vivir sin el lastre de sus numerosos temores.

"Lo bueno de creer en las señales es que pueden orientarte en el desconcertante mapa de la vida. Lo malo de ellas es que reflejan nuestras propias deficiencias, y siempre justo cuando no estamos en condiciones de captar su mensaje orientador."


Editorial Suma
Fecha de publicación: septiembre 2017
Páginas: 347
Precio: 16,90 euros

Abre Nicolas Barreau su novela con esta cita de Lío en Broadway (Peter Bogdanovich):

"—Yo creo en los finales felices. Son lo único que me parece lógico.
—¿Entonces te gustan los cuentos?
—Todos necesitamos de vez en cuando una chispa de magia, ¿o no?"

Toda una declaración de intenciones. Pero eso es lo que nos gusta de las historias y personajes de Nicolas Barreau, esa ficción amable y simpática, esa hermosa luz rosa tan parisina que promete un final feliz y un viaje agradable. En El café de los pequeños milagros, el autor vuelve a regalar a sus lectores una historia entretenida, divertida y evocadora, con su prosa llena de candidez y promesas bonitas. Perfecta para desconectar del mundanal ruido y tomar, sin prisas (como le gustaría a Nelly), el tren de los más bellos recorridos.

"Pero, ¿por qué iba a interponerse la verdad en una bonita historia?"

El café de los pequeños milagros no solo trasmite con sencillez la alegría de vivir, el detalle cotidiano de los pequeños gestos como las llaves de la felicidad (entrar en un café agradable, visitar nuestra librería favorita, comer tarta de pera, beber un delicioso café, comprar ese bolso que tanto nos gusta para iniciar un viaje en tren, etc.), sino que además resulta de una cercanía sorprendente: ¿quién no ha sucumbido al mensaje de un libro antiguo? ¿quién no ha estado fantaseando durante meses con un amor no correspondido? ¿quién no ha llorado por perder algo que ni siquiera tenía? El lector se reconoce en Nelly, simpatiza con ella, la comprende, pese a que en todo momento entienda que está inmerso en un cuento de hadas, en una fantasía amable y una bonita historia de amor doble (Nelly recupera su amor propio además de encontrar el amor romántico).

Otro de los puntos que más se disfruta de esta novela es, sin duda, el hermoso recorrido por las calles de Venecia en invierno, antes de la vorágine de los Carnavales. Por la Venecia más conocida —la Piazza de San Marcos, Santa Maria de la Salute, el Rialto, los gondolieri— pero también por sus callejuelas más escondidas y por sus destinos menos turísticos: el Palazzo Ca´Rezzonico y su Museo del Setecento, la Accademia, el Lido, el Museo Fortuny... El lector tiene la sensación de que Nicolas Barreau se enamoró perdidamente de Venecia cuando estuvo allí, y contagia en la novela su visión de la ciudad en la misma medida en la que su prosa y los pasos de sus personajes trasmiten el cariño con el que recorren sus librerías, cafés y parques preferidos de París. 

"El tiempo no se detiene nunca. Solo nuestros recuerdos. Los tenemos para siempre."

Lector, un libro perfecto siempre que te apetezca soñar un poquito con los finales felices.


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21 comentarios :

  1. Me encantan los finales felices, por eso y por lo que dices tomo nota del título. Un saludo!

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    1. ¿No son los mejores? Es lo que más aprecio en la literatura de ficción, al fin y al cabo, es ficción. Si quisiera malos finales miraría el telenoticias. Saludos.

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  2. ¡Hola hola!
    Me he leído todas las novelas de Nicolas Bareau, excepto esta porque no estaba al tanto de su existencia, ¡así que gracias por la reseña y por descubrirme esta novela! Me encanta el estilo de este autor, pues creo que sus novelas son románticas, pero no entran dentro del típico cliché. De verdad pueden ayudarte a creer en la magia de un amor romántico, y en que este de verdad existe. Además, he leído tu reseña y creo que Bareau vuelve a cumplir con sus lectores con esta novela, tendré que leerla para comprobarlo.
    Tengo muchísimas ganas de leerlo, la verdad, así que va a los pendientes prioritarios. Me alegro de que te gustase la lectura.
    Espero poder verte por UnMundoDeVerdad
    Un besote grande, ¡nos leemos pronto!

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    1. No te preocupes, no es que te haya pasado desapercibido es que hasta septiembre no sale publicado, atenta ;-) Si te gusta Barreau, vas a disfrutarlo tanto como los anteriores porque vuelve a hacer su magia. Ya te sigo en Un mundo de verdad. Besos.

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  3. No me atrevo. La primera novela me gustó pero el atardecer en París acabó en una sección de la cantina que bueno, digamos que no es la más apetecible para los autores. Me da la sensación de que se le va la mano con pa purpurina y es un feelgood un poco no sé, como hueco, como que escribe solo para agradar y dice lo que el lector quiere oír.
    Aunque me tienta...no sé, no sé.
    Besos

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    1. Yo había leído el de la sonrisa de las mujeres y me quedó un poco flojo, entiendo bien a qué te refieres. Pero pienso que también perdemos mucho en la traducción y sospecho que este hombre tiene una prosa más bonita en francés, no sé por qué. Me gusta cómo construye personajes y cómo fluyen sus historias, me recuerda un poco a Jojo Moyes en ese sentido, aunque más purpurina, tienes razón. Aún así, creo que es una lectura muy agradable cuando necesitas desconectar del ruido y la furia, tú ya me entiendes. Pero no lo veo para ti. Besotes.

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  4. Creo que tiene muchas cosas que me gustan. Además, esa alegría de vivir de la que hablas..., la veo tan necesaria. Tomo nota. Abrazos.

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    1. Si conoces al autor y te gusta, no te va a defraudar porque vuelve a repertir su magia. Es bonito por la candidez de su narración, la ausencia de mala leche y de fealdad, Barreau busca en sus historias entretenimiento y despreocupación. Besos.

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  5. A mí me pasa un poco como a Norah, a veces me ha gustado y a veces he tenido la sensación de que se le va la mano con el rosa. Pero reconozco que es ideal para desconectar y poner un poquito de buen rollo.
    Ya veremos.
    Besos.

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    1. ¿A que sí? A mí también me parece que es perfecto como paréntesis amable, o cuando tienes la cabeza que te echa tanto humo que eres incapaz de concentrarte en ninguna lectura porque los pensamientos se te van al problema/s que te ocupa. Es un poco libro terapia de relajación y un buen ejemplo de que la literatura no siempre tiene que ser realista. Besos.

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  6. Final feliz y Venecia de fondo, suena bien. No he leído nada de este autor, porque siempre que lo he visto por ahí, me sonaba a pasteloso.
    Besos

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    1. No es pasteloso pero sí que roza la fantasía porque siempre es amable, suave, inocente, lleno de candidez. No encontrarás nada desagradable en sus historias ni en sus personajes, se concentra en el lado positivo, en la búsqueda de la felicidad por encima de la realidad que nos rodea. Ideal para desconectar. Besos.

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  7. Justo lo acabo de empezar y creo que me va a gustar
    Besos

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    1. Pues seguramente que sí, es una lectura agradable, sobre todo para las vacaciones de verano porque no es exigente y te da sensación de paz y de que todo es agradable entre sus páginas. Ya nos contarás ;-) Besos

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  8. Apuntado queda. Me apetece porque he pasado ratos entretenidos con sus otras novelas. Como dices, para desconectar.

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    1. Sí, lectura amable y ligerita, que a veces viene bien. Me gusta la candidez de este chico y su valentía. Bss

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  9. Puede que caiga en un futuro. Estoy empezando a ver comentarios de gente que lo ha leído o lo está empezando y que habla bien de él ;)

    Besos!

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    1. Este viene muy bien para septiembre, la reintrée siempre es muy dura y al final del día nos viene bien darle algo amable al cerebro. Bss

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  10. Me repito como un disco rayado, no he leído nada de este autor. Qué vergüenza... Y el caso es que tampoco termina de llamarme porque en estos temas Norah y yo vamos un poco a la par y veo que no le convence mucho. No sé, lo dejo ahí en la nevera a ver qué tal :) Eso sí, que la ambientación sea en Venecia y que la patee sin limitarse a lo archiconocido para mí ya es un megaplus, porque adoro la ciudad. Espero volver una tercera vez algún día.

    Oye, me diste una alegría enorme el otro día al comentar que ni siquiera fuiste capaz de terminar "Misterio en blanco"... jajaja. Me sentí menos sola, porque en esta colección me da la sensación de ir contracorriente. Ya lo comenté, el peor de los que llevo leídos y me aburrió a ratos. A ver el resto como resultan, que los tengo esperando en la estantería.

    ¡Besote!

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    1. Pues haz caso de Norah, una lectora con personalidad y las cosas claritas. A mí me encanta charlar con ella de libros porque sabe decirte muy bien qué puntos fuertes tiene una lectura o si no es para ti. Es verdad que se nota que el amigo Barreau se enamoró de Venecia, y que se lo pasó en grande por sus rincones más escondidos. Pero solo por eso no te la recomiendo, tú ya me entiendes.
      Ostras, me supo fatal lo de "Misterio en blanco" porque es lo que comentamos, que esa colección de Siruela es estupenda y no te esperas el chasco. Además era british, navideño, había tren, misterio... ¿por qué demonios no nos gustó? Ni lo terminé. Suerte que era de la biblio. Pero te prometo que lo habría comprado sin pestañear si hubiese tropezado con él. Qué chasco :-(

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  11. No leí nada de Nicolás Barreau, Mónica; pero esta novela me la apunto ya mismo, porque solo mencionar Venecia, y tu impresión sobre la trama de esta novela, me dice que es una oportunidad inmejorable para iniciarme con su narrativa. Tomo buena nota de ella. Besos.

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