domingo, 10 de septiembre de 2017

Vienen mal dadas, de Laura Gomara

Ruth Santana malvive en Barcelona, con dos trabajos y sin apenas nada que llevarse a la boca, desde que una entidad bancaria la echó de su casa pero no le condonó la deuda de la hipoteca. Una noche, presa de la desesperación, convencida de que ya no tiene nada que perder, de que morirá despacio por inanición, tropieza con Hugo Correa, un misterioso y turbio personaje que le ofrece otra salida. Ruth, que pensaba que no podía caer más bajo, que siempre se había tenido por la niña que tenía remordimientos por quedarse con las vueltas del pan, se sorprende a sí misma planteándose un camino poco ortodoxo. Al fin y al cabo, quizás no se haya rendido del todo, quizás todavía tenga esperanza. Por las calles más oscuras de Barcelona, una extraña tripulación pirata acaba de enrolar a su último miembro antes de zarpar rumbo a la caza del tesoro.

"Si te mata la mar, te mató, es algo rápido, como un cartucho de dinamita explotándote en las manos. Ya está. Todas las heridas curan o matan, aunque sigan doliendo de vez en cuando. Pero en la calle estás solo rodeado de un montón de gente que te desprecia; de otra que está en la misma situación que tú y que, sin tener nada personal contra ti, querría que desparecieras del mapa."


Roca Editorial
ISBN: 9788416867141
Colección: thriller y suspense
Páginas: 304
Fecha de publicación: septiembre de 2017

No siempre me convencen las novelas ambientadas en mi ciudad y casi nunca cuando es escenario de crímenes, injusticias y tormentos varios. Me gusta reconocer calles y jardines, lugares y pequeños pasajes, barrios y bares, pero como la novela negra no es un género que me seduzca demasiado, no acabo de disfrutar de una Barcelona oscurísima (echad la culpa a mis manías feelgood). Y, sin embargo, me ha encantado Vienen mal dadas, de Laura Gomara. Hasta su estupendo título. Seguramente porque, en última instancia, y pese a su vívido retrato de las miserias financieras que azotan fuerte en nuestro siglo, su protagonista se ha aferrado a la esperanza y no ha caído en la negrura total a la hora de caminar por las calles e inmuebles barceloneses. 

Vienen mal dadas no es del todo una novela negra o, al menos, no es tan oscura como para que encaje a la perfección en el género. Quizás por su retrato realista de la situación de Ruth —candente para el lector, que seguro que lo ha vivido de cerca o en propia piel—, quizás por el romanticismo de la figura misteriosa de Hugo Correa, o por la mirada triste (pero no desesperada ni morbosa) sobre la ciudad nocturna, me resisto a enmarcala en el noir literario. Me gusta porque, pese a su aire noir, pese a las referencias delictivas, casi roza la novela de aventuras clásicas: las referencias a La isla del tesoro de Robert Louis Stevenson, al espíritu de compañerismo y la lealtad entre ladrones (Robin Hood y sus compinches en el bosque de Sherwood, bien podrían haber elegido una casa okupa de Sant Antoni si viviesen en nuestros días, ¿y no hubiesen robado bancos que no aceptan la dación en pago?), al barco pirata y su tripulación, al tesoro escondido, al capitán (por algo Hugo Correa es marino)... Laura Gomara ha sabido dar a Vienen mal dadas ese punto de aventuras clásicas y héroes (o anti-héroes) que se crecen ante la adversidad que tanto me ha gustado y que tan bien ha sabido conjugar con el realismo de su historia. Porque en esta novela todo es posible, probable, real; la situación de pobreza de sus personajes no es novelesca sino realista: pequeños delitos que arruinaron vidas (como en el caso de Bosco), malas decisiones, hipotecas asfixiantes, mecánicos sin trabajo, sociópatas olvidados por la asistencia sanitaria del sistema... Ninguno de ellos está en la calle por una circunstancia fantasiosa o novelesca, por desgracia están ahí por algo que podría pasarnos a cualquiera de nosotros, simples lectores mortales.

El baile entre Ruth y el Gallego está muy bien medido, los personajes secundarios, equilibrados, y la investigación policial, junto con la historia de venganza que persigue al protagonista, aderezan la trama en su justa medida. El resultado es una novela fascinante, por su realismo y su sensibilidad, muy entretenida, de excelentes personajes, y con el punto perfecto de suspense. Además, me ha parecido un plus que la autora haya optado por ese tono de nostalgia de las novelas de aventuras clásicas y por no abandonar del todo la esperanza... pese a vienen mal dadas, sí señora.

Lector, te gustará porque se sale de los tópicos pese a sus referencias clásicas.


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Vienen mal dadas (en papel)
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15 comentarios :

  1. Ay, Mónica, esta vez no me queda nada claro si a mñi me gustaría este libro. Puede que no lo haya interpretado bien, pero me parece una mexcla arriesgada de géneros. A ver si cuando vea más opiniones me decido. Un besote!

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    1. Uy, no me hagas mucho caso, que ya sabes que soy una romántica: he empezado a encontrar paralelismos entre piratas, Robin Hood y la isla del tesoro y se me ha ido la olla. Creo que es un buen thriller con toque de aventura clásica, pero me resisto a meterla en el género negro porque no es tan negra. Ay, seguro que no te he ayudado en nada, jajajajaja Sí, mejor espera a otras reseñas más lúcidas, XD Un beso.

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    2. Bueno, bueno, no la descarto. me alegro que entendieses mis dudas, que luego me di cuenta de lo mal que lo había escrito con las prisas XD Un beso!

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  2. Pues fíjate. a mi me encanta la ambientación un poco tétrica de Barcelona, sobre todo de la Barcelona del pasado, de la de mar adentro, más que de la que mira al mar deslumbrante. Es un escenario que siempre me enamora. Pero es que soy amiga de lo nebuloso, los grises y el misterio de las esquinas oscuras :)

    Me anoto tu recomendación.
    Bs.

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    1. Y tanto, a mí me encanta la Barcelona gótica que refleja con tanta belleza "Marina" de Carlos Ruíz Zafón, ¿verdad? En este caso tienes la tiniebla y la oscuridad de nuestros días, añádele el suspense y la aventura de esquivar las cámaras de seguridad. Te gustará. Besos.

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  3. Pues la verdad es que este no me lo llevo...
    Un besazo

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    1. No es nada feelgood, eso seguro ;-) A mí me sorprendió porque suelo leer muy poquito de este género pero me lo recomendaron y me quedé enganchada desde el primer capítulo. Además, que ocurra en mi ciudad siempre es un plus. Besos

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  4. A pesar de todos los puntos positivos que le has sacado, esta vez no me lías. Vaya, que tampoco yo soy de novelas que transitan por los bajos fondos y enseñan la cara más oscura. Que tampoco es esconderse, es solo que la realidad está ahí sin remedio y hay que huir de vez en cuando entre las páginas de un libro. A mí me gusta más lo de "pintan bastos".
    Bsos

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    1. Ya sabes que yo tampoco suelo leer este género, pero me lo recomendaron bien y me enganchó desde el primer capítulo con una protagonista que tenía dos trabajos y que aún así pasaba hambre porque tenía que pagar una hipoteca imposible del piso del cual la habían desahuciado, además de un alquiler para vivir en algún sitio. Es que luego tiene un no sé qué de justicia poética, de "donde las dan las toman"... Mira, que me ha gustado mucho. Además Laura escribe muy bien y solo es su primera novela. A ver si el martes me puedo acercar a verla. Besos.

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  5. Esta vez me dejas con dudas, no termina de llamarme la atención. Aunque si se cruza, sí podría animarme.
    Besotes!!!

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    1. Es una novela que está muy bien, entretenida, de rabiosa actualidad y con su punto clásico de thriller y aventuras con cierto poso melancólico. Ya me contarás si te animas. Un beso.

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  6. Yo sí me apunto. Pero para una novela realista, tiene que llegar el momento. Lo esperaré.

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    1. Ay, sí, ya sabes que yo huyo como de la peste de las novelas realistas que duelen. Pero mira, esta es realista pero redime a sus sufridos protagonistas, les ofrece una segunda oportunidad, y eso es un punto muy grande a su favor. Besos.

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  7. A mí la novela negra sí me tira así que, aunque no vaya a buscarla ahora mismo a propósito, si se me presenta la ocasión sí que la leeré. Me resulta curioso lo que comentas sobre la literatura ambientada en tu ciudad, porque yo nunca he leído nada ambientada en la mía (ni creo que lo haga, es poco literaria xD), y no sé qué sensaciones tendría.

    ¡Besote!

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    1. Uy, es que ya sabes que en Barcelona tenemos un montón de novelas ambientadas, y para todos los gustos y género. Me encanta "Marina" de Carlos Ruíz Zafón por esa belleza tan gótica de los palacetes decadentes de principios del siglo pasado, por ejemplo. Y las de Francesc Miralles, que siempre sabe descubrirme un rinconcito secreto, una plaza misteriosa, un balcón olvidado... En la novela de Laura Gomara caminarás por Barcelona, sobre todo de noche, aprendiendo a evitar las cámaras de seguridad, y asomándote a misteriosas casas desocupadas en Sant Antoni... o no tan desocupadas ;-) Besos.

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